<?xml version="1.0" encoding="utf-8" standalone="yes"?><rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"><channel><title>Reto de las 57 semanas on ¡Perseverar en la gracia de Dios!</title><link>https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/tags/reto-de-las-57-semanas/</link><description>Recent content in Reto de las 57 semanas on ¡Perseverar en la gracia de Dios!</description><generator>Hugo -- gohugo.io</generator><language>es-ES</language><lastBuildDate>Sun, 09 Jan 2022 00:00:00 +0000</lastBuildDate><atom:link href="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/tags/reto-de-las-57-semanas/index.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><item><title>Semana 2 - Enero 9</title><link>https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-9/</link><pubDate>Sun, 09 Jan 2022 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-9/</guid><description>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-9/portada.jpg" alt="Featured image of post Semana 2 - Enero 9" />&lt;p>Tres capítulos que van de lo más alto a lo más bajo del libro. En el primero, un hombre discute con Dios para salvar una ciudad que no es la suya. En el segundo, esa ciudad arde. En el tercero, el mismo hombre que intercedió por Sodoma vuelve a mentir por miedo, exactamente igual que ocho capítulos antes.&lt;/p>
&lt;p>Génesis no nos deja idealizar a nadie. Abraham es capaz de una grandeza asombrosa y de una cobardía repetida, y las dos cosas caben en el mismo día de lectura.&lt;/p>
&lt;h2 id="capítulo-18-tres-visitantes-y-una-discusión-con-dios">Capítulo 18: Tres visitantes y una discusión con Dios&lt;/h2>
&lt;h3 id="la-hospitalidad-del-desierto">La hospitalidad del desierto&lt;/h3>
&lt;p>Es mediodía, la peor hora, y Abraham está sentado a la puerta de su tienda. Aparecen tres varones y él &lt;strong>corre&lt;/strong> —un anciano de noventa y nueve años— a recibirlos. Se inclina, les ofrece agua, les lava los pies, manda amasar tres medidas de flor de harina, escoge un becerro tierno y bueno, y se queda de pie mientras comen.&lt;/p>
&lt;p>Habla de «un bocado de pan» y sirve un banquete. Es la cortesía del desierto llevada al extremo: en un mundo sin posadas, la hospitalidad era literalmente cuestión de vida o muerte.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 18&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1909&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1865&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">1 Y APARECIÓLE Jehová en el valle de Mamre, estando él sentado a la puerta de su tienda en el calor del día.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">1 Y aparecióle Jehová en el alcornocal de Mamré, estando él sentado a la puerta de su tienda, cuando comenzaba el calor del día.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">2 Y alzó sus ojos y miró, y he aquí tres varones que estaban junto a él: y cuando los vio, salió corriendo de la puerta de su tienda a recibirlos, e inclinóse hacia la tierra,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">2 Y alzó sus ojos, y miró, y he aquí tres varones, que estaban junto a él: y como los vio, salió corriendo a recibirlos desde la puerta de su tienda, e inclinóse a tierra.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">3 Y dijo: Señor, si ahora he hallado gracia en tus ojos, ruégote que no pases de tu siervo.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">3 Y dijo: Señor, si ahora he hallado gracia en tus ojos, ruégote que no pases de tu siervo.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">4 Que se traiga ahora un poco de agua, y lavad vuestros pies; y recostaos debajo de un árbol,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">4 Tómese ahora un poco de agua, y lavad vuestros pies, y recostaos debajo de un árbol:&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">5 Y traeré un bocado de pan, y sustentad vuestro corazón; después pasaréis: porque por eso habéis pasado cerca de vuestro siervo. Y ellos dijeron: Haz así como has dicho.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">5 Y tomaré un bocado de pan, y sustentad vuestro corazón, después pasaréis; porque por eso habéis pasado cerca de vuestro siervo. Y ellos dijeron: Haz así como has hablado.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">6 Entonces Abraham fue de priesa a la tienda a Sara, y le dijo: Toma presto tres medidas de flor de harina, amasa y haz panes cocidos debajo del rescoldo.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">6 Entonces Abraham fue a priesa a la tienda a Sara, y díjole: Toma presto tres medidas de flor de harina, amasa y haz panes cocidos debajo de la ceniza.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">7 Y corrió Abraham a las vacas, y tomó un becerro tierno y bueno, y diólo al mozo, y dióse éste priesa a aderezarlo.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">7 Y corrió Abraham a las vacas, y tomó un becerro tierno y bueno, y dióle al mozo, y dióse priesa a aderezarlo.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">8 Tomó también manteca y leche, y el becerro que había aderezado, y púsolo delante de ellos; y él estaba junto a ellos debajo del árbol; y comieron.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">8 Tomó también manteca y leche, y el becerro que había aderezado, y púsolo delante de ellos; y él estaba junto a ellos debajo del árbol, y comieron.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>Guarda esta escena en la memoria, porque en el capítulo siguiente veremos exactamente lo contrario, en la misma noche y a pocos kilómetros. Hebreos 13:2 mira hacia atrás a este pasaje: &lt;em>&amp;ldquo;no os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles&amp;rdquo;&lt;/em>.&lt;/p>
&lt;h3 id="la-risa-detrás-de-la-tienda">La risa detrás de la tienda&lt;/h3>
&lt;p>Los visitantes preguntan por Sara —que ni siquiera está presente— y anuncian que dentro de un año tendrá un hijo. Sara, escuchando desde la puerta de la tienda, &lt;strong>se ríe para sus adentros&lt;/strong>.&lt;/p>
&lt;p>Y ocurre algo que debió helarle la sangre: el visitante responde a una risa que nadie oyó.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>&amp;quot;¿Por qué se ha reído Sara?… ¿Hay para Dios alguna cosa difícil?&amp;quot;&lt;/em> (18:13-14).&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;p>Ella lo niega, con miedo. Y él, sin dureza pero sin ceder, contesta: &lt;em>&amp;ldquo;No es así, sino que te has reído&amp;rdquo;&lt;/em>. Dios no le sigue el juego, pero tampoco retira la promesa. Un año después nacerá Isaac, «él ríe», y la risa de la incredulidad se convertirá en la risa del gozo: &lt;em>&amp;ldquo;Dios me ha hecho reír, y cualquiera que lo oyere se reirá conmigo&amp;rdquo;&lt;/em> (21:6).&lt;/p>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-9/image_01.png"
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alt="La risa de Sara y la pregunta de Génesis 18:14"
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>&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 18&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1909&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1865&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">9 Y le dijeron: ¿Dónde está Sara tu mujer? Y él respondió: Aquí en la tienda.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">9 ¶ Y dijéronle: ¿Dónde está Sara tu mujer? Y él respondió: Aquí en la tienda.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">10 Entonces dijo: De cierto volveré a ti según el tiempo de la vida, y he aquí, tendrá un hijo Sara tu mujer. Y Sara escuchaba a la puerta de la tienda, que estaba detrás de él.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">10 Entonces dijo: Volviendo volveré a ti según el tiempo de la vida, y, he aquí, tendrá un hijo Sara tu mujer. Y Sara escuchaba a la puerta de la tienda: y ella estaba detrás de él.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">11 Y Abraham y Sara eran viejos, entrados en días: a Sara había cesado ya la costumbre de las mujeres.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">11 Y Abraham y Sara eran viejos, entrados en días: ya a Sara había cesado la costumbre de las mujeres.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">12 Rióse, pues, Sara entre sí, diciendo: ¿Después que he envejecido tendré deleite, siendo también mi señor ya viejo?&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">12 Y rióse Sara entre sí, diciendo: ¿Después que he envejecido, tendré deleite? Así mismo mi señor es ya viejo.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">13 Entonces Jehová dijo a Abraham: ¿Por qué se ha reído Sara diciendo: Será cierto que he de parir siendo ya vieja?&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">13 Entonces Jehová dijo a Abraham: ¿Por qué se ha reído Sara, diciendo; De cierto tengo de parir, que soy ya vieja?&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">14 ¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, según el tiempo de la vida, y Sara tendrá un hijo.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">14 ¿Esconderse ha de Jehová alguna cosa? Al tiempo señalado volveré a ti según el tiempo de la vida, y Sara tendrá un hijo.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">15 Entonces Sara negó diciendo: No me reí; porque tuvo miedo. Y él dijo: No es así, sino que te has reído.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">15 Entonces Sara negó, diciendo: No me reí, porque tuvo miedo. Y él dijo: No es así; porque te reíste.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="encubriré-yo-a-abraham-lo-que-voy-a-hacer">&amp;ldquo;¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer?&amp;rdquo;&lt;/h3>
&lt;p>Aquí el texto hace algo extraordinario: nos deja oír a Dios pensando en voz alta. Y la razón por la que decide contarle a Abraham lo que va a hacer con Sodoma no es que Abraham lo necesite saber, sino &lt;strong>para que aprenda a mandar a su casa en justicia y juicio&lt;/strong>.&lt;/p>
&lt;p>Dios comparte sus planes con su amigo. Amós lo formularía siglos después: &lt;em>&amp;ldquo;No hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas&amp;rdquo;&lt;/em> (Amós 3:7).&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 18&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
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&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1909&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1865&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">16 Y los varones se levantaron de allí, y miraron hacia Sodoma: y Abraham iba con ellos acompañándolos.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">16 ¶ Y los varones se levantaron de allí, y miraron hacia Sodoma: y Abraham iba con ellos acompañándolos.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">17 Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">17 Y Jehová dijo: ¿Encubro yo de Abraham lo que yo hago:&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">18 Habiendo de ser Abraham en una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las gentes de la tierra?&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">18 Habiendo de ser Abraham en gran gente y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra?&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">19 Porque yo lo he conocido, sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">19 Porque yo lo he conocido, que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado sobre él.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">20 Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor de Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">20 Entonces Jehová le dijo: El clamor de Sodoma y de Gomorra, porque se ha engrandecido, y el pecado de ellos, porque se ha agravado en gran manera.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">21 Descenderé ahora, y veré si han consumado su obra según el clamor que ha venido hasta mí; y si no, saberlo he.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">21 Descenderé ahora, y veré, si según su clamor que ha venido hasta mí, hayan hecho consumación: y si no, saberlo he.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="la-subasta-más-audaz-de-la-biblia">La subasta más audaz de la Biblia&lt;/h3>
&lt;p>Y entonces empieza una de las escenas más asombrosas de las Escrituras. Abraham se queda solo delante de Dios y regatea. Empieza en cincuenta justos y baja de diez en diez, y luego de cinco en cinco, sabiendo perfectamente que se está pasando de la raya: &lt;em>&amp;ldquo;he aquí ahora que he comenzado a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza&amp;rdquo;&lt;/em>, &lt;em>&amp;ldquo;no se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez&amp;rdquo;&lt;/em>.&lt;/p>
&lt;p>Fíjate en el argumento que usa. No apela a la compasión, sino al &lt;strong>carácter de Dios&lt;/strong>:&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>&amp;ldquo;El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?&amp;rdquo;&lt;/em> (18:25).&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;p>Y fíjate en quién cede: Dios acepta cada rebaja, una tras otra, sin una sola objeción. Abraham para en diez; Dios no le puso el límite.&lt;/p>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-9/image_02.png"
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alt="La intercesión de Abraham: de cincuenta a diez"
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>&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 18&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
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&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1909&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1865&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">22 Y apartáronse de allí los varones, y fueron hacia Sodoma: mas Abraham estaba aún delante de Jehová.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">22 Y apartáronse de allí los varones, y fueron a Sodoma: mas Abraham estuvo aún delante de Jehová.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">23 Y acercóse Abraham y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío?&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">23 ¶ Y acercóse Abraham, y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío?&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">24 Quizá hay cincuenta justos dentro de la ciudad: ¿destruirás también y no perdonarás al lugar por cincuenta justos que estén dentro de él?&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">24 Quizá hay cincuenta justos dentro de la ciudad: ¿destruirás también, y no perdonarás al lugar por cincuenta justos que estén dentro de él?&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">25 Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">25 Nunca tal hagas, que hagas morir al justo con el impío: ¿y que sea el justo como el impío? Nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer derecho?&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">26 Entonces respondió Jehová: Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor de ellos.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">26 Entonces respondió Jehová: Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor de ellos.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">27 Y Abraham replicó y dijo: He aquí ahora que he comenzado a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza:&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">27 Y Abraham replicó, y dijo: He aquí, ahora que he comenzado a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza;&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">28 Quizá faltarán de cincuenta justos cinco: ¿destruirás por aquellos cinco toda la ciudad? Y dijo: No la destruiré, si hallare allí cuarenta y cinco.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">28 Quizá faltarán de cincuenta justos, cinco: ¿destruirás por aquellos cinco, que falten, toda la ciudad? Y dijo: No la destruiré, si hallare allí cuarenta y cinco.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">29 Y volvió a hablarle, y dijo: Quizá se hallarán allí cuarenta. Y respondió: No lo haré por amor de los cuarenta.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">29 Y añadió más a hablarle, y dijo: ¿Quizá se hallarán allí cuarenta? Y respondió: No lo haré por cuarenta.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">30 Y dijo: No se enoje ahora mi Señor, si hablare: quizá se hallarán allí treinta. Y respondió: No lo haré si hallare allí treinta.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">30 Y dijo: No se enoje ahora mi Señor, si hablare: ¿Quizá se hallarán allí treinta? Y respondió: No lo haré si hallare allí treinta.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">31 Y dijo: He aquí ahora que he emprendido el hablar a mi Señor: quizá se hallarán allí veinte. No la destruiré, respondió, por amor de los veinte.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">31 Y dijo: He aquí ahora que he comenzado a hablar a mi Señor: ¿Quizá se hallarán allí veinte? Respondió: No destruiré por veinte.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">32 Y volvió a decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez: quizá se hallarán allí diez. No la destruiré, respondió, por amor de los diez.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">32 Y volvió a decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez: ¿Quizá se hallarán allí diez? Respondió: No destruiré por diez.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">33 Y fuése Jehová, luego que acabó de hablar a Abraham: y Abraham se volvió a su lugar.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">33 Y se fue Jehová después que acabó de hablar a Abraham: y Abraham se volvió a su lugar.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h4 id="después-por-qué-se-detuvo-en-diez">Después: por qué se detuvo en diez&lt;/h4>
&lt;p>Se ha discutido mucho por qué Abraham no siguió bajando. Quizá pensó que diez era el número mínimo de una comunidad viable. Quizá calculó que la familia de Lot —él, su mujer, sus hijas y sus yernos— llegaría a esa cifra.&lt;/p>
&lt;p>Lo importante es lo que la escena enseña: &lt;strong>la ciudad no se salvó porque no había ni diez, pero Lot sí se salvó, y el texto dice por qué&lt;/strong>: &lt;em>&amp;ldquo;se acordó Dios de Abraham, y envió fuera a Lot&amp;rdquo;&lt;/em> (19:29). La intercesión no salvó a Sodoma; salvó a un hombre.&lt;/p>
&lt;p>Y quedó abierta una pregunta que el Nuevo Testamento responde: ¿y si hubiera bastado con &lt;strong>uno&lt;/strong> justo? &amp;ldquo;Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos&amp;rdquo; (Romanos 5:19).&lt;/p>
&lt;h2 id="capítulo-19-el-fuego-sobre-la-llanura">Capítulo 19: El fuego sobre la llanura&lt;/h2>
&lt;h3 id="dos-hospitalidades-en-la-misma-noche">Dos hospitalidades en la misma noche&lt;/h3>
&lt;p>Los dos ángeles llegan a Sodoma al atardecer, y encuentran a Lot &lt;strong>sentado a la puerta de la ciudad&lt;/strong> —el lugar donde se administraba justicia; ya ocupa un cargo—. Lot los recibe bien: insiste, les da posada, les hace banquete. Todavía queda en él algo del clan de Abraham.&lt;/p>
&lt;p>Pero entonces la ciudad rodea la casa. Todo el pueblo, &lt;em>&amp;ldquo;desde el más joven hasta el más viejo&amp;rdquo;&lt;/em>, exige que le entregue a los huéspedes para violarlos. Es el reverso exacto de la escena del capítulo anterior: donde Abraham corrió a servir, Sodoma corre a devorar.&lt;/p>
&lt;p>Y Lot hace algo indefendible: ofrece a sus dos hijas a la turba. El texto lo cuenta sin justificarlo. Este hombre lleva demasiados años en el sitio equivocado y ha perdido el norte moral, aunque el Nuevo Testamento lo siga llamando &lt;em>&amp;ldquo;el justo Lot&amp;rdquo;&lt;/em> (2 Pedro 2:7).&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 19&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1909&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1865&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">1 LLEGARON, pues, los dos ángeles a Sodoma a la caída de la tarde: y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma. Y viéndolos Lot, levantóse a recibirlos, e inclinóse hacia el suelo;&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">1 Vinieron, pues, los dos ángeles a Sodoma a la tarde: y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma: y viéndolos Lot, levantóse a recibirlos, e inclinóse la faz a tierra.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">2 Y dijo: Ahora, pues, mis señores, os ruego que vengáis a casa de vuestro siervo y os hospedéis, y lavaréis vuestros pies: y por la mañana os levantaréis, y seguiréis vuestro camino. Y ellos respondieron: No, que en la plaza nos quedaremos esta noche.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">2 Y dijo: He aquí ahora, mis señores, ruégoos que vengáis a casa de vuestro siervo, y dormiréis, y lavaréis vuestros pies: y por la mañana os levantaréis, e iréis vuestro camino. Y ellos respondieron: No, que en la plaza dormiremos.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">3 Mas él porfió con ellos mucho, y se vinieron con él, y entraron en su casa; e hízoles banquete, y coció panes sin levadura, y comieron.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">3 Mas él porfió con ellos mucho, y viniéronse con él, y entraron en su casa, e hízoles banquete, y coció panes sin levadura, y comieron.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">4 Y antes que se acostasen, cercaron la casa los hombres de la ciudad, los varones de Sodoma, todo el pueblo junto, desde el más joven hasta el más viejo;&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">4 Y antes que se acostasen, los varones de la ciudad, los varones de Sodoma, cercaron la casa desde el mozo hasta el viejo, todo el pueblo de cabo a cabo.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">5 Y llamaron a Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? sácanoslos, para que los conozcamos.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">5 Y llamaron a Lot, y dijéronle: ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácanoslos, para que los conozcamos.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">6 Entonces Lot salió a ellos a la puerta, y cerró las puertas tras sí,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">6 Entonces Lot salió a ellos a la puerta, y cerró las puertas tras sí;&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">7 Y dijo: Os ruego, hermanos míos, que no hagáis tal maldad.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">7 Y dijo: Hermanos míos, ruégoos que no hagáis mal.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">8 He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré afuera, y haced de ellas como bien os pareciere: solamente a estos varones no hagáis nada, pues que vinieron a la sombra de mi tejado.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">8 He aquí ahora, yo tengo dos hijas, que no han conocido varón; sacarlas he ahora a vosotros, y hacéd de ellas como bien os parecerá: solamente a estos varones no hagáis nada, porque por eso vinieron a la sombra de mi tejado.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">9 Y ellos respondieron: Quita allá: y añadieron: Vino éste aquí para habitar como un extraño, ¿y habrá de erigirse en juez? Ahora te haremos más mal que a ellos. Y hacían gran violencia al varón, a Lot, y se acercaron para romper las puertas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">9 Y ellos respondieron: Quita allá. Y dijeron aun: Vino solo para habitar: ¿y juzgará juzgando? Ahora te haremos más mal que a ellos. Y hacían gran violencia al varón, a Lot: y llegáronse para quebrar las puertas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">10 Entonces los varones alargaron la mano, y metieron a Lot en casa con ellos, y cerraron las puertas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">10 Entonces los varones extendieron su mano, y metieron a Lot consigo en casa, y cerraron las puertas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">11 Y a los hombres que estaban a la puerta de la casa desde el menor hasta el mayor, hirieron con ceguera; mas ellos se fatigaban por hallar la puerta.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">11 Y a los varones, que estaban a la puerta de la casa, hirieron con ceguedades, desde el pequeño hasta el grande; mas ellos se fatigaban por hallar la puerta.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h4 id="hechos-el-pecado-de-sodoma">Hechos: el pecado de Sodoma&lt;/h4>
&lt;p>Suele reducirse a una sola cosa, pero la Biblia lo describe con más amplitud. Ezequiel 16:49-50 lo resume así: &lt;em>&amp;ldquo;soberbia, saciedad de pan, y abundancia de ociosidad tuvieron ella y sus hijas; y no fortaleció la mano del afligido y del menesteroso&amp;rdquo;&lt;/em>, y añade que hicieron abominación.&lt;/p>
&lt;p>Es decir: &lt;strong>orgullo, opulencia, indiferencia ante el pobre y violencia sexual&lt;/strong>. Una ciudad rica y satisfecha que había perdido la capacidad de compadecerse. Los ángeles llegaron como forasteros indefensos, y la ciudad reveló lo que era.&lt;/p>
&lt;h3 id="la-huida">La huida&lt;/h3>
&lt;p>Los yernos se ríen de Lot: &lt;em>&amp;ldquo;les pareció como que se burlaba&amp;rdquo;&lt;/em>. Al amanecer, los ángeles tienen que &lt;strong>tomarlos de la mano&lt;/strong> —a él, a su mujer y a sus dos hijas— y sacarlos por la fuerza, &lt;em>&amp;ldquo;porque Jehová le tuvo misericordia&amp;rdquo;&lt;/em>. Lot todavía se demora, y todavía regatea el destino: pide que le dejen ir a una ciudad pequeña en lugar de al monte.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 19&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1909&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1865&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">12 Y dijeron los varones a Lot: ¿Tienes aquí alguno más? Yernos, y tus hijos y tus hijas, y todo lo que tienes en la ciudad, sácalo de este lugar:&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">12 ¶ Y dijeron los varones a Lot: ¿Tienes aun aquí alguno? Yernos, y tus hijos, y tus hijas, y todo lo que tienes en la ciudad, saca de este lugar.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">13 Porque vamos a destruir este lugar, por cuanto el clamor de ellos ha subido de punto delante de Jehová; por tanto Jehová nos ha enviado para destruirlo.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">13 Porque destruimos este lugar, porque el clamor de ellos se ha engrandecido delante de Jehová; por tanto Jehová nos ha enviado para destruirlo.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">14 Entonces salió Lot, y habló a sus yernos, los que habían de tomar sus hijas, y les dijo: Levantaos, salid de este lugar; porque Jehová va a destruir esta ciudad. Mas pareció a sus yernos como que se burlaba.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">14 Entonces salió Lot, y habló a sus yernos, los que habían de tomar sus hijas, y díjoles: Levantáos, salíd de este lugar; porque ha de destruir Jehová esta ciudad: mas fue tenido como burlador en los ojos de sus yernos.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">15 Y al rayar el alba, los ángeles daban prisa a Lot, diciendo: Levántate, toma tu mujer, y tus dos hijas que se hallan aquí, porque no perezcas en el castigo de la ciudad.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">15 Y como el alba subía, los ángeles dieron priesa a Lot, diciendo: Levántate, toma a tu mujer, y tus dos hijas, que se hallan aquí, porque no perezcas en el castigo de la ciudad.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">16 Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer, y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; y le sacaron, y le pusieron fuera de la ciudad.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">16 Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer, y de las manos de sus dos hijas, en la misericordia de Jehová que era sobre él: y sacáronle, y pusiéronle fuera de la ciudad.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">17 Y fue que cuando los hubo sacado fuera, dijo: Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">17 Y fue, que sacándoles fuera, dijo: Escápate: sobre tu alma no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura, en el monte escápate, porque no perezcas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">18 Y Lot les dijo: No, yo os ruego, señores míos;&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">18 Y Lot les dijo: No, yo os ruego, señores míos:&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">19 He aquí ahora ha hallado tu siervo gracia en tus ojos, y has engrandecido tu misericordia que has hecho conmigo dándome la vida; mas yo no podré escapar al monte, no sea caso que me alcance el mal, y muera.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">19 He aquí ahora, ha hallado tu siervo gracia en tus ojos, y has engrandecido tu misericordia, que has hecho conmigo, dándome la vida: mas yo no podré escaparme en el monte, que quizá no se me pegue el mal, y muera.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">20 He aquí ahora esta ciudad está cerca para huir allá, la cual es pequeña; escaparé ahora allá, (¿no es ella pequeña?) y vivirá mi alma.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">20 He aquí ahora, esta ciudad está cercana para huir allá, la cual es pequeña, escaparme he ahora allí; ¿no es pequeña, y vivirá mi alma?&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">21 Y le respondió: He aquí he recibido también tu súplica sobre esto, y no destruiré la ciudad de que has hablado.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">21 Y respondióle: He aquí, yo he recibido tus ruegos también por esto, para no destruir la ciudad de que has hablado.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">22 Date priesa, escápate allá; porque nada podré hacer hasta que allí hayas llegado. Por esto fue llamado el nombre de la ciudad, Zoar.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">22 Dáte priesa, escápate allá; porque no podré hacer nada, hasta que hayas llegado allá. Por esto fue llamado el nombre de la ciudad Segor.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">23 El sol salía sobre la tierra, cuando Lot llegó a Zoar.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">23 El sol salía sobre la tierra, cuando Lot llegó a Segor.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-9/image_03.png"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-9/image_03_hu55f824a4a0083c578b903ce027ceef91_111519_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-9/image_03_hu55f824a4a0083c578b903ce027ceef91_111519_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="Mapa: las ciudades de la llanura y la huida de Lot"
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>&lt;/p>
&lt;h3 id="y-su-mujer-miró-atrás">&amp;ldquo;Y su mujer miró atrás&amp;rdquo;&lt;/h3>
&lt;p>Ocho palabras para una tragedia.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>&amp;ldquo;Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal&amp;rdquo;&lt;/em> (19:26).&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;p>El verbo hebreo no describe una ojeada rápida: es una mirada que se detiene, la del que se queda. La orden había sido explícita: &lt;em>&amp;ldquo;no mires tras ti&amp;rdquo;&lt;/em>. Ella salió de Sodoma, pero Sodoma no había salido de ella.&lt;/p>
&lt;p>Jesús condensó todo el capítulo en tres palabras: &lt;strong>&amp;ldquo;Acordaos de la mujer de Lot&amp;rdquo;&lt;/strong> (Lucas 17:32). Es la advertencia más corta que dio, y la puso justo al hablar de su venida.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 19&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1909&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1865&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">24 Entonces llovió Jehová sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos;&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">24 Y Jehová llovió sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de Jehová desde los cielos:&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">25 Y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">25 Y trastornó las ciudades, y toda aquella llanura con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">26 Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">26 ¶ Entonces su mujer miró atrás de él, y fue vuelta estatua de sal.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">27 Y subió Abraham por la mañana al lugar donde había estado delante de Jehová:&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">27 Y levantóse Abraham por la mañana al lugar donde había estado delante de Jehová;&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">28 Y miró hacia Sodoma y Gomorra, y hacia toda la tierra de aquella llanura miró; y he aquí que el humo subía de la tierra como el humo de un horno.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">28 Y miró hacia Sodoma y Gomorra, y hacia toda la tierra de aquella llanura miró; y he aquí que el humo subía de la tierra, como el humo de un horno.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">29 Así fue que, cuando destruyó Dios las ciudades de la llanura, acordóse Dios de Abraham, y envió fuera a Lot de en medio de la destrucción, al asolar las ciudades donde Lot estaba.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">29 Y fue, que destruyendo Dios las ciudades de la llanura, Dios se acordó de Abraham, y envió a Lot de en medio de la destrucción, destruyendo las ciudades donde Lot estaba.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="la-cueva">La cueva&lt;/h3>
&lt;p>El capítulo termina con una escena sórdida que la Biblia no maquilla. Lot, que había escogido la mejor tierra con los ojos, acaba en una cueva, borracho, sin nada y sin nadie salvo dos hijas cuya moral se formó en Sodoma. De aquella noche nacen &lt;strong>Moab&lt;/strong> y &lt;strong>Amón&lt;/strong>, dos pueblos que hostigarían a Israel durante siglos.&lt;/p>
&lt;p>Y sin embargo —porque la Biblia nunca cierra una puerta del todo— de Moab saldría &lt;strong>Rut&lt;/strong>, la mujer que se aferró al Dios de Israel y llegó a ser bisabuela del rey David, y por tanto antepasada de Jesús (Mateo 1:5).&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 19&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1909&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1865&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">30 Empero Lot subió de Zoar, y asentó en el monte, y sus dos hijas con él; porque tuvo miedo de quedar en Zoar, y se alojó en una cueva él y sus dos hijas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">30 ¶ Empero Lot subió de Segor, y asentó en el monte, y sus dos hijas con él; porque tuvo miedo de quedar en Segor, y asentó en una cueva él y sus dos hijas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">31 Entonces la mayor dijo a la menor: Nuestro padre es viejo, y no queda varón en la tierra que entre a nosotras conforme a la costumbre de toda la tierra:&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">31 Entonces la mayor dijo a la menor: Nuestro padre es viejo, y no queda varón en la tierra que entre a nosotras conforme a la costumbre de toda la tierra:&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">32 Ven, demos a beber vino a nuestro padre, y durmamos con él, y conservaremos de nuestro padre generación.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">32 Ven, demos a beber vino a nuestro padre, y durmamos con él, y conservaremos de nuestro padre generación.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">33 Y dieron a beber vino a su padre aquella noche: y entró la mayor, y durmió con su padre; mas él no sintió cuándo se acostó ella, ni cuándo se levantó.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">33 Y dieron a beber vino a su padre aquella noche: y entró la mayor, y durmió con su padre; y él no supo cuando la hija se acostó, ni cuando se levantó.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">34 El día siguiente dijo la mayor a la menor: He aquí yo dormí la noche pasada con mi padre; démosle a beber vino también esta noche, y entra y duerme con él, para que conservemos de nuestro padre generación.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">34 El día siguiente dijo la mayor a la menor: He aquí, yo dormí la noche pasada con mi padre; démosle a beber vino también esta noche, y entra, duerme con él, y conservaremos de nuestro padre generación.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">35 Y dieron a beber vino a su padre también aquella noche: y levantóse la menor, y durmió con él; pero no echó de ver cuándo se acostó ella, ni cuándo se levantó.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">35 Y dieron a beber vino a su padre también aquella noche, y levantóse la menor, y durmió con él; y él no supo cuando la hija se acostó, ni cuando se levantó.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">36 Y concibieron las dos hijas de Lot, de su padre.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">36 Y concibieron las dos hijas de Lot, de su padre.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">37 Y parió la mayor un hijo, y llamó su nombre Moab, el cual es padre de los Moabitas hasta hoy.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">37 Y parió la mayor un hijo, y llamó su nombre Moab: el cual es padre de los Moabitas hasta hoy.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">38 La menor también parió un hijo, y llamó su nombre Ben-ammí, el cual es padre de los Ammonitas hasta hoy.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">38 La menor también parió un hijo, y llamó su nombre Ben-ammi, el cual es padre de los Ammonitas hasta hoy.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-9/image_04.png"
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alt="De la cueva de Lot a la genealogía del Mesías"
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>&lt;/p>
&lt;h2 id="capítulo-20-la-misma-mentira-otra-vez">Capítulo 20: La misma mentira, otra vez&lt;/h2>
&lt;h3 id="veinticinco-años-después-el-mismo-miedo">Veinticinco años después, el mismo miedo&lt;/h3>
&lt;p>Abraham se traslada al Neguev, a Gerar, y hace exactamente lo mismo que hizo en Egipto en el capítulo 12: dice que Sara es su hermana. Abimelec, rey de Gerar, la toma.&lt;/p>
&lt;p>Piensa en el momento en que ocurre. Abraham acaba de interceder por Sodoma. Acaba de recibir la promesa de que &lt;strong>dentro de un año&lt;/strong> nacerá el hijo. Y pone a la madre de ese hijo en el harén de un rey extranjero.&lt;/p>
&lt;p>Los pecados de los que uno se libró no quedan liquidados para siempre. Vuelven en el momento en que uno se cree por encima de ellos.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 20&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1909&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1865&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">1 DE allí partió Abraham a la tierra del Mediodía, y asentó entre Cades y Shur, y habitó como forastero en Gerar.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">1 De allí se partió Abraham a la tierra del mediodía, y asentó entre Cádes y Sur; y peregrinó en Gerar.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">2 Y dijo Abraham de Sara su mujer: Mi hermana es. Y Abimelech, rey de Gerar, envió y tomó a Sara.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">2 Y decía Abraham de Sara su mujer: Mi hermana es. Y Abimelec, rey de Gerar, envió, y tomó a Sara.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">3 Empero Dios vino a Abimelech en sueños de noche, y le dijo: He aquí muerto eres a causa de la mujer que has tomado, la cual es casada con marido.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">3 Empero Dios vino a Abimelec en sueños de noche, y díjole: He aquí, muerto eres por la mujer que tomaste, la cual es casada con marido.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">4 Mas Abimelech no había llegado a ella, y dijo: Señor, ¿matarás también la gente justa?&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">4 Mas Abimelec no había llegado a ella, y dijo: Señor: ¿matarás también la gente justa?&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">5 ¿No me dijo él: Mi hermana es; y ella también dijo: Es mi hermano? Con sencillez de mi corazón, y con limpieza de mis manos he hecho esto.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">5 ¿El no me dijo: Mi hermana es; y ella también dijo: Mi hermano es? Con sencillez de mi corazón, y con limpieza de mis manos he hecho esto.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">6 Y díjole Dios en sueños: Yo también sé que con integridad de tu corazón has hecho esto; y yo también te detuve de pecar contra mí, y así no te permití que la tocases.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">6 Y díjole Dios en sueños: Yo también sé que con entereza de tu corazón has hecho esto: y yo también te detuve de pecar contra mí, por tanto no te permití que tocases en ella.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">7 Ahora, pues, vuelve la mujer a su marido; porque es profeta, y orará por ti, y vivirás. Y si tú no la volvieres, sabe que de cierto morirás, con todo lo que fuere tuyo.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">7 Ahora, pues, vuelve la mujer a su marido, porque es profeta; y orará por ti, y vive. Y si tú no la volvieres, sepas que muriendo morirás con todo lo que fuere tuyo.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>Fíjate en un detalle del versículo 7: Dios llama a Abraham &lt;strong>profeta&lt;/strong>. Es la primera vez que aparece la palabra en la Biblia, y no se la aplica a alguien impecable, sino a un hombre al que Dios acaba de sorprender mintiendo. Y le encarga que ore por el rey al que ha perjudicado.&lt;/p>
&lt;h3 id="la-reprensión-de-un-pagano">La reprensión de un pagano&lt;/h3>
&lt;p>Lo más incómodo del capítulo es que &lt;strong>el rey pagano se comporta mejor que el patriarca&lt;/strong>. Abimelec le reprocha con toda razón: &lt;em>&amp;quot;¿Qué has hecho? ¿En qué pequé yo contra ti, que has atraído sobre mí y sobre mi reino tan gran pecado?&amp;quot;&lt;/em>&lt;/p>
&lt;p>Y la excusa de Abraham es lamentable: dice que pensó que allí no había temor de Dios —justo cuando el rey acaba de demostrar lo contrario—, y añade que técnicamente no mintió, porque Sara es hija de su padre aunque no de su madre. Una verdad usada para engañar, que es la forma más elegante de la mentira.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 20&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1909&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1865&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">8 Entonces Abimelech se levantó de mañana, y llamó a todos sus siervos, y dijo todas estas palabras en los oídos de ellos; y temieron los hombres en gran manera.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">8 Entonces Abimelec se levantó de mañana, y llamó a todos sus siervos, y dijo todas estas palabras en los oídos de ellos, y temieron los hombres en gran manera.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">9 Después llamó Abimelech a Abraham, y le dijo: ¿Qué nos has hecho? ¿y en qué pequé yo contra ti, que has atraído sobre mí y sobre mi reino tan gran pecado? lo que no debiste hacer has hecho conmigo.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">9 Después llamó Abimelec a Abraham, y díjole: ¿Qué nos has hecho? ¿y qué pequé yo contra ti, que has metido sobre mí, y sobre mi reino tan gran pecado? Obras que no son de hacer has hecho conmigo.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">10 Y dijo más Abimelech a Abraham: ¿Qué viste para que hicieses esto?&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">10 Y dijo más Abimelec a Abraham: ¿Qué viste, para que hicieses esto?&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">11 Y Abraham respondió: Porque dije para mí: Cierto no hay temor de Dios en este lugar, y me matarán por causa de mi mujer.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">11 Y Abraham respondió: Porque dije: Cierto no hay temor de Dios en este lugar: y matarme han por causa de mi mujer.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">12 Y a la verdad también es mi hermana, hija de mi padre, mas no hija de mi madre, y toméla por mujer.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">12 Y también cierto mi hermana es, hija de mi padre, mas no hija de mi madre, y toméla por mujer.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">13 Y fue que, cuando Dios me hizo salir errante de la casa de mi padre, yo le dije: Esta es la merced que tú me harás, que en todos los lugares donde llegáremos, digas de mí: Mi hermano es.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">13 Y fue, que cuando Dios me hizo salir vagabundo de la casa de mi padre, yo le dije: Esta será tu misericordia que harás conmigo, que en todos los lugares donde viniéremos, digas de mí, Mi hermano es.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">14 Entonces Abimelech tomó ovejas y vacas, y siervos y siervas, y diólo a Abraham, y devolvióle a Sara su mujer.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">14 Entonces Abimelec tomó ovejas y vacas, y siervos, y siervas, y dio a Abraham, y volvióle a Sara su mujer:&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">15 Y dijo Abimelech: He aquí mi tierra está delante de ti, habita donde bien te pareciere.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">15 Y dijo Abimelec: He aquí, mi tierra está delante de ti, en lo que bien te pareciere, habita.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">16 Y a Sara dijo: He aquí he dado mil monedas de plata a tu hermano; mira que él te es por velo de ojos para todos los que están contigo, y para con todos: así fue reprendida.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">16 Y a Sara dijo: He aquí, he dado mil pesos de plata a tu hermano; he aquí, él te es por velo de ojos a todos los que estuvieron contigo, y con todos: y escarmienta.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">17 Entonces Abraham oró a Dios; y Dios sanó a Abimelech y a su mujer, y a sus siervas, y parieron.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">17 Entonces Abraham oró a Dios, y Dios sanó a Abimelec y a su mujer, y a sus siervas, y parieron.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">18 Porque había del todo cerrado Jehová toda matriz de la casa de Abimelech, a causa de Sara mujer de Abraham.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">18 Porque cerrando había cerrado Jehová toda matriz de la casa de Abimelec, a causa de Sara mujer de Abraham.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-9/image_05.png"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-9/image_05_hu89f47c98d4402c7955291889db734015_124307_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-9/image_05_hu89f47c98d4402c7955291889db734015_124307_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="La misma mentira dos veces: Génesis 12 y Génesis 20"
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>&lt;/p>
&lt;h4 id="después-por-qué-el-capítulo-está-aquí">Después: por qué el capítulo está aquí&lt;/h4>
&lt;p>No es un relleno. Está colocado exactamente entre la promesa del hijo (18) y su nacimiento (21), y lo que muestra es esto: &lt;strong>la promesa estuvo en peligro por culpa del propio hombre a quien se le había dado, y sobrevivió porque Dios intervino&lt;/strong>.&lt;/p>
&lt;p>Si Isaac nació, no fue porque Abraham cuidara bien de Sara. Fue porque Dios cerró la matriz de la casa de Abimelec y habló al rey en sueños. La continuidad de la historia de la salvación nunca dependió de la fiabilidad de sus protagonistas.&lt;/p>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-9/image_06.png"
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alt="Lo que sostuvo la promesa cuando el hombre falló"
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>&lt;/p>
&lt;h3 id="para-vivir-hoy">Para vivir hoy&lt;/h3>
&lt;ol>
&lt;li>&lt;strong>Intercede por gente que no es de los tuyos.&lt;/strong> Abraham regateó por una ciudad corrupta en la que solo tenía un pariente. Pregúntate por quién estás dispuesto a insistir delante de Dios.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Dios aguanta que le discutas, no que le ignores.&lt;/strong> Aceptó seis rebajas seguidas sin una sola objeción. El límite lo puso Abraham, no él.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>La demora también es desobediencia.&lt;/strong> A Lot tuvieron que sacarlo de la mano. Hay avisos que uno reconoce como ciertos y sigue sentado.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Salir de un sitio no es lo mismo que soltarlo.&lt;/strong> La mujer de Lot ya estaba fuera cuando miró atrás.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>El pecado del que te libraste sabe volver.&lt;/strong> Veinticinco años y una promesa después, Abraham repitió su mentira palabra por palabra. Nadie está graduado.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>La promesa no se apoya en tu constancia.&lt;/strong> Isaac nació porque Dios protegió a Sara de la torpeza de Abraham. Eso debería quitarte presión y también soberbia.&lt;/li>
&lt;/ol>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;strong>Para orar hoy:&lt;/strong> Señor, dame la audacia de Abraham para insistir por otros, y guárdame de su miedo. Que no me demore cuando ya sé lo que tengo que dejar, ni mire atrás con nostalgia hacia aquello de lo que me sacaste. Y gracias porque cuando yo he puesto en riesgo lo que tú prometiste, tú lo has sostenido igual.&lt;/p>
&lt;/blockquote></description></item><item><title>Semana 2 - Enero 8</title><link>https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-8/</link><pubDate>Sat, 08 Jan 2022 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-8/</guid><description>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-8/portada.jpg" alt="Featured image of post Semana 2 - Enero 8" />&lt;p>Empezamos la segunda semana del reto con tres capítulos que están entre los más decisivos de toda la Biblia. En ellos Dios firma un contrato con un anciano sin hijos, ese anciano intenta cumplirlo por su cuenta y le sale mal, y Dios vuelve a firmarlo, esta vez marcándolo en la carne.&lt;/p>
&lt;p>Y en medio, un versículo de once palabras —&lt;strong>Génesis 15:6&lt;/strong>— del que colgará, dos mil años después, la doctrina de la justificación por la fe. Pablo lo citará en Romanos y en Gálatas; Santiago también. No hay muchos versículos del Antiguo Testamento con ese peso.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;strong>Nota sobre las versiones.&lt;/strong> A partir de esta entrada, el texto bíblico se presenta en &lt;strong>Reina Valera 1909&lt;/strong> y &lt;strong>Reina Valera 1865&lt;/strong>, dos revisiones de dominio público que pueden reproducirse libremente. Las dos descienden de la traducción de Casiodoro de Reina (1569) revisada por Cipriano de Valera (1602), y comparar sus soluciones ayuda a ver dónde el original hebreo admite más de una lectura. En la de 1909 se han actualizado únicamente las tildes que la Real Academia suprimió en la reforma de 1959 —&lt;em>fué&lt;/em> por &lt;em>fue&lt;/em>, &lt;em>á&lt;/em> por &lt;em>a&lt;/em>—, sin cambiar ni una sola palabra.&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;h2 id="capítulo-15-el-pacto-de-las-antorchas">Capítulo 15: El pacto de las antorchas&lt;/h2>
&lt;h3 id="no-temas-abram">&amp;ldquo;No temas, Abram&amp;rdquo;&lt;/h3>
&lt;p>Abram acaba de rechazar el botín del rey de Sodoma. Ha hecho lo correcto, y lo correcto le ha dejado con las manos vacías y con cuatro reyes derrotados que podrían volver. Es entonces cuando Dios le habla, y las primeras palabras son las que necesita oír:&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>&amp;ldquo;No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón sobremanera grande&amp;rdquo;&lt;/em> (15:1).&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;p>Fíjate en las dos imágenes. &lt;strong>Escudo&lt;/strong>, porque acaba de meterse en una guerra. &lt;strong>Galardón&lt;/strong>, porque acaba de renunciar a una fortuna. Dios no le responde en abstracto: le responde exactamente en los dos puntos donde acaba de quedar expuesto.&lt;/p>
&lt;p>Y hay algo más. El premio no es &lt;em>algo&lt;/em> que Dios da; el premio es &lt;strong>Dios mismo&lt;/strong>: &amp;ldquo;yo soy… tu galardón&amp;rdquo;. Siglos después, los levitas no recibirían tierra en el reparto de Canaán, y la explicación sería la misma: &amp;ldquo;Jehová es su heredad&amp;rdquo; (Deuteronomio 18:2).&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 15&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1909&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1865&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">1 DESPUÉS de estas cosas fue la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón sobremanera grande.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">1 Después de estas cosas fue palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas Abram: Yo soy tu escudo, tu salario copioso en gran manera.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="la-queja-de-un-hombre-creyente">La queja de un hombre creyente&lt;/h3>
&lt;p>La respuesta de Abram es asombrosamente franca, casi impertinente. Dios le acaba de prometer una recompensa enorme, y él contesta, en esencia: &lt;em>¿de qué me sirve, si me voy a morir sin hijos y mi heredero va a ser un criado de Damasco?&lt;/em>&lt;/p>
&lt;p>Es una queja, y la Biblia la conserva. Una de las cosas más liberadoras de las Escrituras es que los hombres de fe discuten con Dios: Abram aquí, Moisés en el desierto, Job entero, Jeremías, los salmos de lamento. La fe bíblica no es callarse: es llevarle a Dios la queja en lugar de rumiarla lejos de él.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 15&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1909&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1865&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">2 Y respondió Abram: Señor Jehová ¿qué me has de dar, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese Damasceno Eliezer?&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">2 Y respondió Abram: Señor Jehová; ¿qué me has de dar, que yo ando solo, y el mayordomo de mi casa, el Damasceno, Eliezer?&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">3 Dijo más Abram: Mira que no me has dado prole, y he aquí que es mi heredero uno nacido en mi casa.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">3 Dijo más Abram: He aquí, no me has dado simiente, y he aquí que el hijo de mi casa me hereda.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="cuenta-las-estrellas">Cuenta las estrellas&lt;/h3>
&lt;p>Dios no le regaña. Lo saca de la tienda.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>&amp;ldquo;Mira ahora a los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu simiente&amp;rdquo;&lt;/em> (15:5).&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;p>A un hombre que sólo puede pensar en el hijo que no tiene, Dios le da una tarea imposible que le obliga a levantar la cabeza. No le explica &lt;em>cómo&lt;/em> va a cumplir la promesa; le cambia el tamaño de la mirada.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 15&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1909&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1865&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">4 Y luego la palabra de Jehová fue a él diciendo: No te heredará éste, sino el que saldrá de tus entrañas será el que te herede.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">4 Y luego la palabra de Jehová fue a él, diciendo: No te heredará este; mas el que saldrá de tus entrañas, aquel te heredará.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">5 Y sacóle fuera, y dijo: Mira ahora a los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu simiente.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">5 Y sacóle fuera, y dijo: Mira ahora a los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar: y díjole: Así será tu simiente.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="el-versículo-que-atraviesa-toda-la-biblia">El versículo que atraviesa toda la Biblia&lt;/h3>
&lt;p>Y ahora, once palabras en las que cabe el evangelio:&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;strong>&amp;ldquo;Y creyó a Jehová, y se lo contó por justicia&amp;rdquo;&lt;/strong> (15:6).&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;p>Detente en el verbo &lt;strong>contar&lt;/strong>. Es un término contable: anotar algo en la cuenta de alguien. Abram no hizo nada; no construyó un altar, no ofreció un sacrificio, no cumplió un mandamiento. &lt;strong>Creyó&lt;/strong>, y Dios anotó esa fe en su cuenta como si fuera justicia.&lt;/p>
&lt;p>Conviene notar cuándo ocurre esto, porque Pablo construirá un argumento entero sobre la cronología: Abram es declarado justo &lt;strong>catorce años antes de circuncidarse&lt;/strong> (capítulo 17) y &lt;strong>más de cuatro siglos antes de que existiera la ley de Moisés&lt;/strong>. De modo que no fue justificado por el rito ni por la ley, sino por creer.&lt;/p>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-8/image_01.png"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-8/image_01_hud95d3264ad185283e25919662dd0e7e8_138836_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-8/image_01_hud95d3264ad185283e25919662dd0e7e8_138836_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="El versículo de Génesis 15:6 y su recorrido por el Nuevo Testamento"
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>&lt;/p>
&lt;h4 id="después-tres-apóstoles-y-un-mismo-versículo">Después: tres apóstoles y un mismo versículo&lt;/h4>
&lt;ul>
&lt;li>&lt;strong>Pablo, en Romanos 4:3&lt;/strong>, lo usa para demostrar que la justificación es por fe y no por obras: &amp;ldquo;porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia&amp;rdquo;.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Pablo otra vez, en Gálatas 3:6-9&lt;/strong>, lo usa para incluir a los gentiles: si Abraham fue justificado creyendo, entonces &amp;ldquo;los que son de fe, éstos son hijos de Abraham&amp;rdquo;.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Santiago, en 2:23&lt;/strong>, cita el mismo versículo para decir que aquella fe se demostró después en obras, cuando Abraham estuvo dispuesto a ofrecer a Isaac.&lt;/li>
&lt;/ul>
&lt;p>No se contradicen. Pablo habla de &lt;strong>cómo se entra&lt;/strong>; Santiago, de &lt;strong>cómo se nota&lt;/strong>. La fe que justifica es siempre una fe que después hace algo.&lt;/p>
&lt;h3 id="un-pacto-que-sólo-firma-una-parte">Un pacto que sólo firma una parte&lt;/h3>
&lt;p>Abram pide una garantía —&amp;quot;¿en qué conoceré que la he de heredar?&amp;quot;— y Dios responde con el rito más solemne del mundo antiguo: &lt;strong>cortar un pacto&lt;/strong>.&lt;/p>
&lt;p>Se partían los animales por la mitad y se disponían las piezas en dos hileras. Después, las dos partes caminaban juntas por el pasillo de sangre. El gesto significaba: &lt;em>que me ocurra esto a mí si no cumplo mi palabra&lt;/em>.&lt;/p>
&lt;p>Pero aquí ocurre algo insólito. Cae sobre Abram un sueño profundo y un horror de gran oscuridad. Y cuando llega la noche, &lt;strong>quien pasa entre las piezas es sólo Dios&lt;/strong>, en forma de horno humeante y antorcha de fuego. Abram mira; no camina.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>Dios se comprometió solo. Asumió las consecuencias del incumplimiento de las dos partes.&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;p>Esa escena, tomada en serio, explica el Calvario. Cuando el hombre rompió su parte del trato, el que había jurado cargar con la maldición la cargó: &amp;ldquo;Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición&amp;rdquo; (Gálatas 3:13).&lt;/p>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-8/image_02.png"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-8/image_02_huc0f1635436e1e8d9394d95d333f4810e_102553_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-8/image_02_huc0f1635436e1e8d9394d95d333f4810e_102553_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="El rito de cortar un pacto y quién pasó entre las piezas"
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>&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 15&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1909&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1865&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">6 Y creyó a Jehová, y contóselo por justicia.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">6 Y creyó a Jehová, y contóselo por justicia.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">7 Y díjole: Yo soy Jehová, que te saqué de Ur de los Caldeos, para darte a heredar esta tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">7 ¶ Y díjole: Yo soy Jehová, que te saqué de Ur de los Caldeos, para darte esta tierra que la heredes.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">8 Y él respondió: Señor Jehová, ¿en qué conoceré que la tengo de heredar?&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">8 Y él respondió: Señor Jehová, ¿en qué conoceré que la tengo de heredar?&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">9 Y le dijo: Apártame una becerra de tres años, y una cabra de tres años, y un carnero de tres años, una tórtola también, y un palomino.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">9 Y respondióle: Tómame una becerra de tres años, y una cabra de tres años, y un carnero de tres años; una tórtola también, y un palomino.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">10 Y tomó él todas estas cosas, y partiólas por la mitad, y puso cada mitad una enfrente de otra; mas no partió las aves.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">10 Y él tomó todas estas cosas, y partiólas por la mitad, y puso cada mitad en frente de su compañera: mas las aves no partió.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">11 Y descendían aves sobre los cuerpos muertos, y ojeábalas Abram.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">11 Y descendían aves sobre los cuerpos muertos, y ojeábalas Abram.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h4 id="antes-los-cuatrocientos-años-anunciados">Antes: los cuatrocientos años anunciados&lt;/h4>
&lt;p>En medio de la ceremonia, Dios le anticipa a Abram el futuro de su descendencia con una precisión incómoda: serán extranjeros en tierra ajena, serán esclavizados y afligidos &lt;strong>cuatrocientos años&lt;/strong>, y después saldrán &amp;ldquo;con gran riqueza&amp;rdquo;.&lt;/p>
&lt;p>Y da la razón por la que la entrega de Canaán tiene que esperar tanto: &lt;em>&amp;ldquo;porque aún no ha llegado a su colmo la maldad del amorreo&amp;rdquo;&lt;/em> (15:16). Dios no expulsaría a los pueblos de Canaán por capricho ni por favoritismo étnico, sino por un juicio moral que todavía no estaba maduro. Concede a esos pueblos cuatro siglos más de paciencia.&lt;/p>
&lt;p>Es un versículo que conviene recordar cuando se lee la conquista: Dios esperó cuatrocientos años antes de juzgar.&lt;/p>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-8/image_03.png"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-8/image_03_huc8c86c86a57d4af2333de29dec7725f5_106446_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-8/image_03_huc8c86c86a57d4af2333de29dec7725f5_106446_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="Los cuatrocientos años anunciados en Génesis 15:13-16"
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>&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 15&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1909&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1865&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">12 Mas a la caída del sol sobrecogió el sueño a Abram, y he aquí que el pavor de una grande obscuridad cayó sobre él.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">12 Y fue, que poniéndose el sol, cayó sueño sobre Abram, y he aquí, un temor, una oscuridad grande que cayó sobre él.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">13 Entonces dijo a Abram: Ten por cierto que tu simiente será peregrina en tierra no suya, y servirá a los de allí, y serán por ellos afligidos cuatrocientos años.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">13 Entonces dijo a Abram: De cierto sepas, que tu simiente será peregrina en tierra no suya, y servirles han, y serán afligidos cuatrocientos años;&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">14 Mas también a la gente a quien servirán, juzgaré yo; y después de esto saldrán con grande riqueza.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">14 Mas también a la gente a quien servirán, juzgo yo; y después de esto saldrán con grande riqueza.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">15 Y tú vendrás a tus padres en paz, y serás sepultado en buena vejez.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">15 Y tú vendrás a tus padres en paz, y serás sepultado en buena vejez.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">16 Y en la cuarta generación volverán acá: porque aun no está cumplida la maldad del Amorrheo hasta aquí.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">16 Y en la cuarta generación volverán acá; porque aún no está cumplida la maldad del Amorreo hasta aquí.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">17 Y sucedió que puesto el sol, y ya obscurecido, dejóse ver un horno humeando, y una antorcha de fuego que pasó por entre los animales divididos.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">17 Y fue que puesto el sol, hubo una oscuridad: y he aquí un horno de humo, y una antorcha de fuego que pasó entre las mitades.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">18 En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram diciendo: A tu simiente daré esta tierra desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates;&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">18 Aquel día hizo Jehová concierto con Abram, diciendo: A tu simiente daré esta tierra desde el río de Egipto hasta el río grande, el río de Éufrates:&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">19 Los Cineos, y los Ceneceos, y los Cedmoneos,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">19 Al Cineo, y al Cenezeo, y al Cadmoneo,&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">20 Y los Hetheos, y los Pherezeos, y los Raphaitas,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">20 Y al Jetteo, y al Ferezeo, y a los Rafeos,&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">21 Y los Amorrheos, y los Cananeos, y los Gergeseos, y los Jebuseos.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">21 Al Amorreo, también, y al Cananeo y al Gergeseo, y al Jebuseo.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-8/image_04.png"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-8/image_04_huf738c5e1d6c88a58615118531e6b2e46_142323_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-8/image_04_huf738c5e1d6c88a58615118531e6b2e46_142323_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="La tierra prometida en Génesis 15:18-21"
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>&lt;/p>
&lt;h2 id="capítulo-16-agar-y-el-dios-que-ve">Capítulo 16: Agar, y el Dios que ve&lt;/h2>
&lt;h3 id="el-atajo">El atajo&lt;/h3>
&lt;p>Han pasado diez años desde que salieron de Harán. La promesa no se cumple. Y Sarai propone una solución que en su época era perfectamente legal y razonable: que Abram tenga el hijo con su sierva egipcia.&lt;/p>
&lt;p>No era un capricho: los contratos matrimoniales de Nuzi y de Mesopotamia contemplaban exactamente eso cuando la esposa era estéril. Sarai no está inventando nada escandaloso; está aplicando la costumbre.&lt;/p>
&lt;p>Y ahí está el problema. &lt;strong>El texto describe la escena con las mismas palabras del Edén&lt;/strong>: Sarai &lt;em>tomó&lt;/em> y &lt;em>dio&lt;/em> a su marido, y Abram &lt;em>oyó la voz&lt;/em> de su mujer (compárese con 3:6 y 3:17). El narrador no lo dice con el dedo levantado; lo dice con vocabulario.&lt;/p>
&lt;p>Fíjate también en lo que falta: en todo el capítulo nadie consulta a Dios. Ni una vez.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 16&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1909&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1865&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">1 Y SARAI, mujer de Abram, no le paría: y ella tenía una sierva egipcia, que se llamaba Agar.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">1 Y Sarai, mujer de Abram, no le paría; y ella tenía una sierva Egipcia, que se llamaba Agar.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">2 Dijo, pues, Sarai a Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril: ruégote que entres a mi sierva; quizá tendré hijos de ella. Y atendió Abram al dicho de Sarai.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">2 Dijo, pues, Sarai a Abram: He aquí ahora, Jehová me ha vedado de parir: ruégote que entres a mi sierva, quizá tendré hijos de ella. Y obedeció Abram al dicho de Sarai.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">3 Y Sarai, mujer de Abram, tomó a Agar su sierva egipcia, al cabo de diez años que había habitado Abram en la tierra de Canaán, y dióla a Abram su marido por mujer.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">3 Y tomó Sarai, la mujer de Abram, a Agar Egipcia su sierva, al cabo de diez años que había habitado Abram en la tierra de Canaán, y dióla a Abram su marido por mujer.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">4 Y él cohabitó con Agar, la cual concibió: y cuando vio que había concebido, miraba con desprecio a su señora.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">4 ¶ Y él entró a Agar, la cual concibió: y viéndose preñada, menospreciaba a su señora en sus ojos.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">5 Entonces Sarai dijo a Abram: Mi afrenta sea sobre ti: yo puse mi sierva en tu seno, y viéndose embarazada, me mira con desprecio; juzgue Jehová entre mí y ti.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">5 Entonces Sarai dijo a Abram: Mi afrenta es sobre ti: yo puse mi sierva en tu seno, y viendo que se ha empreñado, soy menospreciada en sus ojos: juzgue Jehová entre mí y ti.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">6 Y respondió Abram a Sarai: He ahí tu sierva en tu mano, haz con ella lo que bien te pareciere. Y como Sarai la afligiese, huyóse de su presencia.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">6 Y respondió Abram a Sarai: He ahí tu sierva en tu mano: haz con ella lo que bueno te pareciere. Entonces Sarai la afligió, y ella se huyó de delante de ella.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>El resultado es el previsible. Agar embarazada mira con desprecio a su señora; Sarai culpa a Abram; Abram se lava las manos —&amp;ldquo;tu sierva está en tu mano&amp;rdquo;— y Sarai la trata tan duramente que la mujer huye al desierto embarazada. Tres personas heridas y ni una feliz.&lt;/p>
&lt;h3 id="el-dios-que-me-ve">El Dios que me ve&lt;/h3>
&lt;p>Y entonces ocurre algo que no esperaríamos. El ángel de Jehová —primera aparición de esta figura en la Biblia— no va a buscar a Abram ni a Sarai. Va a buscar a &lt;strong>la esclava extranjera, embarazada y sola junto a una fuente en el desierto&lt;/strong>.&lt;/p>
&lt;p>Le hace una pregunta que es un regalo: &lt;em>&amp;quot;¿de dónde vienes y a dónde vas?&amp;quot;&lt;/em> Nadie, en todo el capítulo, se había interesado por ella.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 16&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1909&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1865&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">7 Y hallóla el ángel de Jehová junto a una fuente de agua en el desierto, junto a la fuente que está en el camino del Sur.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">7 ¶ Y hallóla el ángel de Jehová junto a una fuente de agua en el desierto: junto a la fuente que está en el camino del Sur:&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">8 Y le dijo: Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde vienes tú, y a dónde vas? Y ella respondió: Huyo de delante de Sarai, mi señora.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">8 Y díjola: Agar sierva de Sarai: ¿Dónde? ¿De dónde vienes, y a dónde vas? Y ella respondió: Huyo de delante de Sarai mi señora.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">9 Y díjole el ángel de Jehová: Vuélvete a tu señora, y ponte sumisa bajo de su mano.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">9 Y díjole el ángel de Jehová: Vuélvete a tu señora, y humíllate debajo de su mano.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">10 Díjole también el ángel de Jehová: Multiplicaré tanto tu linaje, que no será contado a causa de la muchedumbre.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">10 Y díjole más el ángel de Jehová: Multiplicando multiplicaré tu simiente, que no será contada por la multitud.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">11 Díjole aún el ángel de Jehová: He aquí que has concebido, y parirás un hijo, y llamarás su nombre Ismael, porque oído ha Jehová tu aflicción.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">11 Y díjole más el ángel de Jehová: He aquí, tú estás preñada, y parirás un hijo: y llamarás su nombre Ismael, porque oído ha Jehová tu aflicción.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">12 Y él será hombre fiero; su mano contra todos, y las manos de todos contra él, y delante de todos sus hermanos habitará.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">12 Y él será hombre fiero: su mano contra todos, y las manos de todos contra él, y delante de todos sus hermanos habitará.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">13 Entonces llamó el nombre de Jehová que con ella hablaba: Tú eres el Dios de la vista; porque dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve?&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">13 Entonces ella llamó el nombre de Jehová, que hablaba con ella: Atta el roi, Tú, Dios, de vista: Porque dijo: ¿No he visto también aquí las espaldas del que me vio?&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">14 Por lo cual llamó al pozo, Pozo del Viviente que me ve. He aquí está entre Cades y Bered.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">14 Por lo cual llamó al pozo: Pozo del Viviente, que me ve. He aquí, está entre Cádes, y Barad.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h4 id="personajes-la-mujer-que-le-puso-nombre-a-dios">Personajes: la mujer que le puso nombre a Dios&lt;/h4>
&lt;p>Lee otra vez el versículo 13, porque es extraordinario:&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>&amp;ldquo;Y llamó el nombre de Jehová que con ella hablaba: Tú eres el Dios que ve&amp;rdquo;&lt;/em>.&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;p>En toda la Escritura, &lt;strong>Agar es la única persona que le pone un nombre a Dios&lt;/strong>. Y no es un patriarca, ni un profeta, ni un rey: es una sierva egipcia, sin derechos, fuera del pueblo escogido, huyendo de la casa donde la maltrataron.&lt;/p>
&lt;p>El nombre que escoge —&lt;em>El-Roí&lt;/em>, &amp;ldquo;el Dios que me ve&amp;rdquo;— es el que sólo puede poner alguien acostumbrado a ser invisible. Y el pozo se llamó desde entonces &lt;em>Beer-lajai-roí&lt;/em>, &amp;ldquo;el pozo del Viviente que me ve&amp;rdquo;.&lt;/p>
&lt;p>Si alguna vez has pensado que Dios se ocupa de los protagonistas y tú eres del reparto, este capítulo está escrito para ti.&lt;/p>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-8/image_05.png"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-8/image_05_hu7c27e3869e835e435b3c812daf1d0114_114226_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-8/image_05_hu7c27e3869e835e435b3c812daf1d0114_114226_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="Agar en el desierto y el pozo del Viviente que me ve"
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>&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 16&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1909&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1865&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">15 Y parió Agar a Abram un hijo, y llamó Abram el nombre de su hijo que le parió Agar, Ismael.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">15 ¶ Y parió Agar a Abram un hijo; y llamó Abram el nombre de su hijo, que le parió Agar, Ismael.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">16 Y era Abram de edad de ochenta y seis años, cuando parió Agar a Ismael.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">16 Y Abram era de edad de ochenta y seis años, cuando parió Agar a Ismael.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h2 id="capítulo-17-la-señal-en-la-carne">Capítulo 17: La señal en la carne&lt;/h2>
&lt;h3 id="trece-años-de-silencio">Trece años de silencio&lt;/h3>
&lt;p>Entre el final del capítulo 16 y el principio del 17 pasan &lt;strong>trece años&lt;/strong>. El texto no cuenta nada de ellos. Abram tiene ahora noventa y nueve.&lt;/p>
&lt;p>Y Dios se presenta con un nombre nuevo: &lt;em>&lt;strong>El-Shaddai&lt;/strong>&lt;/em>, &amp;ldquo;el Dios Todopoderoso&amp;rdquo;&lt;sup id="fnref:1">&lt;a href="#fn:1" class="footnote-ref" role="doc-noteref">1&lt;/a>&lt;/sup>. Es la primera vez que aparece en la Biblia, y aparece justo cuando ya no queda ninguna posibilidad humana de tener un hijo. El nombre llega cuando hace falta.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 17&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1909&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1865&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">1 Y SIENDO Abram de edad de noventa y nueve años, aparecióle Jehová, y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí, y sé perfecto.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">1 Y siendo Abram de edad de noventa y nueve años, Jehová le apareció, y díjole: Yo soy el Dios Todopoderoso: Anda delante de mí, y sé perfecto.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">2 Y pondré mi pacto entre mí y ti, y multiplicarte he mucho en gran manera.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">2 Y pondré mi concierto entre mí y ti, y multiplicarte he mucho en gran manera.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">3 Entonces Abram cayó sobre su rostro, y Dios habló con él diciendo:&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">3 Entonces Abram cayó sobre su rostro, y Dios habló con él, diciendo:&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">4 Yo, he aquí mi pacto contigo: Serás padre de muchedumbre de gentes:&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">4 Yo, he aquí mi concierto contigo: Serás por padre de muchedumbre de gentes.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">5 Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">5 Y no se llamará más tu nombre Abram; mas será tu nombre Abraham; porque padre de muchedumbre de gentes te he puesto.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">6 Y multiplicarte he mucho en gran manera, y te pondré en gentes, y reyes saldrán de ti.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">6 Y multiplicarte he mucho en gran manera, y ponerte he en gentes; y reyes saldrán de ti.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">7 Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu simiente después de ti en sus generaciones, por alianza perpetua, para serte a ti por Dios, y a tu simiente después de ti.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">7 Y estableceré mi concierto entre mí y ti, y entre tu simiente después de ti por sus generaciones por alianza perpetua, para ser a ti por Dios, y a tu simiente después de ti.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">8 Y te daré a ti, y a tu simiente después de ti, la tierra de tus peregrinaciones, toda la tierra de Canaán en heredad perpetua; y seré el Dios de ellos.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">8 Y daré a ti, y a tu simiente después de ti, la tierra de tus peregrinaciones, toda la tierra de Canaán, en heredad perpetua: y serles he por Dios.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="nombres-nuevos">Nombres nuevos&lt;/h3>
&lt;p>Dios le cambia el nombre a los dos, y el cambio es minúsculo y enorme a la vez:&lt;/p>
&lt;ul>
&lt;li>&lt;strong>Abram&lt;/strong> (&amp;ldquo;padre enaltecido&amp;rdquo;) pasa a &lt;strong>Abraham&lt;/strong> (&amp;ldquo;padre de multitudes&amp;rdquo;).&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Sarai&lt;/strong> pasa a &lt;strong>Sara&lt;/strong> (&amp;ldquo;princesa&amp;rdquo;).&lt;/li>
&lt;/ul>
&lt;p>Una letra. En hebreo, la letra añadida es la &lt;em>he&lt;/em> (ה), que forma parte del nombre mismo de Dios. Es como si Dios firmara con su inicial en el nombre de los dos.&lt;/p>
&lt;p>Y piensa en lo que supone. Un hombre de noventa y nueve años, sin hijos, que se presenta a partir de ahora diciendo: &lt;em>me llamo Padre de multitudes&lt;/em>. Cada saludo era un acto de fe, y probablemente una burla del vecindario.&lt;/p>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-8/image_06.png"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-8/image_06_hu9295dad836fad3c85fb1729b8b5d9ea1_79836_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-2-enero-8/image_06_hu9295dad836fad3c85fb1729b8b5d9ea1_79836_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="Los nombres nuevos: la letra que Dios añadió"
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>&lt;/p>
&lt;h3 id="la-señal-en-el-cuerpo">La señal en el cuerpo&lt;/h3>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 17&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1909&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1865&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">9 Dijo de nuevo Dios a Abraham: Tú empero guardarás mi pacto, tú y tu simiente después de ti por sus generaciones.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">9 Y dijo más Dios a Abraham: Tú empero mi concierto guardarás, tú y tu simiente después de ti por sus generaciones.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">10 Este será mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y tu simiente después de ti: Será circuncidado todo varón de entre vosotros.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">10 Este será mi concierto que guardaréis entre mí y vosotros, y tu simiente después de ti: Que será circuncidado entre vosotros todo varón:&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">11 Circuncidaréis, pues, la carne de vuestro prepucio, y será por señal del pacto entre mí y vosotros.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">11 Circuncidaréis, pues, la carne de vuestro prepucio, y será por señal del concierto entre mí y vosotros.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">12 Y de edad de ocho días será circuncidado todo varón entre vosotros por vuestras generaciones: el nacido en casa, y el comprado a dinero de cualquier extranjero, que no fuere de tu simiente.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">12 Y de edad de ocho días será circuncidado en vosotros todo varón por vuestras generaciones: el nacido en casa y el comprado a dinero de cualquier extranjero, que no fuere de tu simiente.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">13 Debe ser circuncidado el nacido en tu casa, y el comprado por tu dinero: y estará mi pacto en vuestra carne para alianza perpetua.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">13 Circuncidando será circuncidado el nacido en tu casa, y el comprado por tu dinero; y estará mi concierto en vuestra carne para alianza perpetua.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">14 Y el varón incircunciso que no hubiere circuncidado la carne de su prepucio, aquella persona será borrada de su pueblo; ha violado mi pacto.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">14 Y el varón incircunciso que no hubiere circuncidado la carne de su prepucio, aquella persona será cortada de sus pueblos: mi concierto anuló.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>La circuncisión no era un invento de Israel —otros pueblos la practicaban—, pero aquí recibe un sentido nuevo. Es una señal:&lt;/p>
&lt;ul>
&lt;li>&lt;strong>Personal y permanente.&lt;/strong> No es un tatuaje que se elige por moda ni una insignia que se quita.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Oculta.&lt;/strong> Nadie la ve. No sirve para presumir ante los demás.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>En el punto exacto de la promesa.&lt;/strong> La promesa era descendencia, y la marca va precisamente en el órgano de la descendencia.&lt;/li>
&lt;/ul>
&lt;p>Los profetas insistirían en que lo importante nunca fue el corte, sino lo que señalaba: &amp;ldquo;circuncidad el prepucio de vuestro corazón&amp;rdquo; (Jeremías 4:4). Y Pablo lo cerraría: &amp;ldquo;es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu&amp;rdquo; (Romanos 2:29).&lt;/p>
&lt;h3 id="la-risa">La risa&lt;/h3>
&lt;p>Dios anuncia que Sara tendrá un hijo, y Abraham hace algo muy humano: &lt;strong>se cae de bruces riéndose&lt;/strong>.&lt;/p>
&lt;p>No es la risa de la burla, sino la del que no da crédito. Y Dios, que podía haberle reprendido, hace algo mejor: le manda ponerle al niño el nombre de &lt;strong>Isaac&lt;/strong>, que significa &lt;em>&amp;ldquo;él ríe&amp;rdquo;&lt;/em>. Durante el resto de su vida, cada vez que llamara a su hijo estaría recordando el día en que se rió de la promesa de Dios.&lt;/p>
&lt;p>Abraham aprovecha para interceder por el hijo que ya tiene: &lt;em>&amp;ldquo;Ojalá Ismael viva delante de ti&amp;rdquo;&lt;/em>. Y Dios responde con una generosidad que conviene notar: bendecirá a Ismael y lo hará una nación grande. &lt;strong>La elección de uno nunca fue el abandono del otro.&lt;/strong>&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 17&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1909&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1865&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">15 Dijo también Dios a Abraham: A Sarai tu mujer no la llamarás Sarai, mas Sara será su nombre.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">15 Dijo también Dios a Abraham: A Sarai tu mujer no llamarás su nombre Sarai, mas Sara será su nombre.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">16 Y bendecirla he, y también te daré de ella hijo; sí, la bendeciré, y vendrá a ser madre de naciones; reyes de pueblos serán de ella.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">16 Y bendecirla he, y también te daré de ella un hijo, y bendecirla he, y será madre de naciones: reyes de pueblos serán de ella.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">17 Entonces Abraham cayó sobre su rostro, y rióse, y dijo en su corazón: ¿A hombre de cien años ha de nacer hijo? ¿y Sara, ya de noventa años, ha de parir?&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">17 ¶ Entonces Abraham cayó sobre su rostro, y rióse, y dijo en su corazón: ¿A hombre de cien años ha de nacer un hijo? ¿Y Sara, mujer de noventa años, ha de parir?&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">18 Y dijo Abraham a Dios: Ojalá Ismael viva delante de ti.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">18 Y dijo Abraham a Dios: Ojalá Ismael viva delante de ti.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">19 Y respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te parirá un hijo, y llamarás su nombre Isaac; y confirmaré mi pacto con él por alianza perpetua para su simiente después de él.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">19 Y respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te parirá un hijo, y llamarás su nombre Isaac, y confirmaré mi concierto con él por concierto a su simiente después de él.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">20 Y en cuanto a Ismael, también te he oído: he aquí que le bendeciré, y le haré fructificar y multiplicar mucho en gran manera: doce príncipes engendrará, y ponerlo he por gran gente.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">20 Y por Ismael también te he oído: He aquí yo le bendeciré, y le haré fructificar, y multiplicar mucho en gran manera: doce príncipes engendrará; y ponerle he por gran gente.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">21 Mas yo estableceré mi pacto con Isaac, al cual te parirá Sara por este tiempo el año siguiente.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">21 Mas mi concierto estableceré con Isaac, al cual te parirá Sara en este tiempo el año siguiente.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">22 Y acabó de hablar con él, y subió Dios de con Abraham.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">22 Y acabó de hablar con él, y subió Dios de con Abraham.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="el-mismo-día">El mismo día&lt;/h3>
&lt;p>Y el capítulo termina con una de esas frases pequeñas que dicen todo sobre un hombre:&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>&amp;ldquo;en aquel mismo día&amp;rdquo;&lt;/em> (17:23, 26).&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;p>Sin dilación, sin negociar el plazo, sin esperar a estar más convencido. Un anciano de noventa y nueve años y su casa entera —incluidos los siervos comprados, que no habían pedido nada de esto— obedecen ese mismo día.&lt;/p>
&lt;p>Han pasado veinticinco años desde el primer llamado. Abraham ha esperado, ha dudado, se ha adelantado con Agar, se ha reído. Y sigue obedeciendo el mismo día.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 17&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1909&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Reina Valera 1865&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">23 Entonces tomó Abraham a Ismael su hijo, y a todos los siervos nacidos en su casa, y a todos los comprados por su dinero, a todo varón entre los domésticos de la casa de Abraham, y circuncidó la carne del prepucio de ellos en aquel mismo día, como Dios le había dicho.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">23 ¶ Entonces tomó Abraham a Ismael su hijo, y a todos los siervos nacidos en su casa, y a todos los comprados por su dinero, todo macho en los varones de la casa de Abraham, y circuncidó la carne de su prepucio en aquel mismo día, como Dios lo había hablado con él.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">24 Era Abraham de edad de noventa y nueve años cuando circuncidó la carne de su prepucio.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">24 Era Abraham de edad de noventa y nueve años, cuando circuncidó él la carne de su prepucio.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">25 E Ismael su hijo era de trece años, cuando fue circuncidada la carne de su prepucio.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">25 E Ismael su hijo de trece años, cuando fue circuncidada la carne de su prepucio.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">26 En el mismo día fue circuncidado Abraham e Ismael su hijo.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">26 En aquel mismo día fue circuncidado Abraham, e Ismael su hijo:&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">27 Y todos los varones de su casa, el siervo nacido en casa, y el comprado por dinero del extranjero, fueron circuncidados con él.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">27 Y todos los varones de su casa, el siervo nacido en casa, y el comprado por dinero del extranjero, fueron circuncidados con él.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="para-vivir-hoy">Para vivir hoy&lt;/h3>
&lt;ol>
&lt;li>&lt;strong>Dios responde donde te has quedado expuesto.&lt;/strong> A Abram, recién salido de una guerra y de una renuncia, le dice escudo y galardón. No promete en general: promete en concreto.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Puedes discutir con Dios.&lt;/strong> Abram le lleva su queja y Dios lo saca a mirar las estrellas. Lo contrario de la fe no es la pregunta: es el silencio resentido.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>La justicia se recibe, no se fabrica.&lt;/strong> &amp;ldquo;Creyó, y se lo contó por justicia&amp;rdquo;. Si eso bastó para Abraham antes de la circuncisión y antes de la ley, tu currículum religioso tampoco es lo que te salva.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Cuando la promesa tarda, aparece el atajo.&lt;/strong> Agar fue una solución razonable, legal y desastrosa. Casi siempre lo son. Revisa si en tu decisión pendiente hay alguien a quien no le has preguntado.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Dios ve a la que nadie mira.&lt;/strong> Si te sientes prescindible en tu propia historia, el nombre que puso Agar es tuyo también: &lt;em>el Dios que me ve&lt;/em>.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Obedece el mismo día.&lt;/strong> Abraham llevaba veinticinco años esperando y no dejó pasar ni una jornada.&lt;/li>
&lt;/ol>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;strong>Para orar hoy:&lt;/strong> Señor, sácame de la tienda cuando sólo sepa mirar lo que me falta. Enséñame a creerte, y a no fabricar con mis manos lo que sólo tú puedes dar. Gracias porque pasaste solo entre las piezas y cargaste con la parte que yo no podía cumplir. Y gracias porque ves a los que nadie ve.&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;section class="footnotes" role="doc-endnotes">
&lt;hr>
&lt;ol>
&lt;li id="fn:1" role="doc-endnote">
&lt;p>Los nombres divinos de estos capítulos son tres y muy distintos entre sí: &lt;em>&lt;strong>Adonai Jehová&lt;/strong>&lt;/em> (15:2), la primera vez que Abram se dirige a Dios llamándole Señor; &lt;em>&lt;strong>El-Roí&lt;/strong>&lt;/em> (16:13), &amp;ldquo;el Dios que me ve&amp;rdquo;, puesto por Agar; y &lt;em>&lt;strong>El-Shaddai&lt;/strong>&lt;/em> (17:1), &amp;ldquo;el Dios Todopoderoso&amp;rdquo;, con el que Dios se presenta cuando ya no queda posibilidad humana. Cada nombre aparece justo donde hace falta.&amp;#160;&lt;a href="#fnref:1" class="footnote-backref" role="doc-backlink">&amp;#x21a9;&amp;#xfe0e;&lt;/a>&lt;/p>
&lt;/li>
&lt;/ol>
&lt;/section></description></item><item><title>Semana 1 - Enero 7</title><link>https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-7/</link><pubDate>Fri, 07 Jan 2022 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-7/</guid><description>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-7/portada.jpg" alt="Featured image of post Semana 1 - Enero 7" />&lt;p>Cerramos la primera semana del reto con dos capítulos que, sin decirlo nunca de forma explícita, nos enseñan a distinguir entre &lt;strong>lo que se escoge y lo que se recibe&lt;/strong>.&lt;/p>
&lt;p>En Génesis 13, dos hombres se reparten una tierra. Uno mira, calcula y elige lo mejor; el otro cede y se queda con lo que sobra. En Génesis 14, ese mismo hombre que cedió arriesga la vida por rescatar al que le ganó la partida, vence a cuatro ejércitos y después renuncia a todo el botín.&lt;/p>
&lt;p>Y en medio de esas dos escenas aparece, sin previo aviso y sin genealogía, un sacerdote misterioso con pan y vino en las manos, cuya sombra llegará hasta la carta a los Hebreos.&lt;/p>
&lt;h2 id="capítulo-13-abram-y-lot-se-separan">Capítulo 13: Abram y Lot se separan&lt;/h2>
&lt;h3 id="de-vuelta-al-altar">De vuelta al altar&lt;/h3>
&lt;p>El capítulo empieza con un movimiento que es puro evangelio: &lt;em>&amp;ldquo;subió, pues, Abram de Egipto&amp;rdquo;&lt;/em> (13:1). Bajó a Egipto por miedo; ahora sube. Y no sube a cualquier sitio:&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>&amp;ldquo;volvió… hasta el lugar donde había estado antes su tienda… al lugar del altar que había hecho allí antes; e invocó allí Abram el nombre de Jehová&amp;rdquo;&lt;/em> (13:3-4).&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;p>Después de un fracaso, la restauración no consiste en inventar algo nuevo, sino en &lt;strong>volver al último lugar donde estuviste bien con Dios&lt;/strong>. Es lo mismo que el Señor le diría a la iglesia de Éfeso: &amp;ldquo;recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras&amp;rdquo; (Apocalipsis 2:5).&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 13&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">1 Subió, pues, Abram de Egipto hacia el Neguev, él y su mujer, con todo lo que tenía, y con él Lot.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">1 Entonces Abram salió de Egipto junto con su esposa, con Lot y con todo lo que poseían, y viajó hacia el norte, al Neguev.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">2 Y Abram era riquísimo en ganado, en plata y en oro.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">2 (Abram era muy rico en ganado, plata y oro).&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">3 Y volvió por sus jornadas desde el Neguev hacia Bet-el, hasta el lugar donde había estado antes su tienda entre Bet-el y Hai,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">3 Desde el Neguev, continuaron viajando por tramos hacia Betel y armaron sus carpas entre Betel y Hai, donde habían acampado antes.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">4 al lugar del altar que había hecho allí antes; e invocó allí Abram el nombre de Jehová.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">4 Era el mismo lugar donde Abram había construido el altar, y allí volvió a adorar al Señor.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="cuando-la-bendición-se-vuelve-un-problema">Cuando la bendición se vuelve un problema&lt;/h3>
&lt;p>Abram y Lot son ahora demasiado ricos para vivir juntos. La tierra &amp;ldquo;no los podía sostener&amp;rdquo; y estalla la pelea entre sus pastores. Es una de las paradojas más honestas de la Biblia: &lt;strong>el conflicto no nació de la escasez, sino de la abundancia&lt;/strong>.&lt;/p>
&lt;p>Y el narrador añade una frase aparentemente descriptiva que es en realidad una puñalada: &lt;em>&amp;ldquo;y el cananeo y el ferezeo habitaban entonces en la tierra&amp;rdquo;&lt;/em> (13:7). Es decir: los vecinos estaban mirando. Las peleas entre los que dicen conocer a Dios nunca son un asunto privado.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 13&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">5 También Lot, que andaba con Abram, tenía ovejas, vacas y tiendas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">5 Lot, quien viajaba con Abram, también se había enriquecido mucho con rebaños de ovejas y de cabras, manadas de ganado y muchas carpas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">6 Y la tierra no era suficiente para que habitasen juntos, pues sus posesiones eran muchas, y no podían morar en un mismo lugar.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">6 Pero la tierra no era suficiente para sustentar a Abram y a Lot si ambos vivían tan cerca el uno del otro con todos sus rebaños y manadas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">7 Y hubo contienda entre los pastores del ganado de Abram y los pastores del ganado de Lot; y el cananeo y el ferezeo habitaban entonces en la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">7 Entonces surgieron disputas entre los que cuidaban los animales de Abram y los que cuidaban los de Lot. (En aquel tiempo, también vivían en la tierra los cananeos y los ferezeos).&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="el-que-tiene-la-promesa-puede-permitirse-perder">El que tiene la promesa puede permitirse perder&lt;/h3>
&lt;p>La propuesta de Abram es asombrosa si se piensa en las costumbres de su tiempo. Él es el mayor, es el tío, es el que recibió la promesa, es el jefe del clan. Por derecho, le corresponde elegir. Y renuncia:&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>&amp;ldquo;Si fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha; y si tú a la derecha, yo iré a la izquierda&amp;rdquo;&lt;/em> (13:9).&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;p>Antes dice algo todavía más grande: &lt;em>&amp;ldquo;no haya ahora altercado entre nosotros dos… porque somos hermanos&amp;rdquo;&lt;/em>. Prefiere perder terreno que perder al sobrino. Quien sabe que su herencia está garantizada por Dios puede darse el lujo de no pelear por su parte. La avaricia, en el fondo, siempre es un problema de fe.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 13&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">8 Entonces Abram dijo a Lot: No haya ahora altercado entre nosotros dos, entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">8 Finalmente, Abram le dijo a Lot: «No permitamos que este conflicto se interponga entre nosotros o entre los que cuidan nuestros animales. Después de todo, ¡somos parientes cercanos!&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">9 ¿No está toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de mí. Si fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha; y si tú a la derecha, yo iré a la izquierda.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">9 Toda la región está a tu disposición. Escoge la parte de la tierra que prefieres, y nos separaremos. Si tú quieres la tierra a la izquierda, entonces yo tomaré la tierra de la derecha. Si tú prefieres la tierra de la derecha, yo me iré a la izquierda».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="dos-hombres-alzan-los-ojos">Dos hombres alzan los ojos&lt;/h3>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-7/image_02.png"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-7/image_02_huf92917fb378e4eae5ebfb211747f8103_132512_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-7/image_02_huf92917fb378e4eae5ebfb211747f8103_132512_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="Las dos maneras de alzar los ojos: Lot y Abram"
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>&lt;/p>
&lt;p>Aquí el texto hace algo exquisito. La misma expresión —&lt;em>alzar los ojos&lt;/em>— aparece dos veces en el capítulo, con quince versículos de distancia y con dos orígenes opuestos:&lt;/p>
&lt;ul>
&lt;li>&lt;strong>&amp;ldquo;Y alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán&amp;rdquo;&lt;/strong> (13:10). Nadie se lo pidió. Miró, evaluó y escogió. Y el texto explica con qué comparó lo que veía: &amp;ldquo;como el huerto de Jehová, &lt;strong>como la tierra de Egipto&lt;/strong>&amp;rdquo;. Ahí está el problema. El ojo de Lot se había educado en Egipto, y desde entonces medía el mundo con esa vara.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>&amp;ldquo;Alza ahora tus ojos&amp;rdquo;&lt;/strong> (13:14). Se lo dice Dios, y se lo dice &lt;em>&amp;ldquo;después que Lot se apartó de Abram&amp;rdquo;&lt;/em>. La revelación llegó justo después de la pérdida.&lt;/li>
&lt;/ul>
&lt;p>Entre las dos miradas hay una advertencia terrible, colocada exactamente donde más incomoda: &lt;em>&amp;ldquo;mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera&amp;rdquo;&lt;/em> (13:13). El narrador nos deja admirar el paisaje y a continuación nos dice quién vive allí.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 13&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">10 Y alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego, como el huerto de Jehová, como la tierra de Egipto en la dirección de Zoar, antes que destruyese Jehová a Sodoma y a Gomorra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">10 Lot miró con detenimiento las fértiles llanuras del valle del Jordán en dirección a Zoar. Toda esa región tenía abundancia de agua, como el jardín del Señor o la hermosa tierra de Egipto. (Esto ocurrió antes de que el Señor destruyera Sodoma y Gomorra).&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">11 Entonces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán; y se fue Lot hacia el oriente, y se apartaron el uno del otro.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">11 Lot escogió para sí todo el valle del Jordán, que estaba situado al oriente. Se separó de su tío Abram y se mudó allí con sus rebaños y sus siervos.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">12 Abram acampó en la tierra de Canaán, en tanto que Lot habitó en las ciudades de la llanura, y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">12 Entonces Abram se estableció en la tierra de Canaán, y Lot movió sus carpas a un lugar cerca de Sodoma y se estableció entre las ciudades de la llanura.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">13 Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">13 Pero los habitantes de esa región eran sumamente perversos y no dejaban de pecar contra el Señor.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-7/image_01.png"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-7/image_01_hue5ca040f6361a7f035134aa0d54e23f2_135681_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-7/image_01_hue5ca040f6361a7f035134aa0d54e23f2_135681_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="Mapa de la separación de Abram y Lot"
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>&lt;/p>
&lt;h4 id="después-los-tres-pasos-de-lot-hacia-sodoma">Después: los tres pasos de Lot hacia Sodoma&lt;/h4>
&lt;p>Vale la pena seguir el rastro de un solo verbo a lo largo del libro:&lt;/p>
&lt;ol>
&lt;li>&lt;strong>&amp;ldquo;Fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma&amp;rdquo;&lt;/strong> (13:12): todavía está fuera; sólo se acerca.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>&amp;ldquo;Lot… que moraba en Sodoma&amp;rdquo;&lt;/strong> (14:12): ya vive dentro.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>&amp;ldquo;Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma&amp;rdquo;&lt;/strong> (19:1): la puerta era el lugar donde se administraba justicia; ahora ocupa un cargo en la ciudad.&lt;/li>
&lt;/ol>
&lt;p>Nadie decide arruinarse de golpe. Se acampa cerca, después se entra, después se pertenece. Y cuando llegó el juicio, Lot salió con lo puesto y perdió a su mujer en el camino (19:26). Lo que escogió con los ojos lo perdió entero.&lt;/p>
&lt;p>Con todo, el Nuevo Testamento lo llama &amp;ldquo;el justo Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados&amp;rdquo; (2 Pedro 2:7). Un creyente auténtico puede pasarse la vida en el sitio equivocado.&lt;/p>
&lt;h3 id="toda-la-tierra-que-ves-la-daré-a-ti">&amp;ldquo;Toda la tierra que ves, la daré a ti&amp;rdquo;&lt;/h3>
&lt;p>Dios responde a la renuncia de Abram con una generosidad desproporcionada. Lot escogió una llanura; a Abram le ofrecen los cuatro puntos cardinales. Lot tomó posesión con la vista; a Abram le mandan &lt;strong>caminarla&lt;/strong>: &amp;ldquo;levántate, ve por la tierra a lo largo de ella y a su ancho&amp;rdquo; (13:17).&lt;/p>
&lt;p>Y Abram vuelve a hacer lo de siempre: se muda a Hebrón y &lt;strong>edifica un altar&lt;/strong>. Es el tercero. Siquem, Bet-el, Hebrón: no compró un solo campo, pero dejó una hilera de altares por toda la tierra.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 13&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">14 Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">14 Después de que Lot se fue, el Señor le dijo a Abram: «Mira lo más lejos que puedas en todas las direcciones: al norte y al sur, al oriente y al occidente.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">15 Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">15 Yo te doy toda esta tierra, tan lejos como alcances a ver, a ti y a tu descendencia como posesión permanente.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">16 Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; que si alguno puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia será contada.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">16 ¡Y te daré tantos descendientes que, como el polvo de la tierra, será imposible contarlos!&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">17 Levántate, ve por la tierra a lo largo de ella y a su ancho; porque a ti la daré.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">17 Recorre toda la tierra en cada dirección, pues yo te la entrego».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">18 Abram, pues, removiendo su tienda, vino y moró en el encinar de Mamre, que está en Hebrón, y edificó allí altar a Jehová.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">18 Entonces Abram mudó su campamento a Hebrón y se estableció cerca del robledo que pertenecía a Mamre, y allí construyó otro altar al Señor.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h2 id="capítulo-14-abram-liberta-a-lot">Capítulo 14: Abram liberta a Lot&lt;/h2>
&lt;h3 id="la-primera-guerra-de-la-biblia">La primera guerra de la Biblia&lt;/h3>
&lt;p>De pronto el Génesis cambia de registro y parece una crónica militar: nombres de reyes, alianzas, doce años de tributo, una rebelión al decimotercero, una campaña de castigo al decimocuarto. Cuatro reyes del oriente contra cinco de la llanura.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 14&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">1 Aconteció en los días de Amrafel rey de Sinar, Arioc rey de Elasar, Quedorlaomer rey de Elam, y Tidal rey de Goim,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">1 En esos días, estalló la guerra en la región. Amrafel, rey de Babilonia; Arioc, rey de Elasar; Quedorlaomer, rey de Elam; y Tidal, rey de Goim,&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">2 que éstos hicieron guerra contra Bera rey de Sodoma, contra Birsa rey de Gomorra, contra Sinab rey de Adma, contra Semeber rey de Zeboim, y contra el rey de Bela, la cual es Zoar.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">2 lucharon contra Bera, rey de Sodoma; Birsa, rey de Gomorra; Sinab, rey de Adma; Semeber, rey de Zeboim, y el rey de Bela (también llamada Zoar).&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">3 Todos éstos se juntaron en el valle de Sidim, que es el Mar Salado.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">3 Este segundo grupo de reyes unieron sus ejércitos en el valle de Sidim (que es el valle del mar Muerto).&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">4 Doce años habían servido a Quedorlaomer, y en el decimotercero se rebelaron.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">4 Durante doce años, habían estado sometidos al rey Quedorlaomer pero, en el año trece, se rebelaron contra él.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">5 Y en el año decimocuarto vino Quedorlaomer, y los reyes que estaban de su parte, y derrotaron a los refaítas en Astarot Karnaim, a los zuzitas en Ham, a los emitas en Save-quiriataim,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">5 Un año después, Quedorlaomer y sus aliados llegaron y derrotaron a los refaítas en Astarot Karnaim, a los zuzitas en Ham, a los emitas en Save-quiriataim&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">6 y a los horeos en el monte de Seir, hasta la llanura de Parán, que está junto al desierto.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">6 y a los horeos en el monte Seir, hasta El-parán, al borde del desierto.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">7 Y volvieron y vinieron a En-mispat, que es Cades, y devastaron todo el país de los amalecitas, y también al amorreo que habitaba en Hazezontamar.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">7 Luego dieron la vuelta y llegaron a En-mispat (que ahora se llama Cades) y conquistaron todo el territorio de los amalecitas y también a los amorreos que vivían en Hazezon-tamar.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-7/image_04.png"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-7/image_04_hu6661a7ccfa7218ed3c10c8621367c101_117350_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-7/image_04_hu6661a7ccfa7218ed3c10c8621367c101_117350_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="Los cuatro reyes del oriente contra los cinco de la llanura"
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>&lt;/p>
&lt;p>La campaña de los cuatro reyes no fue una escaramuza: bajaron por el este del Jordán arrasando pueblo tras pueblo, giraron por el desierto del sur hasta El-parán y volvieron subiendo, hasta encontrar a los reyes rebeldes en el valle de Sidim&lt;sup id="fnref:1">&lt;a href="#fn:1" class="footnote-ref" role="doc-noteref">1&lt;/a>&lt;/sup>. Ganaron. Saquearon Sodoma y Gomorra. Y entre el botín se llevaron a alguien:&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>&amp;ldquo;tomaron también a Lot, hijo del hermano de Abram, que moraba en Sodoma, y sus bienes, y se fueron&amp;rdquo;&lt;/em> (14:12).&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;p>Lot no fue capturado por casualidad. Fue capturado porque vivía allí.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 14&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">8 Y salieron el rey de Sodoma, el rey de Gomorra, el rey de Adma, el rey de Zeboim y el rey de Bela, que es Zoar, y ordenaron contra ellos batalla en el valle de Sidim;&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">8 Entonces los reyes rebeldes de Sodoma, Gomorra, Adma, Zeboim y Bela (también llamada Zoar) se prepararon para la batalla en el valle del mar Muerto.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">9 esto es, contra Quedorlaomer rey de Elam, Tidal rey de Goim, Amrafel rey de Sinar, y Arioc rey de Elasar; cuatro reyes contra cinco.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">9 Lucharon contra Quedorlaomer, rey de Elam; Tidal, rey de Goim; Amrafel, rey de Babilonia; y Arioc, rey de Elasar. Eran cuatro reyes contra cinco.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">10 Y el valle de Sidim estaba lleno de pozos de asfalto; y cuando huyeron el rey de Sodoma y el de Gomorra, algunos cayeron allí; y los demás huyeron al monte.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">10 Resulta que el valle del mar Muerto estaba lleno de pozos de brea. Así que cuando el ejército de los reyes de Sodoma y Gomorra huía, algunos de ellos cayeron en los pozos de brea, mientras que el resto escapó a las montañas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">11 Y tomaron toda la riqueza de Sodoma y de Gomorra, y todas sus provisiones, y se fueron.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">11 Entonces los invasores victoriosos saquearon Sodoma y Gomorra y emprendieron el regreso a su tierra con el botín de guerra y los alimentos.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">12 Tomaron también a Lot, hijo del hermano de Abram, que moraba en Sodoma, y sus bienes, y se fueron.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">12 También capturaron a Lot —el sobrino de Abram que vivía en Sodoma— y se llevaron todas sus pertenencias.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-7/image_03.png"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-7/image_03_hub1cc904431d54c0c50bc0adfcd5d18e3_132915_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-7/image_03_hub1cc904431d54c0c50bc0adfcd5d18e3_132915_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="Mapa de la campaña de los cuatro reyes y la persecución de Abram"
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>&lt;/p>
&lt;h3 id="trescientos-dieciocho-contra-cuatro-ejércitos">Trescientos dieciocho contra cuatro ejércitos&lt;/h3>
&lt;p>&amp;ldquo;Y oyó Abram que su pariente estaba prisionero&amp;rdquo; (14:14). Podía haberse quedado quieto —tenía todo el derecho: Lot se había ido por su propia decisión—. Armó a trescientos dieciocho criados nacidos en su casa y salió tras cuatro ejércitos victoriosos.&lt;/p>
&lt;p>Los alcanzó cerca de Dan, atacó de noche, los persiguió hasta más allá de Damasco y lo recuperó &lt;strong>todo&lt;/strong>: los bienes, las personas, y a Lot.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 14&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">13 Y vino uno de los que escaparon, y lo anunció a Abram el hebreo, que habitaba en el encinar de Mamre el amorreo, hermano de Escol y hermano de Aner, los cuales eran aliados de Abram.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">13 Uno de los hombres de Lot escapó y le contó todo a Abram, el hebreo, que vivía cerca del robledo que pertenecía a Mamre, el amorreo. Mamre y sus parientes, Escol y Aner, eran aliados de Abram.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">14 Oyó Abram que su pariente estaba prisionero, y armó a sus criados, los nacidos en su casa, trescientos dieciocho, y los siguió hasta Dan.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">14 Cuando Abram se enteró de que su sobrino Lot había sido capturado, movilizó a los trescientos dieciocho hombres adiestrados que habían nacido en su casa. Entonces persiguió al ejército de Quedorlaomer hasta que lo alcanzó en Dan.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">15 Y cayó sobre ellos de noche, él y sus siervos, y les atacó, y les fue siguiendo hasta Hoba al norte de Damasco.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">15 Allí dividió a sus hombres en grupos y atacó durante la noche. El ejército de Quedorlaomer huyó, pero Abram lo persiguió hasta Hoba, al norte de Damasco.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">16 Y recobró todos los bienes, y también a Lot su pariente y sus bienes, y a las mujeres y demás gente.&lt;/td>
&lt;td>&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h4 id="hechos-abram-el-hebreo">Hechos: &amp;ldquo;Abram el hebreo&amp;rdquo;&lt;/h4>
&lt;p>En el versículo 13 aparece por primera vez en la Biblia la palabra &lt;strong>hebreo&lt;/strong> (&lt;em>עִבְרִי&lt;/em>-&lt;em>ivrí&lt;/em>), aplicada a Abram. Su raíz significa &amp;ldquo;el que pasa al otro lado&amp;rdquo;, &amp;ldquo;el que cruza&amp;rdquo;; se ha relacionado con Heber, el descendiente de Sem del capítulo 10, y con la idea de alguien que viene del otro lado del río.&lt;/p>
&lt;p>Es una definición espléndida para el hombre que dejó Ur: un forastero, alguien que cruzó. La carta a los Hebreos lo dirá con todas las letras: &amp;ldquo;conforme a la fe murieron todos éstos… confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra&amp;rdquo; (Hebreos 11:13).&lt;/p>
&lt;h3 id="melquisedec-rey-de-salem">Melquisedec, rey de Salem&lt;/h3>
&lt;p>Y entonces, en tres versículos, aparece uno de los personajes más enigmáticos de la Escritura. No se dice de dónde viene, quiénes fueron sus padres ni qué fue de él. Sale al encuentro de Abram con &lt;strong>pan y vino&lt;/strong>, lo bendice, y desaparece del relato para siempre.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 14&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">17 Cuando volvía de la derrota de Quedorlaomer y de los reyes que con él estaban, salió el rey de Sodoma a recibirlo al valle de Save, que es el Valle del Rey.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">17 Después de que Abram regresó de su victoria sobre el rey Quedorlaomer y todos sus aliados, el rey de Sodoma salió a encontrarse con él en el valle de Save (que es el valle del Rey).&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">18 Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino;&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">18 Y Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, le llevó pan y vino a Abram.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">19 y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra;&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">19 Melquisedec bendijo a Abram con la siguiente bendición: «Bendito sea Abram por Dios Altísimo, Creador de los cielos y la tierra.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">20 y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">20 Y bendito sea Dios Altísimo, que derrotó a tus enemigos por ti». Luego Abram dio a Melquisedec una décima parte de todos los bienes que había recuperado.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-7/image_05.png"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-7/image_05_huf69685b81eb4e41bc89a53adc707b272_139448_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-7/image_05_huf69685b81eb4e41bc89a53adc707b272_139448_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="Melquisedec, rey de Salem, como figura de Cristo"
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>&lt;/p>
&lt;p>Cuatro cosas sorprenden en él:&lt;/p>
&lt;ul>
&lt;li>Es &lt;strong>rey y sacerdote a la vez&lt;/strong>, algo que la ley de Moisés separaría después estrictamente: los reyes de la tribu de Judá, los sacerdotes de la de Leví. Aquí, siglos antes de la ley, los dos oficios están en una sola persona.&lt;/li>
&lt;li>Es &lt;strong>sacerdote del Dios Altísimo&lt;/strong> —&lt;em>El Elyón&lt;/em>— fuera de la familia escogida. Dios tenía adoradores verdaderos que Abram no conocía.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Salem&lt;/strong> significa &lt;em>paz&lt;/em>, y casi con certeza es la futura Jerusalén (Salmo 76:2). Su nombre, &lt;em>malki-tsédeq&lt;/em>, significa &amp;ldquo;mi rey es justicia&amp;rdquo; o &amp;ldquo;rey de justicia&amp;rdquo;.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Abram le da el diezmo&lt;/strong>. Es el primer diezmo de la Biblia, y es voluntario, anterior a cualquier ley que lo mandara, y entregado al que le había bendecido.&lt;/li>
&lt;/ul>
&lt;h4 id="personajes-melquisedec-en-el-resto-de-la-biblia">Personajes: Melquisedec en el resto de la Biblia&lt;/h4>
&lt;p>Vuelve a aparecer dos veces más, y las dos con enorme peso:&lt;/p>
&lt;ul>
&lt;li>&lt;strong>Salmo 110:4&lt;/strong>, un salmo mesiánico: &lt;em>&amp;ldquo;Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec&amp;rdquo;&lt;/em>. Es decir: el Mesías será sacerdote sin ser levita.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Hebreos 5—7&lt;/strong> desarrolla la idea a fondo. Conviene una precisión: cuando Hebreos 7:3 dice que Melquisedec es &amp;ldquo;sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida&amp;rdquo;, no está afirmando que fuera un ser eterno, sino razonando sobre &lt;strong>el silencio del texto&lt;/strong>. En un libro donde absolutamente todos tienen genealogía y fecha de muerte, éste no tiene ninguna de las dos. Y ese silencio lo convierte en la figura perfecta de un sacerdocio que no se hereda y no termina.&lt;/li>
&lt;/ul>
&lt;p>Por eso Jesús no necesita ser de la tribu de Leví para ser nuestro sacerdote. Su sacerdocio es de otro orden: anterior, superior y permanente, &amp;ldquo;por cuanto permanece para siempre&amp;rdquo; (Hebreos 7:24).&lt;/p>
&lt;h3 id="dos-reyes-dos-ofertas-un-mismo-día">Dos reyes, dos ofertas, un mismo día&lt;/h3>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-7/image_06.png"
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alt="Las dos ofertas: el rey de Salem y el rey de Sodoma"
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>&lt;/p>
&lt;p>Fíjate en el orden de la escena, porque en él está la enseñanza. El rey de Sodoma sale primero al encuentro de Abram (14:17), pero el narrador lo deja esperando y mete en medio a Melquisedec. Sólo cuando Abram ha sido bendecido y ha adorado, el rey de Sodoma hace su oferta:&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>&amp;ldquo;Dame las personas, y toma para ti los bienes&amp;rdquo;&lt;/em> (14:21).&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;p>Es una oferta razonable, incluso generosa según las costumbres de guerra. Y Abram la rechaza de plano, con un juramento que revela exactamente su motivo:&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>&amp;ldquo;que desde un hilo hasta una correa de calzado, nada tomaré de todo lo que es tuyo, &lt;strong>para que no digas: Yo enriquecí a Abram&lt;/strong>&amp;rdquo;&lt;/em> (14:23).&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;p>No rechaza el dinero porque el dinero sea malo —acababa de recibir bienes de Faraón y volverá a ser riquísimo—. Lo rechaza porque quiere que su prosperidad no tenga otra explicación posible que Dios. Está protegiendo el crédito de Aquel que le había prometido bendecirle.&lt;/p>
&lt;p>Y hay un último detalle de una madurez extraordinaria: Abram impone su voto a sí mismo, pero &lt;strong>no a los demás&lt;/strong>. &amp;ldquo;Tomen su parte los varones que fueron conmigo, Aner, Escol y Mamre&amp;rdquo; (14:24). Sus convicciones personales no se convirtieron en una carga para otros.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 14&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">21 Entonces el rey de Sodoma dijo a Abram: Dame las personas, y toma para ti los bienes.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">21 El rey de Sodoma le dijo a Abram: —Devuélveme a mi pueblo, el cual fue capturado; pero puedes quedarte con todos los bienes que recuperaste.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">22 Y respondió Abram al rey de Sodoma: He alzado mi mano a Jehová Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">22 Abram le respondió al rey de Sodoma: —Juro solemnemente ante el SEÑOR, Dios Altísimo, Creador de los cielos y la tierra,&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">23 que desde un hilo hasta una correa de calzado, nada tomaré de todo lo que es tuyo, para que no digas: Yo enriquecí a Abram;&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">23 que no tomaré nada de lo que a ti te pertenece, ni un simple hilo ni la correa de una sandalia. De otro modo, podrías decir: “Yo soy quien enriqueció a Abram”.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">24 excepto solamente lo que comieron los jóvenes, y la parte de los varones que fueron conmigo, Aner, Escol y Mamre, los cuales tomarán su parte.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">24 Aceptaré solamente lo que mis jóvenes guerreros ya han comido, y pido que tú entregues una porción justa de los bienes a mis aliados: Aner, Escol y Mamre.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="para-vivir-hoy">Para vivir hoy&lt;/h3>
&lt;ol>
&lt;li>&lt;strong>Vuelve al altar.&lt;/strong> La restauración después de un fracaso pasa casi siempre por el mismo lugar donde estuviste bien con Dios la última vez.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Puedes permitirte perder.&lt;/strong> Quien tiene una herencia garantizada no necesita ganar todas las discusiones. Ceder no es debilidad: es la libertad del que ya recibió.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Cuidado con lo que se ve.&lt;/strong> Lot escogió con los ojos y perdió con la vida. No todo lo que parece &amp;ldquo;como el huerto de Jehová&amp;rdquo; lo es; a veces el narrador te está diciendo quién vive allí y tú sólo miras el paisaje.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Rescata al que se equivocó.&lt;/strong> Abram tenía todas las razones del mundo para dejar a Lot con las consecuencias de su elección. Armó a sus criados y fue por él. Así es como se ama de verdad a un hermano que se fue.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Deja que Dios se lleve el crédito.&lt;/strong> Hay ofertas que no conviene aceptar aunque sean legítimas, sólo para que nadie pueda decir &amp;ldquo;yo lo hice rico&amp;rdquo;.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>No impongas a otros tus votos.&lt;/strong> Las convicciones personales se viven; no se imponen.&lt;/li>
&lt;/ol>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;strong>Para orar hoy:&lt;/strong> Señor, enséñame a mirar como Abram y no como Lot: a esperar a que tú me digas dónde alzar los ojos. Dame libertad para ceder y valor para rescatar. Y guarda mi corazón de todo aquello que pueda hacer que alguien piense que me lo dio otro y no tú. Gracias por Melquisedec, que salió al camino con pan y vino, y por Jesús, mi rey de justicia y mi sacerdote para siempre.&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;hr>
&lt;p>&lt;strong>Fin de la primera semana.&lt;/strong> Siete días, catorce capítulos: de la creación del mundo al hombre que salió sin saber a dónde iba. La Biblia ha pasado de contar la historia del universo a contar la historia de una familia, y lo ha hecho sin perder de vista ni por un momento a las setenta naciones. Mañana empieza la semana 2.&lt;/p>
&lt;section class="footnotes" role="doc-endnotes">
&lt;hr>
&lt;ol>
&lt;li id="fn:1" role="doc-endnote">
&lt;p>El valle de Sidim, escenario de la batalla, se identifica en el propio texto con &amp;ldquo;el Mar Salado&amp;rdquo; (14:3), es decir, la zona del Mar Muerto. El versículo 10 menciona que estaba &amp;ldquo;lleno de pozos de asfalto&amp;rdquo;, un dato geológico exacto: en esa región el betún aflora de forma natural, y era un producto de exportación en la Antigüedad.&amp;#160;&lt;a href="#fnref:1" class="footnote-backref" role="doc-backlink">&amp;#x21a9;&amp;#xfe0e;&lt;/a>&lt;/p>
&lt;/li>
&lt;/ol>
&lt;/section></description></item><item><title>Semana 1 - Enero 6</title><link>https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-6/</link><pubDate>Thu, 06 Jan 2022 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-6/</guid><description>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-6/portada.jpg" alt="Featured image of post Semana 1 - Enero 6" />&lt;p>Hoy leemos el capítulo que cierra la historia primitiva y el capítulo que abre la historia de la salvación. Entre los dos hay un abismo de sentido, y sin embargo están pegados el uno al otro, sin transición.&lt;/p>
&lt;p>En &lt;strong>Génesis 11&lt;/strong> la humanidad se une para construir una torre y hacerse un nombre. El proyecto fracasa: las lenguas se confunden y los pueblos se dispersan. Es el último de los grandes fracasos del principio —la caída, el fratricidio, el diluvio, la torre— y el diagnóstico ya es completo. La humanidad, dejada a su aire, no asciende: se dispersa.&lt;/p>
&lt;p>En &lt;strong>Génesis 12&lt;/strong> Dios llama a un anciano sin hijos, de una ciudad idólatra, y le promete precisamente lo que los constructores de Babel querían tomar por su cuenta: un nombre grande, una nación y una tierra. Lo que el hombre no pudo arrebatar, Dios lo regala.&lt;/p>
&lt;p>A partir de aquí la Biblia cambia de escala. Ya no cuenta la historia del mundo entero, sino la de una familia. Pero la cuenta con el mundo entero en la mirada: &amp;ldquo;serán benditas en ti &lt;strong>todas las familias de la tierra&lt;/strong>&amp;rdquo;.&lt;/p>
&lt;h2 id="capítulo-11-la-torre-de-babel">Capítulo 11: La torre de Babel&lt;/h2>
&lt;h3 id="una-sola-lengua-y-un-solo-proyecto">Una sola lengua y un solo proyecto&lt;/h3>
&lt;p>&amp;ldquo;Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras&amp;rdquo; (11:1). La unidad, en sí misma, no es el problema: es un don. El problema es para qué se usa.&lt;/p>
&lt;p>Los hombres bajan a la llanura de Sinar —Babilonia— y allí encuentran una tecnología nueva. El detalle del versículo 3 es de una precisión notable: en Canaán se construía con piedra y argamasa; en la llanura mesopotámica no hay piedra, y se levantaban edificios con &lt;strong>ladrillo cocido y betún&lt;/strong>. El texto conoce el terreno del que habla.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 11&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">1 Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">1 Hubo un tiempo en que todos los habitantes del mundo hablaban el mismo idioma y usaban las mismas palabras.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">2 Y aconteció que cuando salieron de oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se estabecieron allí.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">2 Al emigrar hacia el oriente, encontraron una llanura en la tierra de Babilonia y se establecieron allí.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">3 Y se dijeron unos a otros: Vamos, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Y les sirvió el ladrillo en lugar de piedra, y el asfalto en lugar de mezcla.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">3 Comenzaron a decirse unos a otros: «Vamos a hacer ladrillos y endurecerlos con fuego». (En esa región, se usaban ladrillos en lugar de piedra y la brea se usaba como mezcla).&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">4 Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">4 Entonces dijeron: «Vamos, construyamos una gran ciudad para nosotros con una torre que llegue hasta el cielo. Eso nos hará famosos y evitará que nos dispersemos por todo el mundo».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>Y en el versículo 4 aparece el corazón del asunto, en dos frases:&lt;/p>
&lt;ul>
&lt;li>&lt;strong>&amp;ldquo;Hagámonos un nombre&amp;rdquo;.&lt;/strong> Es el proyecto humano de siempre: existir por cuenta propia, dejar huella, ser alguien sin deberle nada a nadie. Compáralo con lo que Dios le dirá a Abram apenas unas líneas después: &lt;em>&amp;ldquo;engrandeceré tu nombre&amp;rdquo;&lt;/em> (12:2). La misma meta; el camino inverso.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>&amp;ldquo;por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra&amp;rdquo;.&lt;/strong> Esto es desobediencia directa. Dios había mandado &amp;ldquo;llenad la tierra&amp;rdquo; (9:1). Ellos quieren concentrarse, atrincherarse, no dispersarse. La torre no es sólo orgullo: es un modo de decir &lt;em>no&lt;/em> a la misión recibida.&lt;/li>
&lt;/ul>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-6/image_01.png"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-6/image_01_huab031b41880742c96f3f75cbb6bebbfa_136506_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-6/image_01_huab031b41880742c96f3f75cbb6bebbfa_136506_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="La torre de Babel: el proyecto humano y la respuesta de Dios"
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>&lt;/p>
&lt;h4 id="símbolos-la-torre-que-llegaba-al-cielo">Símbolos: la torre que llegaba al cielo&lt;/h4>
&lt;p>La descripción encaja con los &lt;strong>zigurats&lt;/strong> mesopotámicos: templos escalonados de ladrillo, con un santuario en la cima. Las inscripciones de la época describen esas torres con una fórmula casi idéntica a la del texto bíblico: &lt;em>&amp;ldquo;cuya cúspide alcanza los cielos&amp;rdquo;&lt;/em>.&lt;/p>
&lt;p>Lo interesante es para qué servían. El zigurat no era una escalera para que el hombre subiera: era una escalera para que &lt;strong>el dios bajara&lt;/strong>, un lugar de encuentro donde la divinidad se dignaba visitar la ciudad. En Babel, la escalera se usa al revés. Y con eso queda dicho todo sobre la religión humana: el intento permanente de subir hasta Dios por nuestros propios peldaños.&lt;/p>
&lt;p>La Biblia responderá a esa escena con otra escalera, la que Jacob verá en sueños, con los ángeles subiendo y bajando (Génesis 28:12); y Jesús se aplicará esa imagen a sí mismo (Juan 1:51). La única escalera que funciona la puso Dios, y baja.&lt;/p>
&lt;h3 id="descendió-jehová-para-ver">&amp;ldquo;Descendió Jehová para ver&amp;rdquo;&lt;/h3>
&lt;p>Aquí está la ironía más fina de todo el Génesis. Los hombres construyen una torre &amp;ldquo;cuya cúspide llegue al cielo&amp;rdquo;… y Dios tiene que &lt;strong>bajar&lt;/strong> para verla. Desde arriba, el rascacielos más ambicioso de la historia no se distinguía del suelo.&lt;/p>
&lt;p>La respuesta divina es curiosa: &amp;ldquo;descendamos, y confundamos allí su lengua&amp;rdquo;. No hay rayos ni fuego. Dios no derriba la torre: simplemente hace que dejen de entenderse, y la obra se detiene sola. El juicio consiste en dejarles con su proyecto y sin la unidad para sostenerlo.&lt;/p>
&lt;p>Y hay un juego de palabras hebreo imposible de traducir: ellos dicen &lt;em>nilbenáh lebením&lt;/em> (&amp;ldquo;hagamos ladrillos&amp;rdquo;), y Dios responde &lt;em>nabeláh&lt;/em> (&amp;ldquo;confundamos&amp;rdquo;). Las mismas letras, invertidas. El nombre del lugar, &lt;strong>Babel&lt;/strong> —que en babilonio significaba &lt;em>bab-ilu&lt;/em>, &amp;ldquo;puerta del dios&amp;rdquo;—, suena en hebreo a &lt;em>balal&lt;/em>, &amp;ldquo;confundir&amp;rdquo;. La ciudad que quería ser la puerta del cielo terminó llamándose &amp;ldquo;Confusión&amp;rdquo;.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 11&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">5 Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">5 Pero el Señor descendió para ver la ciudad y la torre que estaban construyendo,&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">6 Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos éstos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">6 y dijo: «¡Miren! La gente está unida, y todos hablan el mismo idioma. Después de esto, ¡nada de lo que se propongan hacer les será imposible!&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">7 Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">7 Vamos a bajar a confundirlos con diferentes idiomas; así no podrán entenderse unos a otros».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">8 Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">8 De esa manera, el Señor los dispersó por todo el mundo, y ellos dejaron de construir la ciudad.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">9 Por esto fue llamado el nombre de ella Babel, porque allí confundió Jehová el lenguaje de toda la tierra, y desde allí los esparció sobre la faz de toda la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">9 Por eso la ciudad se llamó Babel, porque fue allí donde el Señor confundió a la gente con distintos idiomas. Así los dispersó por todo el mundo.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="babel-al-revés-pentecostés">Babel al revés: Pentecostés&lt;/h3>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-6/image_02.png"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-6/image_02_hu0a3a9ce631314eae8dfd77249115a4c5_104577_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-6/image_02_hu0a3a9ce631314eae8dfd77249115a4c5_104577_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="Babel y Pentecostés: la misma escena invertida"
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>&lt;/p>
&lt;p>Cuando en Hechos 2 el Espíritu Santo desciende sobre los discípulos y cada uno oye hablar en su propia lengua, Lucas está contando deliberadamente la escena inversa de Babel:&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:left">Babel&lt;/th>
&lt;th style="text-align:left">Pentecostés&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:left">Los hombres suben a buscar el cielo&lt;/td>
&lt;td style="text-align:left">El Espíritu baja del cielo a buscarlos&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:left">&amp;ldquo;Hagámonos un nombre&amp;rdquo;&lt;/td>
&lt;td style="text-align:left">Proclaman &amp;ldquo;las maravillas de Dios&amp;rdquo;&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:left">Una lengua se convierte en muchas&lt;/td>
&lt;td style="text-align:left">Muchas lenguas se entienden&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:left">La ciudad se dispersa&lt;/td>
&lt;td style="text-align:left">Se reúnen tres mil de todas las naciones&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:left">Confusión&lt;/td>
&lt;td style="text-align:left">Comunión&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;p>Nota que Dios &lt;strong>no deshizo&lt;/strong> la diversidad de lenguas en Pentecostés. Nadie volvió a hablar hebreo. Lo que hizo fue llenar cada lengua de evangelio. La diversidad de los pueblos no es una maldición que haya que borrar, sino una riqueza que hay que redimir: por eso la escena final de la Biblia tiene &amp;ldquo;todas naciones y tribus y pueblos y lenguas&amp;rdquo; delante del trono (Apocalipsis 7:9), y no un idioma único.&lt;/p>
&lt;h3 id="los-descendientes-de-sem">Los descendientes de Sem&lt;/h3>
&lt;p>Y ahora, sin comentario alguno, el texto vuelve a la genealogía. Es la señal de que hemos entrado en otra sección: &lt;em>&amp;ldquo;estas son las generaciones de Sem&amp;rdquo;&lt;/em>.&lt;/p>
&lt;p>Si comparas esta lista con la de Génesis 5, verás algo que salta a la vista: &lt;strong>la vida se acorta drásticamente&lt;/strong>. De los novecientos y pico años de los antediluvianos pasamos a seiscientos, a cuatrocientos, y después de Peleg la cifra se desploma a poco más de doscientos. Es el mismo proceso que el Salmo 90 dará por consumado: &amp;ldquo;los días de nuestra edad son setenta años&amp;rdquo; (Salmo 90:10).&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 11&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">10 Estas son las generaciones de Sem: Sem, de edad de cien años, engendró a Arfaxad, dos años después del diluvio.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">10 Este es el relato de la familia de Sem. Dos años después del gran diluvio, cuando Sem tenía cien años de edad, tuvo a su hijo Arfaxad.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">11 Y vivió Sem, después que engendró a Arfaxad, quinientos años, y engendró hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">11 Después del nacimiento de Arfaxad, Sem vivió quinientos años más y tuvo otros hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">12 Arfaxad vivió treinta y cinco años, y engendró a Sala.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">12 Cuando Arfaxad tenía treinta y cinco años de edad, tuvo a su hijo Sala.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">13 Y vivió Arfaxad, después que engendró a Sala, cuatrocientos tres años, y engendró hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">13 Después del nacimiento de Sala, Arfaxad vivió cuatrocientos tres años más y tuvo otros hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">14 Sala vivió treinta años, y engendró a Heber.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">14 Cuando Sala tenía treinta años de edad, tuvo a su hijo Heber.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">15 Y vivió Sala, después que engendró a Heber, cuatrocientos tres años, y engendró hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">15 Después del nacimiento de Heber, Sala vivió cuatrocientos tres años más y tuvo otros hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">16 Heber vivió treinta y cuatro años, y engendró a Peleg.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">16 Cuando Heber tenía treinta y cuatro años de edad, tuvo a su hijo Peleg.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">17 Y vivió Heber, después que engendró a Peleg, cuatrocientos treinta años, y engendró hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">17 Después del nacimiento de Peleg, Heber vivió cuatrocientos treinta años más y tuvo otros hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">18 Peleg vivió treinta años, y engendró a Reu.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">18 Cuando Peleg tenía treinta años de edad, tuvo a su hijo Reu.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">19 Y vivió Peleg, después que engendró a Reu, doscientos nueve años, y engendró hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">19 Después del nacimiento de Reu, Peleg vivió doscientos nueve años más y tuvo otros hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">20 Reu vivió treinta y dos años, y engendró a Serug.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">20 Cuando Reu tenía treinta y dos años de edad, tuvo a su hijo Serug.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">21 Y vivió Reu, después que engendró a Serug, doscientos siete años, y engendró hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">21 Después del nacimiento de Serug, Reu vivió doscientos siete años más y tuvo otros hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">22 Serug vivió treinta años, y engendró a Nacor.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">22 Cuando Serug tenía treinta años de edad, tuvo a su hijo Nacor.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">23 Y vivió Serug, después que engendró a Nacor, doscientos años, y engendró hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">23 Después del nacimiento de Nacor, Serug vivió doscientos años más y tuvo otros hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">24 Nacor vivió veintinueve años, y engendró a Taré.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">24 Cuando Nacor tenía veintinueve años de edad, tuvo a su hijo Taré.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">25 Y vivió Nacor, después que engendró a Taré, ciento diecinueve años, y engendró hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">25 Después del nacimiento de Taré, Nacor vivió ciento diecinueve años más y tuvo otros hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">26 Taré vivió setenta años, y engendró a Abram, a Nacor y a Harán.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">26 Después de que Taré cumpliera setenta años de edad, tuvo a Abram, a Nacor y a Harán.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-6/image_03.png"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-6/image_03_huad1fb8def35ab5ba35c9a109a2eaea98_109758_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-6/image_03_huad1fb8def35ab5ba35c9a109a2eaea98_109758_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="El descenso de la longevidad desde Sem hasta Abram"
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>&lt;/p>
&lt;h3 id="la-familia-de-taré-un-viaje-a-medio-terminar">La familia de Taré: un viaje a medio terminar&lt;/h3>
&lt;p>Los últimos versículos del capítulo presentan a la familia de la que va a salir todo lo demás&lt;sup id="fnref:1">&lt;a href="#fn:1" class="footnote-ref" role="doc-noteref">1&lt;/a>&lt;/sup>. Y presentan también un dato que conviene no pasar por alto: &lt;strong>Sarai era estéril&lt;/strong>.&lt;/p>
&lt;p>En un libro que se ha pasado once capítulos repitiendo &amp;ldquo;fructificad y multiplicaos&amp;rdquo; y enumerando generaciones, esa frase es una puerta cerrada. Toda la historia que empieza mañana se levanta sobre un vientre estéril y una promesa.&lt;/p>
&lt;p>Y hay otro detalle. Taré sale de Ur con la intención de ir a Canaán —el texto lo dice expresamente—, pero se detiene en Harán y allí se queda hasta morir. Padre e hijo emprendieron el mismo viaje; sólo uno lo terminó.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 11&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">27 Estas son las generaciones de Taré: Taré engendró a Abram, a Nacor y a Harán; y Harán engendró a Lot.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">27 Este es el relato de la familia de Taré. Taré fue el padre de Abram, Nacor y Harán; y Harán fue el padre de Lot.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">28 Y murió Harán antes que su padre Taré en la tierra de su nacimiento, en Ur de los caldeos.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">28 Pero Harán murió en Ur de los caldeos —su tierra natal— mientras su padre Taré aún vivía.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">29 Y tomaron Abram y Nacor para sí mujeres; el nombre de la mujer de Abram era Sarai, y el nombre de la mujer de Nacor, Milca, hija de Harán, padre de Milca y de Isca.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">29 Durante ese tiempo, tanto Abram como Nacor se casaron. El nombre de la esposa de Abram era Sarai, y el nombre de la esposa de Nacor era Milca. (Milca y su hermana Isca eran hijas de Harán, el hermano de Nacor).&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">30 Mas Sarai era estéril, y no tenía hijo.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">30 Pero Sarai no podía quedar embarazada y no tenía hijos.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">31 Y tomó Taré a Abram su hijo, y a Lot hijo de Harán, hijo de su hijo, y a Sarai su nuera, mujer de Abram su hijo, y salió con ellos de Ur de los caldeos, para ir a la tierra de Canaán; y vinieron hasta Harán, y se quedaron allí.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">31 Cierto día, Taré tomó a su hijo Abram, a su nuera Sarai (la esposa de su hijo Abram) y a su nieto Lot (el hijo de su hijo Harán) y salieron de Ur de los caldeos. Taré se dirigía a la tierra de Canaán, pero se detuvieron en Harán y se establecieron allí.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">32 Y fueron los días de Taré doscientos cinco años; y murió Taré en Harán.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">32 Taré vivió doscientos cinco años y murió mientras aún estaba en Harán.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h2 id="capítulo-12-dios-llama-a-abram">Capítulo 12: Dios llama a Abram&lt;/h2>
&lt;h3 id="vete-de-tu-tierra">&amp;ldquo;Vete de tu tierra&amp;rdquo;&lt;/h3>
&lt;p>El mandato es de una dureza creciente, tres cortes cada vez más hondos:&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>&amp;ldquo;Vete de &lt;strong>tu tierra&lt;/strong>, y de &lt;strong>tu parentela&lt;/strong>, y de &lt;strong>la casa de tu padre&lt;/strong>, a la tierra que te mostraré&amp;rdquo;&lt;/em> (12:1).&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;p>Primero el país; después el clan; por último la casa paterna, que en el mundo antiguo era la seguridad social, la herencia y la identidad entera de una persona. Y a cambio, un destino sin nombre: &lt;em>&amp;ldquo;la tierra que te mostraré&amp;rdquo;&lt;/em>. Ni coordenadas, ni mapa, ni plazo.&lt;/p>
&lt;p>Hebreos lo resume con una frase memorable: &amp;ldquo;salió sin saber a dónde iba&amp;rdquo; (Hebreos 11:8).&lt;/p>
&lt;h4 id="hechos-de-dónde-salió-abram">Hechos: ¿de dónde salió Abram?&lt;/h4>
&lt;p>&lt;strong>Ur de los caldeos&lt;/strong> era una de las grandes ciudades del mundo de entonces, en el sur de Mesopotamia: comercio, escritura, canales de riego y un zigurat colosal dedicado a Nannar, el dios luna. &lt;strong>Harán&lt;/strong>, donde la familia se detuvo, era también un centro de culto lunar.&lt;/p>
&lt;p>Dicho de otro modo: Abram no salió de la nada, sino de la civilización, y no salió de un ambiente neutro, sino idólatra. Josué se lo recordaría siglos después a Israel sin ningún eufemismo: &lt;em>&amp;ldquo;vuestros padres habitaron antiguamente al otro lado del río… y servían a dioses extraños&amp;rdquo;&lt;/em> (Josué 24:2).&lt;/p>
&lt;p>La elección de Dios no cayó sobre un hombre religioso que lo estaba buscando. Cayó sobre un adorador de la luna. Eso es la gracia.&lt;/p>
&lt;h3 id="siete-promesas-y-una-misión">Siete promesas y una misión&lt;/h3>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 12&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">1 Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">1 El Señor le había dicho a Abram: «Deja tu patria y a tus parientes y a la familia de tu padre, y vete a la tierra que yo te mostraré.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">2 Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">2 Haré de ti una gran nación; te bendeciré y te haré famoso, y serás una bendición para otros.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">3 Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">3 Bendeciré a quienes te bendigan y maldeciré a quienes te traten con desprecio. Todas las familias de la tierra serán bendecidas por medio de ti».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-6/image_05.png"
width="1314"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-6/image_05_hu50af21c822f607223adf8b399a1065eb_126431_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-6/image_05_hu50af21c822f607223adf8b399a1065eb_126431_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="Las siete promesas de Génesis 12:1-3"
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>&lt;/p>
&lt;p>Cuenta las promesas del pasaje y salen siete, y la séptima lo cambia todo:&lt;/p>
&lt;ol>
&lt;li>&amp;ldquo;Haré de ti una nación grande&amp;rdquo;&lt;/li>
&lt;li>&amp;ldquo;Te bendeciré&amp;rdquo;&lt;/li>
&lt;li>&amp;ldquo;Engrandeceré tu nombre&amp;rdquo;&lt;/li>
&lt;li>&amp;ldquo;Serás bendición&amp;rdquo;&lt;/li>
&lt;li>&amp;ldquo;Bendeciré a los que te bendijeren&amp;rdquo;&lt;/li>
&lt;li>&amp;ldquo;A los que te maldijeren, maldeciré&amp;rdquo;&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>&amp;ldquo;Serán benditas en ti todas las familias de la tierra&amp;rdquo;&lt;/strong>&lt;/li>
&lt;/ol>
&lt;p>Las seis primeras miran hacia Abram. La séptima mira hacia fuera, y le da sentido a todas las anteriores. La elección de Israel nunca fue un privilegio cerrado: fue un encargo. Bendecido &lt;em>para&lt;/em> bendecir.&lt;/p>
&lt;p>Pablo lo dice sin rodeos: &lt;strong>&amp;ldquo;la Escritura… dio de antemano la buena nueva a Abraham&amp;rdquo;&lt;/strong> (Gálatas 3:8). Es decir, el evangelio anunciado por anticipado, aquí mismo, en Génesis 12. Y en el mismo capítulo explica cómo se cumpliría: la bendición llegaría a todas las familias a través de una descendencia concreta, &lt;em>&amp;ldquo;y a tu simiente, la cual es Cristo&amp;rdquo;&lt;/em> (Gálatas 3:16).&lt;/p>
&lt;p>De modo que estás leyendo, en Génesis 12, la razón por la que hoy tienes una Biblia en las manos.&lt;/p>
&lt;h3 id="setenta-y-cinco-años-y-una-tienda">Setenta y cinco años y una tienda&lt;/h3>
&lt;p>&amp;ldquo;Y se fue Abram, como Jehová le dijo&amp;rdquo; (12:4). Nueve palabras para la decisión más importante del Antiguo Testamento.&lt;/p>
&lt;p>Tenía setenta y cinco años. No era un joven idealista: era un anciano acomodado que lo dejó todo. Y cuando llegó a la tierra prometida, el texto añade una nota que parece un jarro de agua fría: &lt;em>&amp;ldquo;y el cananeo estaba entonces en la tierra&amp;rdquo;&lt;/em> (12:6). La tierra que Dios acababa de prometerle ya tenía dueños.&lt;/p>
&lt;p>Su respuesta fue construir un altar. Y después otro. Abram atraviesa Canaán sin comprar un solo metro cuadrado, viviendo en tiendas, y va dejando altares como quien pone banderas: en &lt;strong>Siquem&lt;/strong>, junto al encino de More, donde Dios le dice &amp;ldquo;a tu descendencia daré esta tierra&amp;rdquo;; y entre &lt;strong>Bet-el&lt;/strong> y &lt;strong>Hai&lt;/strong>, donde &amp;ldquo;invocó el nombre de Jehová&amp;rdquo;.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 12&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">4 Y se fue Abram, como Jehová le dijo; y Lot fue con él. Y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">4 Entonces Abram partió como el Señor le había ordenado, y Lot fue con él. Abram tenía setenta y cinco años cuando salió de Harán.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">5 Tomó, pues, Abram a Sarai su mujer, y a Lot hijo de su hermano, y todos sus bienes que habían ganado y las personas que habían adquirido en Harán, y salieron para ir a tierra de Canaán; y a tierra de Canaán llegaron.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">5 Tomó a su esposa Sarai, a su sobrino Lot, y todas sus posesiones —sus animales y todas las personas que había incorporado a los de su casa en Harán— y se dirigió a la tierra de Canaán. Cuando llegaron a Canaán,&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">6 Y pasó Abram por aquella tierra hasta el lugar de Siquem, hasta el encino de More; y el cananeo estaba entonces en la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">6 Abram viajó por tierra hasta Siquem. Allí estableció el campamento, junto al roble de More. En aquel tiempo, los cananeos habitaban esa región.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">7 Y apareció Jehová a Abram, y le dijo: A tu descendencia daré esta tierra. Y edificó allí un altar a Jehová, quien le había aparecido.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">7 Entonces el Señor se le apareció a Abram y le dijo: «Daré esta tierra a tu descendencia». Y Abram edificó allí un altar y lo dedicó al Señor, quien se le había aparecido.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">8 Luego se pasó de allí a un monte al oriente de Bet-el, y plantó su tienda, teniendo a Bet-el al occidente y Hai al oriente; y edificó allí altar a Jehová, e invocó el nombre de Jehová.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">8 Después Abram viajó hacia el sur y estableció el campamento en la zona montañosa, situada entre Betel al occidente, y Hai al oriente. Allí edificó otro altar y lo dedicó al Señor, y adoró al Señor.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">9 Y Abram partió de allí, caminando y yendo hacia el Neguev.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">9 Entonces Abram continuó viajando por tramos en dirección sur, hacia el Neguev.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-6/image_04.png"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-6/image_04_hu98265e0f83951e852a7dc4f57c601c1c_159198_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-6/image_04_hu98265e0f83951e852a7dc4f57c601c1c_159198_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="Mapa del viaje de Abram de Ur a Harán, Canaán y Egipto"
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>&lt;/p>
&lt;h3 id="el-primer-tropiezo">El primer tropiezo&lt;/h3>
&lt;p>Y entonces llega el hambre. En la tierra prometida. Justo después de la promesa.&lt;/p>
&lt;p>Lo que sigue es un relato incómodo, y la Biblia lo cuenta sin defender a su protagonista. Abram &lt;strong>desciende&lt;/strong> a Egipto —el verbo se repetirá en toda la Escritura con el mismo tono— sin que se mencione una sola vez que consultara a Dios. Y allí, temiendo por su vida, pide a Sarai que mienta: &lt;em>&amp;ldquo;di que eres mi hermana&amp;rdquo;&lt;/em>.&lt;/p>
&lt;p>Era una verdad a medias: Sarai era su hermanastra (20:12). Y las verdades a medias son la forma más elegante de la mentira.&lt;/p>
&lt;p>El resultado es que la mujer de la promesa —la única por la que puede venir la descendencia prometida— acaba en el harén del faraón. El plan de Dios queda colgando de un hilo por culpa del hombre a quien Dios había escogido. Y quien lo salva no es Abram: es Dios, hiriendo a Faraón con plagas.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 12&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">10 Hubo entonces hambre en la tierra, y descendió Abram a Egipto para morar allá; porque era grande el hambre en la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">10 En aquel tiempo, un hambre terrible azotó la tierra de Canaán y obligó a Abram a descender a Egipto, donde vivió como extranjero.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">11 Y aconteció que cuando estaba para entrar en Egipto, dijo a Sarai su mujer: He aquí, ahora conozco que eres mujer de hermoso aspecto;&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">11 Al acercarse a la frontera de Egipto, Abram le dijo a su esposa Sarai: «Mira, tú eres una mujer hermosa.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">12 y cuando te vean los egipcios, dirán: Su mujer es; y me matarán a mí, y a ti te reservarán la vida.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">12 Cuando los egipcios te vean, dirán: “Ella es su esposa. ¡Matémoslo y entonces podremos tomarla!”.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">13 Ahora, pues, di que eres mi hermana, para que me vaya bien por causa tuya, y viva mi alma por causa de ti.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">13 Así que, por favor, diles que eres mi hermana. Entonces me perdonarán la vida y me tratarán bien debido al interés que tienen en ti».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">14 Y aconteció que cuando entró Abram en Egipto, los egipcios vieron que la mujer era hermosa en gran manera.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">14 Efectivamente, cuando Abram llegó a Egipto, todos notaron la belleza de Sarai.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">15 También la vieron los príncipes de Faraón, y la alabaron delante de él; y fue llevada la mujer a casa de Faraón.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">15 Cuando los funcionarios del palacio la vieron, hablaron maravillas de ella al faraón, su rey, y llevaron a Sarai al palacio.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">16 E hizo bien a Abram por causa de ella; y él tuvo ovejas, vacas, asnos, siervos, criadas, asnas y camellos.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">16 Entonces el faraón le dio a Abram muchos regalos a causa de ella: ovejas, cabras, ganado, asnos y asnas, siervos y siervas, y camellos.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">17 Mas Jehová hirió a Faraón y a su casa con grandes plagas, por causa de Sarai mujer de Abram.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">17 Pero el Señor envió plagas terribles sobre el faraón y sobre todos los de su casa debido a Sarai, la esposa de Abram.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">18 Entonces Faraón llamó a Abram, y le dijo: ¿Qué es esto que has hecho conmigo? ¿Por qué no me declaraste que era tu mujer?&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">18 Así que el faraón mandó llamar a Abram y lo reprendió severamente: «¿Qué me has hecho? —preguntó—. ¿Por qué no me dijiste que era tu esposa?&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">19 ¿Por qué dijiste: Es mi hermana, poniéndome en ocasión de tomarla para mí por mujer? Ahora, pues, he aquí tu mujer; tómala, y vete.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">19 ¿Por qué dijiste: “Es mi hermana” y con esto me permitiste tomarla como esposa? Ahora bien, aquí tienes a tu esposa. ¡Tómala y vete de aquí!».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">20 Entonces Faraón dio orden a su gente acerca de Abram; y le acompañaron, y a su mujer, con todo lo que tenía.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">20 Entonces el faraón ordenó a algunos de sus hombres que los escoltaran, y expulsó a Abram de su territorio junto con su esposa y todas sus pertenencias.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-6/image_06.png"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-6/image_06_hud0f7677ab7a7d818951cd0b8a0427faa_115014_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-6/image_06_hud0f7677ab7a7d818951cd0b8a0427faa_115014_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="El descenso de Abram a Egipto, paso a paso"
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>&lt;/p>
&lt;h4 id="después-el-ensayo-general-del-éxodo">Después: el ensayo general del Éxodo&lt;/h4>
&lt;p>Lee esta escena con la historia posterior en la cabeza y verás que es un guión completo, ensayado cuatro siglos antes en un solo hombre:&lt;/p>
&lt;ul>
&lt;li>Hay &lt;strong>hambre&lt;/strong> en Canaán.&lt;/li>
&lt;li>La familia de la promesa &lt;strong>desciende a Egipto&lt;/strong>.&lt;/li>
&lt;li>Allí el pueblo de Dios queda en peligro ante &lt;strong>el faraón&lt;/strong>.&lt;/li>
&lt;li>Dios envía &lt;strong>plagas&lt;/strong> sobre Egipto.&lt;/li>
&lt;li>Faraón los &lt;strong>despide&lt;/strong>, y salen &lt;strong>cargados de bienes&lt;/strong> (12:16; compárese con Éxodo 12:35-36).&lt;/li>
&lt;/ul>
&lt;p>Y hay una nota amarga que el texto deja caer sin comentarla: entre los bienes que Abram sacó de Egipto había &amp;ldquo;siervas&amp;rdquo; (12:16). Cuatro capítulos después nos enteraremos del nombre de una de ellas: &lt;strong>Agar, la egipcia&lt;/strong> (16:1). Lo que trajo de aquel descenso improvisado le costaría décadas de conflicto familiar.&lt;/p>
&lt;p>La conclusión, sin embargo, no es un reproche. Es un asombro: &lt;strong>Dios no retira la promesa por el fracaso de Abram&lt;/strong>. La sostiene a pesar de él. Y ésa es, literalmente, la única razón por la que la historia continúa —la suya y la nuestra—.&lt;/p>
&lt;h3 id="para-vivir-hoy">Para vivir hoy&lt;/h3>
&lt;ol>
&lt;li>&lt;strong>Hay dos maneras de tener un nombre.&lt;/strong> Se puede construir una torre o se puede recibir una promesa. La primera exige ladrillos toda la vida; la segunda, obediencia.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>La obediencia empieza antes de conocer el destino.&lt;/strong> &amp;ldquo;Salió sin saber a dónde iba&amp;rdquo;. Si esperas el mapa completo para dar el primer paso, no darás ninguno.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>No te quedes en Harán.&lt;/strong> Taré emprendió el viaje correcto y se detuvo a mitad de camino. Es posible salir de Ur y no llegar nunca a Canaán, quedarse cómodo en una etapa intermedia y llamarlo destino.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Levanta altares antes de comprar terrenos.&lt;/strong> Abram no poseyó nada de la tierra prometida en toda su vida, salvo una tumba; pero la llenó de altares.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>El fracaso no anula el llamado.&lt;/strong> Abram mintió, puso en riesgo a su esposa y bajó a Egipto sin permiso. Dios no cambió de plan. Si has tropezado, el capítulo 13 empieza así: &amp;ldquo;subió, pues, Abram de Egipto… al lugar donde había estado antes… y allí invocó Abram el nombre de Jehová&amp;rdquo; (13:1-4). Siempre se puede volver al altar.&lt;/li>
&lt;/ol>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;strong>Para orar hoy:&lt;/strong> Señor, líbrame de la tentación de hacerme un nombre. Que no me quede a medio camino, cómodo en la ciudad equivocada. Dame la fe de salir sin ver, y cuando tropiece —porque tropezaré— tráeme de vuelta al altar donde estuve al principio.&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;section class="footnotes" role="doc-endnotes">
&lt;hr>
&lt;ol>
&lt;li id="fn:1" role="doc-endnote">
&lt;p>Abram significa &amp;ldquo;padre enaltecido&amp;rdquo;; en Génesis 17:5 Dios cambiará su nombre por &lt;strong>Abraham&lt;/strong>, &amp;ldquo;padre de multitudes&amp;rdquo;, y el de Sarai por &lt;strong>Sara&lt;/strong>. Hasta ese capítulo el texto conserva deliberadamente los nombres antiguos, y por eso aquí se les llama todavía Abram y Sarai.&amp;#160;&lt;a href="#fnref:1" class="footnote-backref" role="doc-backlink">&amp;#x21a9;&amp;#xfe0e;&lt;/a>&lt;/p>
&lt;/li>
&lt;/ol>
&lt;/section></description></item><item><title>Semana 1 - Enero 5</title><link>https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-5/</link><pubDate>Wed, 05 Jan 2022 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-5/</guid><description>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-5/portada.webp" alt="Featured image of post Semana 1 - Enero 5" />&lt;p>Ocho personas bajan de un barco encallado en una montaña y se encuentran con un planeta vacío. Todo lo que conocían ha desaparecido. Y lo primero que ocurre no es una lista de reproches, sino &lt;strong>una bendición&lt;/strong>: &amp;ldquo;y bendijo Dios a Noé y a sus hijos&amp;rdquo; (9:1).&lt;/p>
&lt;p>Los dos capítulos de hoy responden a la pregunta que queda flotando después del diluvio: &lt;em>¿y ahora qué?&lt;/em> La respuesta llega en dos formas muy distintas. El capítulo 9 la da en forma de &lt;strong>pacto&lt;/strong>: Dios se ata a sí mismo con una promesa y cuelga un arco en el cielo como firma. El capítulo 10 la da en forma de &lt;strong>mapa&lt;/strong>: setenta pueblos que se extienden por el mundo conocido, con sus lenguas, sus territorios y sus fronteras.&lt;/p>
&lt;p>Y en medio de los dos, un episodio incómodo —un anciano ebrio en su tienda— que nos recuerda que el agua limpió la tierra, pero no el corazón del hombre.&lt;/p>
&lt;h2 id="capítulo-9-el-pacto-de-dios-con-noé">Capítulo 9: El pacto de Dios con Noé&lt;/h2>
&lt;h3 id="un-mundo-nuevo-con-las-palabras-de-siempre">Un mundo nuevo con las palabras de siempre&lt;/h3>
&lt;p>&amp;ldquo;Fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra&amp;rdquo; (9:1). Son exactamente las mismas palabras que Dios dijo a Adán y Eva en el sexto día (1:28). Dios recomienza, y recomienza con la misma bendición, sobre una humanidad que ya ha demostrado de lo que es capaz.&lt;/p>
&lt;p>Pero no todo es igual. Ahora los animales viven con &amp;ldquo;temor y miedo&amp;rdquo; del hombre; la armonía del Edén se ha roto también ahí. Y se permite comer carne, con una condición absoluta: &lt;strong>no la sangre&lt;/strong>.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 9&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">1 Bendijo Dios a Noé y a sus hijos, y les dijo: Fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">1 Después Dios bendijo a Noé y a sus hijos, y les dijo: «Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">2 El temor y el miedo de vosotros estarán sobre todo animal de la tierra, y sobre toda ave de los cielos, en todo lo que se mueva sobre la tierra, y en todos los peces del mar; en vuestra mano son entregados.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">2 Todos los animales de la tierra, todas las aves del cielo, todos los animales pequeños que corren por el suelo y todos los peces del mar tendrán temor y terror de ustedes. Yo los he puesto bajo su autoridad.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">3 Todo lo que se mueve y vive, os será para mantenimiento: así como las legumbres y plantas verdes, os lo he dado todo.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">3 Se los he dado a ustedes como alimento, como les he dado también los granos y las verduras;&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">4 Pero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">4 pero nunca deben comer de ninguna carne con su vida, es decir, que aún tenga sangre.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-5/image_02.png"
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alt="Comparación entre el mandato del Edén y el mandato después del diluvio"
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>&lt;/p>
&lt;h4 id="hechos-por-qué-la-sangre">Hechos: ¿por qué la sangre?&lt;/h4>
&lt;p>La prohibición no es un capricho ritual. Levítico lo explicará después: &amp;ldquo;porque la vida de la carne en la sangre está… y la misma sangre hará expiación de la persona&amp;rdquo; (Levítico 17:11).&lt;/p>
&lt;p>La sangre representa la vida, y la vida pertenece a Dios. Comerla sería tratar como propio lo que sólo se recibe prestado. Por eso el mandato es anterior a Israel, se dirige a toda la humanidad a través de Noé, y reaparece en el concilio de Jerusalén como una de las pocas cosas que se pidió a los cristianos gentiles (Hechos 15:20).&lt;/p>
&lt;p>Detrás hay una enseñanza más honda: &lt;strong>la vida se sostiene sobre una vida entregada&lt;/strong>. Todo el sistema de sacrificios —y la cruz al final de él— descansa sobre esta convicción.&lt;/p>
&lt;h3 id="el-valor-de-una-vida-humana">El valor de una vida humana&lt;/h3>
&lt;p>Aquí nace, en el texto bíblico, el orden judicial: &amp;ldquo;el que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada&amp;rdquo;. Ya no basta con que la venganza quede en manos del ofendido —el modelo de Lamec, que mataba por una herida (4:23-24)—; ahora hay una cuenta que rendir ante la comunidad.&lt;/p>
&lt;p>Y fíjate en la razón que se da. No es que la sociedad necesite orden, ni que la violencia sea impráctica. La razón es teológica y es la más alta posible:&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>&amp;ldquo;porque a imagen de Dios es hecho el hombre&amp;rdquo;&lt;/em> (9:6).&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;p>Sobre ese versículo se apoya toda la dignidad humana que la fe cristiana ha defendido a lo largo de los siglos. El valor de una persona no depende de su edad, de su salud, de su utilidad, de su inteligencia ni de su fuerza. Depende de a quién se parece. Por eso el cristiano no puede ser indiferente ante la vida del no nacido, del anciano, del enfermo, del extranjero o del enemigo: todos llevan la misma firma.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 9&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">5 Porque ciertamente demandaré la sangre de vuestras vidas; de mano de todo animal la demandaré, y de mano del hombre; de mano del varón su hermano demandaré la vida del hombre.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">5 »Yo exigiré la sangre de cualquiera que le quite la vida a otra persona. Si un animal salvaje mata a una persona, ese animal debe morir; y cualquiera que asesine a otro ser humano debe morir.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">6 El que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">6 Si alguien quita una vida humana, la vida de esa persona también será quitada por manos humanas. Pues Dios hizo a los seres humanos a su propia imagen.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">7 Mas vosotros fructificad y multiplicaos; procread abundantemente en la tierra, y multiplicaos en ella.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">7 Ahora sean fructíferos y multiplíquense, y vuelvan a poblar la tierra».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="un-arco-colgado-en-las-nubes">Un arco colgado en las nubes&lt;/h3>
&lt;p>Y entonces Dios hace algo que no le habían pedido. Establece un &lt;strong>pacto&lt;/strong> —la palabra hebrea es &lt;em>בְּרִית&lt;/em>-&lt;em>berit&lt;/em>&lt;sup id="fnref:1">&lt;a href="#fn:1" class="footnote-ref" role="doc-noteref">1&lt;/a>&lt;/sup>— y lo hace en unos términos asombrosos por lo unilaterales que son. Léelo contando cuántas veces dice Dios &amp;ldquo;yo&amp;rdquo;:&lt;/p>
&lt;p>&lt;em>Yo&lt;/em> establezco mi pacto… &lt;em>mi&lt;/em> arco he puesto… &lt;em>me acordaré&lt;/em> de mi pacto… &lt;em>la veré&lt;/em> y me acordaré.&lt;/p>
&lt;p>No hay una sola cláusula que Noé deba cumplir. No hay condiciones, ni letra pequeña, ni fecha de caducidad. Es un pacto con toda la humanidad, con todos los animales, y &amp;ldquo;por siglos perpetuos&amp;rdquo;.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 9&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">8 Y habló Dios a Noé y a sus hijos con él, diciendo:&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">8 Entonces Dios dijo a Noé y a sus hijos:&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">9 He aquí que yo establezco mi pacto con vosotros, y con vuestros descendientes después de vosotros;&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">9 «Ahora mismo, yo confirmo mi pacto con ustedes y con sus descendientes,&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">10 y con todo ser viviente que está con vosotros; aves, animales y toda bestia de la tierra que está con vosotros, desde todos los que salieron del arca hasta todo animal de la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">10 y con todos los animales que estuvieron en la barca con ustedes —las aves, los animales domésticos y todos los animales salvajes—, con toda criatura viviente sobre la tierra.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">11 Estableceré mi pacto con vosotros, y no exterminaré ya más toda carne con aguas de diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">11 Sí, yo confirmo mi pacto con ustedes. Nunca más las aguas de un diluvio matarán a todas las criaturas vivientes; nunca más un diluvio destruirá la tierra».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">12 Y dijo Dios: Esta es la señal del pacto que yo establezco entre mí y vosotros y todo ser viviente que está con vosotros, por siglos perpetuos:&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">12 Entonces Dios dijo: «Les doy una señal de mi pacto con ustedes y con todas las criaturas vivientes, para todas las generaciones futuras.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">13 Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto entre mí y la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">13 He puesto mi arco iris en las nubes. Esa es la señal de mi pacto con ustedes y con toda la tierra.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">14 Y sucederá que cuando haga venir nubes sobre la tierra, se dejará ver entonces mi arco en las nubes.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">14 Cuando envíe nubes sobre la tierra, el arco iris aparecerá en las nubes&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">15 Y me acordaré del pacto mío, que hay entre mí y vosotros y todo ser viviente de toda carne; y no habrá más diluvio de aguas para destruir toda carne.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">15 y yo me acordaré de mi pacto con ustedes y con todas las criaturas vivientes. Nunca más las aguas de un diluvio volverán a destruir a todos los seres vivos.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">16 Estará el arco en las nubes, y lo veré, y me acordaré del pacto perpetuo entre Dios y todo ser viviente, con toda carne que hay sobre la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">16 Cuando yo vea el arco iris en las nubes, me acordaré del pacto eterno entre Dios y toda criatura viviente sobre la tierra».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">17 Dijo, pues, Dios a Noé: Esta es la señal del pacto que he establecido entre mí y toda carne que está sobre la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">17 Entonces Dios le dijo a Noé: «Este arco iris es la señal del pacto que yo confirmo con todas las criaturas de la tierra».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-5/image_01.png"
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alt="El arco del pacto en las nubes y las cuatro claves de Génesis 9"
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>&lt;/p>
&lt;h4 id="símbolos-el-arco-de-guerra">Símbolos: el arco de guerra&lt;/h4>
&lt;p>La palabra hebrea que se traduce &amp;ldquo;arco iris&amp;rdquo; es simplemente &lt;em>קֶשֶׁת&lt;/em>-&lt;em>qéshet&lt;/em>, la palabra corriente para &lt;strong>el arco de un guerrero&lt;/strong>. Es la misma que usan los profetas cuando hablan de las armas de Dios (Habacuc 3:9; Lamentaciones 2:4).&lt;/p>
&lt;p>La imagen, entonces, es la de un arma que se cuelga. Y está colgada &lt;em>al revés&lt;/em>: las puntas hacia abajo, la curva hacia el cielo. Si esa flecha saliera, no iría contra la tierra.&lt;/p>
&lt;p>Siglos después, sabríamos hasta dónde llegaba esa promesa. El golpe que Dios prometió no descargar sobre el mundo cayó sobre él mismo: &amp;ldquo;mas él herido fue por nuestras rebeliones&amp;rdquo; (Isaías 53:5).&lt;/p>
&lt;p>Añade el texto un detalle que consuela: la señal no está puesta para que nosotros nos acordemos, sino para que &lt;strong>Dios&lt;/strong> se acuerde: &amp;ldquo;la veré, y me acordaré del pacto&amp;rdquo; (9:16). Nuestra seguridad no descansa en nuestra memoria, que es frágil, sino en la suya.&lt;/p>
&lt;h3 id="el-justo-también-cae">El justo también cae&lt;/h3>
&lt;p>Y ahora el capítulo da un giro que nadie esperaba. El hombre que caminó con Dios, que construyó el arca durante décadas, que salvó a su familia y al mundo animal, aparece &lt;strong>borracho y desnudo en su tienda&lt;/strong>.&lt;/p>
&lt;p>La Biblia nunca maquilla a sus santos. Y el paralelo con Adán es demasiado exacto para ser casual:&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:left">Adán&lt;/th>
&lt;th style="text-align:left">Noé&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:left">Un huerto plantado por Dios&lt;/td>
&lt;td style="text-align:left">Una viña plantada por Noé&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:left">Come el fruto prohibido&lt;/td>
&lt;td style="text-align:left">Bebe el fruto de la vid&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:left">Descubre su desnudez&lt;/td>
&lt;td style="text-align:left">Queda descubierto en su tienda&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:left">Dios los cubre con pieles&lt;/td>
&lt;td style="text-align:left">Sus hijos lo cubren con un manto&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:left">Una maldición sobre la descendencia&lt;/td>
&lt;td style="text-align:left">Una maldición sobre Canaán&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;p>Un mundo nuevo, un hombre nuevo… y la misma historia otra vez. Queda claro que el problema no estaba en el ambiente: estaba dentro.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 9&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">18 Y los hijos de Noé que salieron del arca fueron Sem, Cam y Jafet; y Cam es el padre de Canaán.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">18 Los hijos de Noé que salieron de la barca con su padre fueron Sem, Cam y Jafet (Cam es el padre de Canaán).&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">19 Estos tres son los hijos de Noé, y de ellos fue llena toda la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">19 De estos tres hijos de Noé provienen todas las personas que ahora pueblan la tierra.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">20 Después comenzó Noé a labrar la tierra, y plantó una viña;&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">20 Después del diluvio, Noé comenzó a cultivar la tierra y plantó un viñedo.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">21 y bebió del vino, y se embriagó, y estaba descubierto en medio de su tienda.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">21 Cierto día, bebió del vino que había hecho y se emborrachó, y estaba recostado y desnudo dentro de su carpa.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">22 Y Cam, padre de Canaán, vio la desnudez de su padre, y lo dijo a sus dos hermanos que estaban afuera.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">22 Cam, el padre de Canaán, vio que su padre estaba desnudo y salió a contárselo a sus hermanos.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">23 Entonces Sem y Jafet tomaron la ropa, y la pusieron sobre sus propios hombros, y andando hacia atrás, cubrieron la desnudez de su padre, teniendo vueltos sus rostros, y así no vieron la desnudez de su padre.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">23 Entonces Sem y Jafet tomaron un manto, se lo pusieron sobre los hombros y entraron de espaldas a la carpa para cubrir a su padre. Mientras lo hacían, miraban para otro lado a fin de no ver a su padre desnudo.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-5/image_03.png"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-5/image_03_hu5f036947175dade5a97fc78098582d03_141062_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-5/image_03_hu5f036947175dade5a97fc78098582d03_141062_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="Las tres reacciones de los hijos de Noé ante la desnudez de su padre"
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>&lt;/p>
&lt;p>La reacción de los tres hijos es el verdadero centro del episodio. Cam &lt;strong>vio&lt;/strong> y &lt;strong>contó&lt;/strong>. Sem y Jafet tomaron un manto, caminaron &lt;strong>de espaldas&lt;/strong> y cubrieron a su padre sin mirarlo. Tres verbos que siguen definiendo dos maneras de tratar la vergüenza ajena, hoy igual que entonces.&lt;/p>
&lt;p>&amp;ldquo;El odio despierta rencillas; pero el amor cubrirá todas las faltas&amp;rdquo; (Proverbios 10:12). &amp;ldquo;Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados&amp;rdquo; (1 Pedro 4:8).&lt;/p>
&lt;h3 id="la-maldición-sobre-canaán">La maldición sobre Canaán&lt;/h3>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 9&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">24 Y despertó Noé de su embriaguez, y supo lo que le había hecho su hijo más joven,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">24 Cuando Noé despertó de su estupor, se enteró de lo que había hecho Cam, su hijo menor.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">25 y dijo: Maldito sea Canaán; Siervo de siervos será a sus hermanos.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">25 Entonces maldijo a Canaán, el hijo de Cam: «¡Maldito sea Canaán! ¡Que sea el más inferior de los siervos para con sus familiares!».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">26 Dijo más: Bendito por Jehová mi Dios sea Sem, Y sea Canaán su siervo.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">26 Entonces dijo Noé: «¡Bendito sea el SEÑOR, Dios de Sem, y sea Canaán su siervo!&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">27 Engrandezca Dios a Jafet, Y habite en las tiendas de Sem, Y sea Canaán su siervo.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">27 ¡Que Dios extienda el territorio de Jafet! Que Jafet comparta la prosperidad de Sem, y sea Canaán su siervo».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">28 Y vivió Noé después del diluvio trescientos cincuenta años.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">28 Noé vivió trescientos cincuenta años más después del gran diluvio.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">29 Y fueron todos los días de Noé novecientos cincuenta años; y murió.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">29 Vivió novecientos cincuenta años y luego murió.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h4 id="después-un-texto-torcido-durante-siglos">Después: un texto torcido durante siglos&lt;/h4>
&lt;p>Hay que decirlo con claridad, porque de este pasaje se hizo un uso perverso: &lt;strong>durante siglos se apeló a la &amp;ldquo;maldición de Cam&amp;rdquo; para justificar la esclavitud de pueblos africanos&lt;/strong>. Es una lectura falsa, y el propio texto la desmiente:&lt;/p>
&lt;ol>
&lt;li>La maldición no cae sobre Cam, sino &lt;strong>sobre Canaán&lt;/strong>, uno de sus cuatro hijos. Los otros tres —Cus, Mizraim y Fut— no aparecen en ella.&lt;/li>
&lt;li>Los cananeos no eran africanos: eran los pueblos de la franja siro-palestina que Israel encontraría al entrar en la tierra prometida, cuya corrupción moral describirá Levítico 18.&lt;/li>
&lt;li>El texto &lt;strong>describe&lt;/strong> lo que ocurrirá históricamente; no &lt;strong>prescribe&lt;/strong> que alguien tenga derecho a someter a nadie.&lt;/li>
&lt;li>Y el Nuevo Testamento cierra la puerta a cualquier lectura racista: &amp;ldquo;de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra&amp;rdquo; (Hechos 17:26).&lt;/li>
&lt;/ol>
&lt;p>Que un versículo pueda usarse mal no lo hace culpable; nos hace responsables de leerlo bien.&lt;/p>
&lt;h2 id="capítulo-10-los-descendientes-de-los-hijos-de-noé">Capítulo 10: Los descendientes de los hijos de Noé&lt;/h2>
&lt;p>A primera vista, el capítulo 10 es una lista de nombres impronunciables. En realidad es uno de los documentos más extraordinarios de la Antigüedad: el intento de dibujar &lt;strong>la familia entera de la humanidad&lt;/strong>, sin excluir a nadie, partiendo de un solo tronco.&lt;/p>
&lt;p>Ningún otro pueblo antiguo escribió algo así. Los demás contaban su propio origen y llamaban bárbaros a los demás. Israel escribió la genealogía de sus vecinos, de sus rivales y de sus futuros enemigos, y los llamó &lt;em>parientes&lt;/em>.&lt;/p>
&lt;h3 id="setenta-pueblos">Setenta pueblos&lt;/h3>
&lt;p>Contando los nombres del capítulo salen setenta naciones: catorce de Jafet, treinta de Cam y veintiséis de Sem. El número no es casual, y volverá a aparecer una y otra vez en las Escrituras: setenta ancianos suben con Moisés al monte (Éxodo 24:1), setenta personas de la casa de Jacob bajan a Egipto (Génesis 46:27), setenta discípulos son enviados por Jesús de dos en dos (Lucas 10:1).&lt;/p>
&lt;p>Cuando llegue Pentecostés y Lucas enumere a los presentes —partos, medos, elamitas, habitantes de Mesopotamia, Capadocia, Frigia, Egipto, Libia, Creta y Arabia (Hechos 2:9-11)—, estará releyendo esta misma tabla. El evangelio no fue una idea tardía: Dios tenía delante el mapa completo desde el principio.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 10&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">1 Estas son las generaciones de los hijos de Noé: Sem, Cam y Jafet, a quienes nacieron hijos después del diluvio.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">1 Este es el relato de las familias de Sem, Cam y Jafet, los tres hijos de Noé, a quienes les nacieron muchos hijos después del gran diluvio.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">2 Los hijos de Jafet: Gomer, Magog, Madai, Javán, Tubal, Mesec y Tiras.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">2 Los descendientes de Jafet fueron: Gomer, Magog, Madai, Javán, Tubal, Mesec y Tiras.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">3 Los hijos de Gomer: Askenaz, Rifat y Togarma.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">3 Los descendientes de Gomer fueron: Askenaz, Rifat y Togarma.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">4 Los hijos de Javán: Elisa, Tarsis, Quitim y Dodanim.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">4 Los descendientes de Javán fueron: Elisa, Tarsis, Quitim y Dodanim.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">5 De éstos se poblaron las costas, cada cual según su lengua, conforme a sus familias en sus naciones.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">5 Los descendientes de ellos llegaron a ser los pueblos marineros que se dispersaron por diversas tierras, cada uno identificado por su propio idioma, clan e identidad nacional.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-5/image_04.png"
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alt="La tabla de las naciones: los setenta pueblos descendientes de Noé"
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>&lt;/p>
&lt;h3 id="cam-y-el-primer-imperio-de-la-historia">Cam, y el primer imperio de la historia&lt;/h3>
&lt;p>Entre los descendientes de Cam aparece un personaje que rompe el ritmo de la lista. De pronto la genealogía se detiene y cuenta una historia:&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>&amp;ldquo;Y Cus engendró a Nimrod, quien llegó a ser el primer poderoso en la tierra. Este fue vigoroso cazador delante de Jehová&amp;rdquo;&lt;/em> (10:8-9).&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;p>La expresión &amp;ldquo;delante de Jehová&amp;rdquo; es ambigua en hebreo: puede significar &amp;ldquo;extraordinariamente&amp;rdquo; o &amp;ldquo;en desafío a&amp;rdquo;. La tradición judía se inclinó por lo segundo, y el contexto ayuda: el reino de Nimrod comienza en &lt;strong>Babel&lt;/strong>, en la tierra de Sinar, que es exactamente el escenario del capítulo siguiente. De ahí se expande hacia Asiria y funda Nínive: los dos imperios que, siglos después, deportarían a Israel y a Judá.&lt;/p>
&lt;p>Nimrod es el primer hombre de la Biblia que construye poder. Y el contraste con Abram, dos capítulos más adelante, es la clave de todo el libro: Nimrod edifica ciudades para hacerse un nombre; a Abram, Dios le dice &amp;ldquo;engrandeceré tu nombre&amp;rdquo; (12:2). Uno se lo toma; al otro se lo dan.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 10&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">6 Los hijos de Cam: Cus, Mizraim, Fut y Canaán.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">6 Los descendientes de Cam fueron: Cus, Mizraim, Fut y Canaán.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">7 Y los hijos de Cus: Seba, Havila, Sabta, Raama y Sabteca. Y los hijos de Raama: Seba y Dedán.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">7 Los descendientes de Cus fueron: Seba, Havila, Sabta, Raama y Sabteca. Los descendientes de Raama fueron: Seba y Dedán.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">8 Y Cus engendró a Nimrod, quien llegó a ser el primer poderoso en la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">8 Cus también fue antepasado de Nimrod, el primer guerrero heroico de la tierra.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">9 Este fue vigoroso cazador delante de Jehová; por lo cual se dice: Así como Nimrod, vigoroso cazador delante de Jehová.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">9 Ya que Nimrod fue el mejor cazador del mundo, su nombre llegó a ser proverbial; la gente decía: «Este hombre es como Nimrod, el mejor cazador del mundo».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">10 Y fue el comienzo de su reino Babel, Erec, Acad y Calne, en la tierra de Sinar.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">10 Él construyó su reino en la tierra de Babilonia, con las ciudades de Babel, Erec, Acab y Calne.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">11 De esta tierra salió para Asiria, y edificó Nínive, Rehobot, Cala,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">11 Desde allí extendió su territorio a Asiria y construyó las ciudades de Nínive, Rehobot Ir, Cala,&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">12 y Resén entre Nínive y Cala, la cual es ciudad grande.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">12 y Resén (la gran ciudad situada entre Nínive y Cala).&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">13 Mizraim engendró a Ludim, a Anamim, a Lehabim, a Naftuhim,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">13 Mizraim fue antepasado de los ludeos, los anameos, los leabitas, los naftuitas,&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">14 a Patrusim, a Casluhim, de donde salieron los filisteos, y a Caftorim.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">14 los patruseos, los casluhitas y los caftoritas, de los cuales descendieron los filisteos.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">15 Y Canaán engendró a Sidón su primogénito, a Het,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">15 El hijo mayor de Canaán fue Sidón, antepasado de los sidonios. Canaán también fue antepasado de los hititas,&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">16 al jebuseo, al amorreo, al gergeseo,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">16 los jebuseos, los amorreos, los gergeseos,&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">17 al heveo, al araceo, al sineo,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">17 los heveos, los araceos, los sineos,&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">18 al arvadeo, al zemareo y al hamateo; y después se dispersaron las familias de los cananeos.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">18 los arvadeos, los zemareos y los hamateos. Con el tiempo, los clanes cananeos se dispersaron&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">19 Y fue el territorio de los cananeos desde Sidón, en dirección a Gerar, hasta Gaza; y en dirección de Sodoma, Gomorra, Adma y Zeboim, hasta Lasa.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">19 y el territorio de Canaán se extendió desde Sidón, en el norte, hasta Gerar y Gaza, en el sur, y por el oriente tan lejos como Sodoma, Gomorra, Adma y Zeboim, cerca de Lasa.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">20 Estos son los hijos de Cam por sus familias, por sus lenguas, en sus tierras, en sus naciones.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">20 Ellos fueron los descendientes de Cam, identificados por clan, idioma, territorio e identidad nacional.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-5/image_06.png"
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alt="Nimrod y las ciudades de su reino en Sinar y Asiria"
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>&lt;/p>
&lt;h4 id="personajes-canaán-y-sus-hijos">Personajes: Canaán y sus hijos&lt;/h4>
&lt;p>La lista de los descendientes de Canaán (10:15-19) es, en realidad, la lista de los pueblos que Israel encontraría al entrar en la tierra: heteos, jebuseos, amorreos, gergeseos, heveos… Sus fronteras —de Sidón a Gaza, y de allí a Sodoma y Gomorra— dibujan justamente el territorio prometido a Abraham.&lt;/p>
&lt;p>El lector israelita que oía este capítulo sabía perfectamente de qué se le estaba hablando. Y el narrador acaba de mencionar a Sodoma y Gomorra de pasada, como quien planta una semilla que germinará en el capítulo 19.&lt;/p>
&lt;h3 id="sem-la-línea-que-se-estrecha">Sem: la línea que se estrecha&lt;/h3>
&lt;p>La sección de Sem se abre con un detalle que parece menor: &lt;strong>Heber&lt;/strong>, de cuyo nombre procede muy probablemente la palabra &lt;em>hebreo&lt;/em>. Y en la cuarta generación aparece &lt;strong>Peleg&lt;/strong>, &amp;ldquo;porque en sus días fue repartida la tierra&amp;rdquo; (10:25).&lt;/p>
&lt;p>Es una nota al margen que el lector todavía no entiende. La entenderá en el versículo siguiente del capítulo 11: la tierra se dividió en Babel.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 10&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">21 También le nacieron hijos a Sem, padre de todos los hijos de Heber, y hermano mayor de Jafet.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">21 También le nacieron hijos a Sem, el hermano mayor de Jafet. Sem fue antepasado de todos los descendientes de Heber.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">22 Los hijos de Sem fueron Elam, Asur, Arfaxad, Lud y Aram.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">22 Los descendientes de Sem fueron: Elam, Asur, Arfaxad, Lud y Aram.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">23 Y los hijos de Aram: Uz, Hul, Geter y Mas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">23 Los descendientes de Aram fueron: Uz, Hul, Geter y Mas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">24 Arfaxad engendró a Sala, y Sala engendró a Heber.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">24 Arfaxad fue el padre de Sala, y Sala fue el padre de Heber.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">25 Y a Heber nacieron dos hijos: el nombre del uno fue Peleg, porque en sus días fue repartida la tierra; y el nombre de su hermano, Joctán.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">25 Heber tuvo dos hijos. El primero se llamó Peleg (que significa «división»), porque durante su vida los habitantes del mundo estaban divididos en diferentes grupos según su idioma. Su hermano se llamó Joctán.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">26 Y Joctán engendró a Almodad, Selef, Hazar-mavet, Jera,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">26 Joctán fue el antepasado de Almodad, Selef, Hazar-mavet, Jera,&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">27 Adoram, Uzal, Dicla,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">27 Adoram, Uzal, Dicla,&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">28 Obal, Abimael, Seba,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">28 Obal, Abimael, Seba,&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">29 Ofir, Havila y Jobab; todos estos fueron hijos de Joctán.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">29 Ofir, Havila y Jobab. Todos ellos fueron descendientes de Joctán.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">30 Y la tierra en que habitaron fue desde Mesa en dirección de Sefar, hasta la región montañosa del oriente.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">30 El territorio que ocupaban se extendía desde Mesa hasta Sefar, en las montañas orientales.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">31 Estos fueron los hijos de Sem por sus familias, por sus lenguas, en sus tierras, en sus naciones.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">31 Ellos fueron los descendientes de Sem, identificados por clan, idioma, territorio e identidad nacional.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">32 Estas son las familias de los hijos de Noé por sus descendencias, en sus naciones; y de éstos se esparcieron las naciones en la tierra después del diluvio.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">32 Esos son los clanes que descendieron de los hijos de Noé, ordenados por nación, de acuerdo con la línea de descendencia correspondiente. Todas las naciones de la tierra descendieron de esos clanes después del gran diluvio.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-5/image_05.png"
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alt="Mapa aproximado del asentamiento de los descendientes de Noé"
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>&lt;/p>
&lt;h3 id="el-mapa-que-dios-nunca-olvidó">El mapa que Dios nunca olvidó&lt;/h3>
&lt;p>Termina el capítulo: &amp;ldquo;de éstos se esparcieron las naciones en la tierra después del diluvio&amp;rdquo; (10:32). Setenta pueblos, cada uno con su lengua y su territorio.&lt;/p>
&lt;p>Y entonces, en el capítulo 12, Dios escogerá a un solo hombre. Es tentador leer ese estrechamiento como un abandono del resto del mundo, y sería exactamente lo contrario. Dios elige a uno &lt;strong>para&lt;/strong> los setenta: &amp;ldquo;serán benditas en ti todas las familias de la tierra&amp;rdquo; (12:3).&lt;/p>
&lt;p>Esa promesa recorre la Biblia entera hasta desembocar en una escena final que es la tabla de las naciones cumplida:&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>&amp;ldquo;Miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono&amp;rdquo;&lt;/em> (Apocalipsis 7:9).&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;p>Ningún pueblo del capítulo 10 quedó fuera de la intención de Dios. Ninguno lo está hoy.&lt;/p>
&lt;h3 id="para-vivir-hoy">Para vivir hoy&lt;/h3>
&lt;ol>
&lt;li>&lt;strong>La señal del pacto está puesta para que Dios se acuerde, no para que tú te acuerdes.&lt;/strong> Si tu paz depende de tu memoria o de tu constancia, será frágil. Depende de la fidelidad de quien colgó el arco.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Cada persona que hoy te cruce lleva la imagen de Dios.&lt;/strong> El versículo 9:6 no es teoría: es la razón por la que no puedes despreciar a nadie, ni siquiera al que te resulta insoportable.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Cubre, no divulgues.&lt;/strong> Ante la caída de alguien —sobre todo si es alguien a quien debes respeto— hay dos caminos: el de Cam y el de Sem. Los dos siguen abiertos.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>La victoria de ayer no te protege hoy.&lt;/strong> Noé cayó &lt;em>después&lt;/em> del arca, no antes. Los momentos de mayor peligro suelen llegar cuando la tormenta ya pasó.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>El mapa importa.&lt;/strong> Dios no piensa sólo en tu casa: piensa en setenta pueblos. Pregúntate por quién, fuera de tu círculo, estás orando.&lt;/li>
&lt;/ol>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;strong>Para orar hoy:&lt;/strong> Señor, gracias por un pacto que no depende de mí. Enséñame a mirar a cada persona como lo que es, tu imagen. Dame el manto de Sem en lugar de la lengua de Cam. Y ensancha mi corazón hasta que quepan en él todas las familias de la tierra, como caben en el tuyo.&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;section class="footnotes" role="doc-endnotes">
&lt;hr>
&lt;ol>
&lt;li id="fn:1" role="doc-endnote">
&lt;p>La palabra hebrea &lt;em>berit&lt;/em> (&amp;ldquo;pacto&amp;rdquo;) aparece por primera vez en Génesis 6:18, cuando Dios anuncia a Noé lo que hará, y se formaliza aquí, en 9:9-17. El pacto noéico es el único de la Biblia que se establece con toda la humanidad y con la creación entera, sin condiciones que la otra parte deba cumplir.&amp;#160;&lt;a href="#fnref:1" class="footnote-backref" role="doc-backlink">&amp;#x21a9;&amp;#xfe0e;&lt;/a>&lt;/p>
&lt;/li>
&lt;/ol>
&lt;/section></description></item><item><title>Semana 1 - Enero 4</title><link>https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-4/</link><pubDate>Tue, 04 Jan 2022 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-4/</guid><description>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-4/portada.jpg" alt="Featured image of post Semana 1 - Enero 4" />&lt;p>Los dos capítulos de hoy cuentan una sola historia, y la cuentan con una simetría perfecta. En Génesis 7 el agua sube; en Génesis 8 el agua baja. En el capítulo 7 Dios cierra una puerta; en el 8 la abre. Y justo en el centro, como el gozne de una balanza, está la frase que sostiene todo: &lt;strong>&amp;ldquo;y se acordó Dios de Noé&amp;rdquo;&lt;/strong> (8:1).&lt;/p>
&lt;p>Conviene leer el diluvio con la clave que el propio texto nos da. No es simplemente una catástrofe natural: es la creación &lt;em>deshecha&lt;/em>. En Génesis 1, Dios separó las aguas de arriba y las de abajo, y luego separó el mar de la tierra seca. Ahora &amp;ldquo;las fuentes del grande abismo&amp;rdquo; se rompen y &amp;ldquo;las cataratas de los cielos&amp;rdquo; se abren (7:11): las aguas vuelven a juntarse y el mundo regresa al estado del segundo versículo de la Biblia, cuando &amp;ldquo;la tierra estaba desordenada y vacía&amp;rdquo; y las aguas lo cubrían todo.&lt;/p>
&lt;p>Y por eso mismo, cuando el agua se retira, lo que vemos no es una limpieza: es una &lt;strong>nueva creación&lt;/strong>. Un viento sopla sobre las aguas, aparece la tierra seca, salen las aves, salen los animales, sale el hombre, y Dios lo bendice diciendo: &amp;ldquo;fructificad y multiplicaos&amp;rdquo; (9:1). El Génesis vuelve a empezar.&lt;/p>
&lt;h2 id="capítulo-7-el-diluvio">Capítulo 7: El diluvio&lt;/h2>
&lt;h3 id="entra-tú-y-toda-tu-casa-en-el-arca">&amp;ldquo;Entra tú y toda tu casa en el arca&amp;rdquo;&lt;/h3>
&lt;p>Fíjate en el verbo. Dios no le dice a Noé &amp;ldquo;&lt;em>métete&lt;/em>&amp;rdquo;, como quien manda esconderse: le dice &lt;strong>&amp;ldquo;entra&amp;rdquo;&lt;/strong> —en hebreo, &lt;em>bo&lt;/em>, el mismo verbo que usará para invitar—. Es una invitación, no una orden de fuga. Y no es sólo para él: &lt;em>&amp;ldquo;y toda tu casa&amp;rdquo;&lt;/em>. La fe de un hombre alcanzó a siete personas más.&lt;/p>
&lt;p>Dios da también la razón, y no es el mérito: &amp;ldquo;porque a ti he visto justo delante de mí &lt;strong>en esta generación&lt;/strong>&amp;rdquo;. Noé no era perfecto en abstracto —el capítulo 9 nos lo mostrará borracho y desnudo—, sino fiel en medio de una generación imposible.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 7&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">1 Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">1 Cuando todo estuvo preparado, el Señor le dijo a Noé: «Entra en la barca con toda tu familia, porque puedo ver que, entre todas las personas de la tierra, sólo tú eres justo.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">2 De todo animal limpio tomarás siete parejas, macho y su hembra; mas de los animales que no son limpios, una pareja, el macho y su hembra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">2 Toma contigo siete parejas —macho y hembra— de cada animal que yo he aprobado para comer y para el sacrificio, y toma una pareja de cada uno de los demás.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">3 También de las aves de los cielos, siete parejas, macho y hembra, para conservar viva la especie sobre la faz de la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">3 Toma también siete parejas de cada especie de ave. Tiene que haber un macho y una hembra en cada pareja para asegurar que sobrevivan todas las especies en la tierra después del diluvio.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">4 Porque pasados aún siete días, yo haré llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches; y raeré de sobre la faz de la tierra a todo ser viviente que hice.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">4 Dentro de siete días, haré que descienda la lluvia sobre la tierra; y lloverá durante cuarenta días y cuarenta noches, hasta que yo haya borrado de la tierra a todos los seres vivos que he creado».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">5 E hizo Noé conforme a todo lo que le mandó Jehová.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">5 Así que Noé hizo todo tal como el Señor le había ordenado.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h4 id="hechos-animales-limpios-e-inmundos-siglos-antes-de-la-ley">Hechos: animales limpios e inmundos, siglos antes de la ley&lt;/h4>
&lt;p>Llama la atención que Dios hable de animales &amp;ldquo;limpios&amp;rdquo; e &amp;ldquo;inmundos&amp;rdquo; mil años antes de que se escribiera Levítico. La distinción, por tanto, no nació con la ley de Moisés: ya existía, y estaba ligada al sacrificio.&lt;/p>
&lt;p>De ahí que de los limpios entren &lt;strong>siete parejas&lt;/strong> y de los demás sólo una. La razón se ve en el capítulo siguiente: al salir del arca, Noé va a ofrecer holocaustos (8:20). Si sólo hubiera embarcado una pareja de cada especie limpia, el primer acto de adoración habría extinguido a esos animales. Dios provee de antemano para el culto que todavía no ha pedido.&lt;/p>
&lt;h3 id="una-fecha-no-una-leyenda">Una fecha, no una leyenda&lt;/h3>
&lt;p>El relato del diluvio es, con diferencia, la sección más fechada de todo el Génesis. Días, meses, años: el autor quiere que sepamos que esto ocurrió en el tiempo, no en el &amp;ldquo;érase una vez&amp;rdquo;.&lt;/p>
&lt;p>&amp;ldquo;El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diecisiete días del mes, &lt;strong>aquel día&lt;/strong> fueron rotas todas las fuentes del grande abismo&amp;rdquo; (7:11). Aquel día. Con nombre y apellido en el calendario&lt;sup id="fnref:1">&lt;a href="#fn:1" class="footnote-ref" role="doc-noteref">1&lt;/a>&lt;/sup>.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 7&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">6 Era Noé de seiscientos años cuando el diluvio de las aguas vino sobre la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">6 Noé tenía seiscientos años cuando el diluvio cubrió la tierra.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">7 Y por causa de las aguas del diluvio entró Noé al arca, y con él sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">7 Subió a bordo de la barca para escapar del diluvio junto con su esposa, sus hijos y las esposas de ellos.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">8 De los animales limpios, y de los animales que no eran limpios, y de las aves, y de todo lo que se arrastra sobre la tierra,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">8 Con ellos estaban todas las diferentes especies de animales —los aprobados para comer y para el sacrificio, y los no aprobados— junto con todas las aves y los animales pequeños que corren por el suelo.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">9 de dos en dos entraron con Noé en el arca; macho y hembra, como mandó Dios a Noé.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">9 Entraron en la barca por parejas —macho y hembra— tal como Dios había ordenado a Noé.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">10 Y sucedió que al séptimo día las aguas del diluvio vinieron sobre la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">10 Después de siete días, las aguas del diluvio descendieron y cubrieron la tierra.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">11 El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">11 Cuando Noé tenía seiscientos años, el día diecisiete del mes segundo, todas las aguas subterráneas entraron en erupción, y la lluvia cayó en grandes torrentes desde el cielo.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">12 y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">12 La lluvia continuó cayendo durante cuarenta días y cuarenta noches.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">13 En este mismo día entraron Noé, y Sem, Cam y Jafet hijos de Noé, la mujer de Noé, y las tres mujeres de sus hijos, con él en el arca;&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">13 Ese mismo día Noé había entrado en la barca con su esposa y sus hijos —Sem, Cam y Jafet— y las esposas de ellos.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">14 ellos, y todos los animales silvestres según sus especies, y todos los animales domesticados según sus especies, y todo reptil que se arrastra sobre la tierra según su especie, y toda ave según su especie, y todo pájaro de toda especie.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">14 Con ellos en la barca había parejas de cada especie animal —domésticos y salvajes, grandes y pequeños— junto con aves de cada especie.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">15 Vinieron, pues, con Noé al arca, de dos en dos de toda carne en que había espíritu de vida.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">15 De dos en dos entraron en la barca, en representación de todo ser vivo que respira.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">16 Y los que vinieron, macho y hembra de toda carne vinieron, como le había mandado Dios; y Jehová le cerró la puerta.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">16 Entraron un macho y una hembra de cada especie, tal como Dios había ordenado a Noé. Luego el Señor cerró la puerta detrás de ellos.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-4/image_01.png"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-4/image_01_huc7e389ba5e15668db806ef8a3de4e7c0_179598_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-4/image_01_huc7e389ba5e15668db806ef8a3de4e7c0_179598_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="Cronología fechada de los 370 días del diluvio"
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>&lt;/p>
&lt;h3 id="y-jehová-le-cerró-la-puerta">&amp;ldquo;Y Jehová le cerró la puerta&amp;rdquo;&lt;/h3>
&lt;p>Es uno de los detalles más tiernos y más terribles de las Escrituras. Noé construyó el arca, la calafateó, cargó los animales y entró; pero &lt;strong>la puerta no la cerró él&lt;/strong>. La cerró Dios.&lt;/p>
&lt;p>Es terrible, porque significa que hubo un instante en que la oportunidad se acabó. Ciento veinte años de aviso terminaron en un gesto definitivo, y siete días de espera (7:10) fueron el último margen. Nadie golpeó la puerta desde fuera &lt;em>antes&lt;/em>; muchos lo harían después.&lt;/p>
&lt;p>Y es tierno, porque significa que la seguridad de Noé no dependía de la fuerza de sus brazos. Si él hubiera cerrado la puerta, él tendría que haberla sostenido. &amp;ldquo;Mis ovejas oyen mi voz… y nadie las arrebatará de mi mano&amp;rdquo; (Juan 10:27-28).&lt;/p>
&lt;h3 id="la-creación-deshecha">La creación deshecha&lt;/h3>
&lt;p>Los versículos siguientes son de una tristeza enorme. El texto insiste, con una repetición casi insoportable, en la palabra &lt;em>todo&lt;/em>: todos los montes altos, toda carne, todo ser viviente, todo lo que tenía aliento de vida. Y luego, la frase que queda flotando sobre el agua:&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>&amp;ldquo;y quedó solamente Noé, y los que con él estaban en el arca&amp;rdquo;&lt;/em> (7:23).&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 7&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">17 Y fue el diluvio cuarenta días sobre la tierra; y las aguas crecieron, y alzaron el arca, y se elevó sobre la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">17 Durante cuarenta días, las aguas del diluvio crecieron hasta que cubrieron la tierra y elevaron la barca por encima de la tierra.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">18 Y subieron las aguas y crecieron en gran manera sobre la tierra; y flotaba el arca sobre la superficie de las aguas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">18 Mientras el nivel del agua subía más y más por encima del suelo, la barca flotaba a salvo sobre la superficie.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">19 Y las aguas subieron mucho sobre la tierra; y todos los montes altos que había debajo de todos los cielos, fueron cubiertos.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">19 Finalmente, el agua cubrió hasta las montañas más altas de la tierra&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">20 Quince codos más alto subieron las aguas, después que fueron cubiertos los montes.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">20 elevándose casi siete metros por encima de las cumbres más altas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">21 Y murió toda carne que se mueve sobre la tierra, así de aves como de ganado y de bestias, y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra, y todo hombre.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">21 Murieron todos los seres vivos que había sobre la tierra: las aves, los animales domésticos, los animales salvajes, los animales pequeños que corren por el suelo y todas las personas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">22 Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, todo lo que había en la tierra, murió.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">22 Todo lo que respiraba y vivía sobre tierra firme murió.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">23 Así fue destruido todo ser que vivía sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, los reptiles, y las aves del cielo; y fueron raídos de la tierra, y quedó solamente Noé, y los que con él estaban en el arca.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">23 Dios borró de la tierra a todo ser vivo: las personas, los animales, los animales pequeños que corren por el suelo y las aves del cielo. Todos fueron destruidos. Las únicas personas que sobrevivieron fueron Noé y los que estaban con él en la barca.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">24 Y prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento cincuenta días.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">24 Y las aguas del diluvio cubrieron la tierra durante ciento cincuenta días.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-4/image_02.png"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-4/image_02_hua1eb900135a178f4d091b40c578d360f_105084_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-4/image_02_hua1eb900135a178f4d091b40c578d360f_105084_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="Gráfico del nivel de las aguas a lo largo del año del diluvio"
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>&lt;/p>
&lt;h4 id="antes-por-qué-un-juicio-así">Antes: ¿por qué un juicio así?&lt;/h4>
&lt;p>La pregunta es inevitable, y el texto la había respondido dos capítulos antes: &amp;ldquo;todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal&amp;rdquo; (6:5), y &amp;ldquo;estaba la tierra llena de violencia&amp;rdquo; (6:11). La violencia —en hebreo &lt;em>jamás&lt;/em>, opresión del fuerte sobre el débil— había llegado a ser el aire que se respiraba.&lt;/p>
&lt;p>Aun así, la escena no debería dejarnos cómodos. La Biblia no presenta el juicio como un espectáculo satisfactorio: presenta a un Dios que se duele (6:6), que espera con paciencia (1 Pedro 3:20) y que &amp;ldquo;no quiere que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento&amp;rdquo; (2 Pedro 3:9). El mismo apóstol que escribe esa frase acaba de recordar el diluvio, y advierte que habrá un juicio final. La lección no es &lt;em>qué bien que ellos murieron&lt;/em>, sino &lt;em>cuánto tarda Dios en soltar la mano&lt;/em>.&lt;/p>
&lt;h2 id="capítulo-8-y-se-acordó-dios-de-noé">Capítulo 8: Y se acordó Dios de Noé&lt;/h2>
&lt;h3 id="el-versículo-que-gira-toda-la-historia">El versículo que gira toda la historia&lt;/h3>
&lt;p>Ciento cincuenta días de agua. Un barco sin timón, sin vela y sin rumbo, sobre un mundo entero cubierto. Y entonces:&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;strong>&amp;ldquo;Y se acordó Dios de Noé&amp;rdquo;&lt;/strong> (8:1).&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;p>En la Biblia, &amp;ldquo;acordarse&amp;rdquo; no es recuperar un dato que se había olvidado. Es un verbo de acción: cuando Dios &lt;em>se acuerda&lt;/em>, empieza a obrar. &amp;ldquo;Y oyó Dios el gemido de ellos, y se acordó de su pacto con Abraham&amp;rdquo; (Éxodo 2:24), y comenzó el Éxodo. &amp;ldquo;Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino&amp;rdquo; (Lucas 23:42), pidió el ladrón, y aquel mismo día estuvo en el paraíso.&lt;/p>
&lt;p>Y observa de quién se acuerda: de Noé &lt;strong>y de todos los animales&lt;/strong>. Dios no olvidó ni a las bestias flotando en la oscuridad. &amp;ldquo;Él da a la bestia su mantenimiento&amp;rdquo; (Salmo 147:9).&lt;/p>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-4/image_05.png"
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alt="Estructura simétrica del relato del diluvio en torno a Génesis 8:1"
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>&lt;/p>
&lt;h3 id="un-viento-sobre-las-aguas">Un viento sobre las aguas&lt;/h3>
&lt;p>&amp;ldquo;E hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas&amp;rdquo; (8:1).&lt;/p>
&lt;p>La palabra hebrea es &lt;em>רוּחַ&lt;/em>-&lt;em>rúaj&lt;/em>: viento, aliento, &lt;strong>Espíritu&lt;/strong>. Es exactamente la misma que aparece en Génesis 1:2, donde &amp;ldquo;el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas&amp;rdquo;. El autor lo hace a propósito: donde el Espíritu sopla sobre el caos, empieza un mundo nuevo. Ocurrió en la creación, ocurre aquí, y ocurrirá en cada persona que nace de nuevo: &amp;ldquo;el viento sopla de donde quiere… así es todo aquel que es nacido del Espíritu&amp;rdquo; (Juan 3:8).&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 8&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">1 Y se acordó Dios de Noé, y de todos los animales, y de todas las bestias que estaban con él en el arca; e hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">1 Entonces Dios se acordó de Noé y de todos los animales salvajes y domésticos que estaban con él en la barca. Envió un viento que soplara sobre la tierra, y las aguas del diluvio comenzaron a retirarse.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">2 Y se cerraron las fuentes del abismo y las cataratas de los cielos; y la lluvia de los cielos fue detenida.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">2 Las aguas subterráneas dejaron de fluir y se detuvieron las lluvias torrenciales que caían del cielo.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">3 Y las aguas decrecían gradualmente de sobre la tierra; y se retiraron las aguas al cabo de ciento cincuenta días.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">3 Entonces las aguas del diluvio se retiraron de la tierra en forma gradual. Después de ciento cincuenta días,&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">4 Y reposó el arca en el mes séptimo, a los diecisiete días del mes, sobre los montes de Ararat.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">4 exactamente cinco meses después de que comenzó el diluvio, la barca se detuvo sobre las montañas de Ararat.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">5 Y las aguas fueron decreciendo hasta el mes décimo; en el décimo, al primero del mes, se descubrieron las cimas de los montes.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">5 Dos meses y medio más tarde, mientras las aguas seguían bajando, otras cumbres se hicieron visibles.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="reposó-el-arca-sobre-los-montes-de-ararat">Reposó el arca sobre los montes de Ararat&lt;/h3>
&lt;p>El arca no llegó a puerto: encalló en una cumbre. Los &amp;ldquo;montes de Ararat&amp;rdquo; corresponden a la región montañosa de Urartu, al norte de Mesopotamia, en la frontera de las actuales Turquía, Armenia e Irán. El texto no señala un pico concreto —habla en plural—, de modo que las expediciones que a lo largo de los siglos han buscado restos en el monte que hoy llamamos Ararat van más lejos de lo que el versículo autoriza.&lt;/p>
&lt;p>Lo importante es otra cosa: el arca se detuvo el día diecisiete del mes séptimo, exactamente cinco meses después de haber comenzado el diluvio.&lt;/p>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-4/image_03.png"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-4/image_03_hu567796eb15148929ad82aa1f296307f9_152747_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-4/image_03_hu567796eb15148929ad82aa1f296307f9_152747_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="Mapa de los montes de Ararat, donde reposó el arca"
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>&lt;/p>
&lt;h3 id="el-cuervo-la-paloma-y-la-paciencia">El cuervo, la paloma, y la paciencia&lt;/h3>
&lt;p>Aquí aparece una de las escenas más humanas del Génesis. Noé lleva casi un año encerrado. La tierra empieza a asomar. Y en lugar de abrir la puerta, hace algo mucho más difícil: &lt;strong>espera, y comprueba&lt;/strong>.&lt;/p>
&lt;p>Primero suelta un cuervo, ave carroñera, que va y viene sin necesitar tierra firme. Después suelta una paloma —ave limpia, que busca ramas verdes— y ésta vuelve con las manos vacías: &amp;ldquo;no halló la paloma donde sentar la planta de su pie&amp;rdquo;. Siete días más tarde, la paloma regresa con una hoja de olivo tierna en el pico. Siete días más, y ya no vuelve.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 8&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">6 Sucedió que al cabo de cuarenta días abrió Noé la ventana del arca que había hecho,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">6 Pasados otros cuarenta días, Noé abrió la ventana que había hecho en la barca&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">7 y envió un cuervo, el cual salió, y estuvo yendo y volviendo hasta que las aguas se secaron sobre la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">7 y soltó un cuervo. El pájaro voló ida y vuelta hasta que las aguas del diluvio terminaron de secarse sobre la tierra.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">8 Envió también de sí una paloma, para ver si las aguas se habían retirado de sobre la faz de la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">8 También soltó una paloma para ver si el agua se había retirado y si la paloma podía encontrar suelo seco;&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">9 Y no halló la paloma donde sentar la planta de su pie, y volvió a él al arca, porque las aguas estaban aún sobre la faz de toda la tierra. Entonces él extendió su mano, y tomándola, la hizo entrar consigo en el arca.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">9 pero la paloma no pudo encontrar ningún lugar donde posarse, porque el agua aún cubría la tierra. Así que volvió a la barca, y Noé extendió su mano y metió la paloma adentro.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">10 Esperó aún otros siete días, y volvió a enviar la paloma fuera del arca.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">10 Después de esperar otros siete días, Noé volvió a soltar la paloma;&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">11 Y la paloma volvió a él a la hora de la tarde; y he aquí que traía una hoja de olivo en el pico; y entendió Noé que las aguas se habían retirado de sobre la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">11 esta vez la paloma regresó a él por la tarde con una hoja de olivo fresca en su pico. Entonces Noé supo que las aguas del diluvio se habían retirado casi por completo.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">12 Y esperó aún otros siete días, y envió la paloma, la cual no volvió ya más a él.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">12 Esperó otros siete días y volvió a soltar la paloma. Esta vez el ave no regresó.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">13 Y sucedió que en el año seiscientos uno de Noé, en el mes primero, el día primero del mes, las aguas se secaron sobre la tierra; y quitó Noé la cubierta del arca, y miró, y he aquí que la faz de la tierra estaba seca.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">13 Ahora Noé tenía seiscientos un años de edad. El primer día del nuevo año, diez meses y medio después del comienzo del diluvio, las aguas del diluvio se habían secado de la tierra casi por completo. Noé levantó la cubierta de la barca y vio que la superficie de la tierra se estaba secando.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">14 Y en el mes segundo, a los veintisiete días del mes, se secó la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">14 Pasaron otros dos meses, ¡y por fin la tierra quedó seca!&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-4/image_04.png"
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alt="El cuervo y las tres salidas de la paloma"
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>&lt;/p>
&lt;h4 id="símbolos-la-hoja-de-olivo">Símbolos: la hoja de olivo&lt;/h4>
&lt;p>El olivo no crece en las cumbres: crece en los valles y en las laderas bajas. Que la paloma trajera &lt;strong>una hoja fresca, arrancada&lt;/strong> significaba que el agua había descendido lo suficiente para que los árboles respiraran de nuevo. No era una flor decorativa: era un informe técnico.&lt;/p>
&lt;p>De ahí viene la paloma con el ramo de olivo como símbolo universal de la paz. Y no es casualidad que, siglos después, el Espíritu Santo descendiera sobre Jesús &amp;ldquo;como paloma&amp;rdquo; (Mateo 3:16): la señal de que el juicio había pasado y de que Dios había vuelto a habitar entre los hombres.&lt;/p>
&lt;h3 id="salir-sólo-cuando-dios-lo-dice">Salir sólo cuando Dios lo dice&lt;/h3>
&lt;p>Noé abrió la cubierta, miró y vio la tierra seca. Podía haber salido. Y no salió. Esperó otros cincuenta y seis días, hasta que Dios habló: &lt;em>&amp;ldquo;Sal del arca&amp;rdquo;&lt;/em> (8:16).&lt;/p>
&lt;p>Es un detalle que pasa desapercibido y que dice mucho sobre la madurez espiritual. Entre &amp;ldquo;yo puedo&amp;rdquo; y &amp;ldquo;Dios me lo dijo&amp;rdquo; hay una distancia que muchos atropellan. Noé entró cuando Dios lo mandó y salió cuando Dios lo mandó. Saber esperar es parte de la obediencia.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 8&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">15 Entonces habló Dios a Noé, diciendo:&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">15 Entonces Dios dijo a Noé:&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">16 Sal del arca tú, y tu mujer, y tus hijos, y las mujeres de tus hijos contigo.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">16 «Todos ustedes —tú y tu esposa, y tus hijos y sus esposas— salgan de la barca.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">17 Todos los animales que están contigo de toda carne, de aves y de bestias y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra, sacarás contigo; y vayan por la tierra, y fructifiquen y multiplíquense sobre la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">17 Suelta a todos los animales —las aves, los animales y los animales pequeños que corren por el suelo— para que puedan ser fructíferos y se multipliquen por toda la tierra».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">18 Entonces salió Noé, y sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos con él.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">18 Entonces Noé, su esposa, sus hijos y las esposas de sus hijos salieron de la barca;&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">19 Todos los animales, y todo reptil y toda ave, todo lo que se mueve sobre la tierra según sus especies, salieron del arca.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">19 y todos los animales, grandes y pequeños, y las aves salieron de la barca, pareja por pareja.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="lo-primero-que-hizo-en-tierra-firme">Lo primero que hizo en tierra firme&lt;/h3>
&lt;p>No fundó una ciudad. No plantó todavía. No hizo inventario de lo que había perdido —que era, literalmente, el mundo entero—.&lt;/p>
&lt;p>&lt;strong>&amp;ldquo;Y edificó Noé un altar a Jehová&amp;rdquo;&lt;/strong> (8:20). El primer altar mencionado en la Biblia. Y ofreció de &lt;em>todo&lt;/em> animal limpio: precisamente aquellos de los que llevaba siete parejas. Su primera reacción ante la salvación no fue pedir, sino dar.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 8&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">20 Y edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">20 Luego Noé construyó un altar al Señor y allí sacrificó como ofrendas quemadas los animales y las aves que habían sido aprobados para ese propósito.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">21 Y percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en su corazón: No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni volveré más a destruir todo ser viviente, como he hecho.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">21 Al Señor le agradó el aroma del sacrificio y se dijo a sí mismo: «Nunca más volveré a maldecir la tierra por causa de los seres humanos, aun cuando todo lo que ellos piensen o imaginen se incline al mal desde su niñez. Nunca más volveré a destruir a todos los seres vivos.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">22 Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">22 Mientras la tierra permanezca, habrá cultivos y cosechas, frío y calor, verano e invierno, día y noche».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-4/image_06.png"
width="1444"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-4/image_06_hu11d356cba6818b57286caf78391c08d7_149433_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-4/image_06_hu11d356cba6818b57286caf78391c08d7_149433_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="Del juicio al altar: el sacrificio de Noé y la promesa de Dios"
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>&lt;/p>
&lt;h3 id="el-olor-grato-y-la-promesa">El olor grato y la promesa&lt;/h3>
&lt;p>&amp;ldquo;Y percibió Jehová olor grato&amp;rdquo; (8:21). En hebreo, &lt;em>réaj nijóaj&lt;/em>: un juego de palabras con el nombre de &lt;em>Nóaj&lt;/em>. El aroma del sacrificio de Noé fue, para Dios, &amp;ldquo;olor de descanso&amp;rdquo;.&lt;/p>
&lt;p>Y entonces Dios dice algo desconcertante:&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>&amp;ldquo;No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; &lt;strong>porque&lt;/strong> el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud&amp;rdquo;&lt;/em> (8:21).&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;p>Léelo dos veces. Ésa es exactamente la misma razón por la que llegó el diluvio (6:5). Antes, la maldad del corazón humano fue el motivo del juicio; ahora es el motivo de la paciencia. ¿Qué cambió en medio? &lt;strong>Un altar y un sacrificio.&lt;/strong>&lt;/p>
&lt;p>Ahí está, en germen, toda la lógica de la Biblia. El problema del corazón humano no se resolvió con agua —el diluvio limpió la tierra, no el corazón; el primer hombre que pisó el mundo lavado terminó ebrio en su tienda—. Haría falta otro sacrificio, y otro olor grato: &amp;ldquo;Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante&amp;rdquo; (Efesios 5:2).&lt;/p>
&lt;h4 id="después-el-pacto-de-las-estaciones">Después: el pacto de las estaciones&lt;/h4>
&lt;p>&amp;ldquo;Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche&amp;rdquo; (8:22).&lt;/p>
&lt;p>Este versículo es el fundamento silencioso de la vida cotidiana. Que el sol salga mañana, que las estaciones se sucedan, que se pueda sembrar esperando cosechar: nada de eso es un derecho de la naturaleza, sino una promesa de Dios. Sobre ella se sostienen la agricultura, la ciencia y la simple confianza de acostarse esperando otro día.&lt;/p>
&lt;p>Los teólogos lo llaman &lt;em>gracia común&lt;/em>: el bien que Dios derrama sobre justos e injustos por igual, porque &amp;ldquo;él hace salir su sol sobre malos y buenos&amp;rdquo; (Mateo 5:45). La próxima cosecha es una promesa cumplida.&lt;/p>
&lt;h3 id="para-vivir-hoy">Para vivir hoy&lt;/h3>
&lt;ol>
&lt;li>&lt;strong>Dios se acuerda.&lt;/strong> Si estás en un tiempo largo de espera, en el que parece que nada se mueve y nadie ve tu barco, recuerda que el punto de giro de esta historia no fue un acto de Noé, sino una decisión de Dios en el momento justo.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>La puerta la cierra Dios.&lt;/strong> Tu seguridad no depende de tu fuerza para sostenerte, sino de las manos que te encerraron dentro.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Aprende a esperar la palabra.&lt;/strong> Poder hacer algo no es lo mismo que ser enviado a hacerlo. Noé pudo salir mucho antes; esperó a que Dios se lo dijera.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Adora primero.&lt;/strong> Al salir del arca, lo primero fue un altar. Cuando llegue tu liberación, que la primera reacción sea gratitud y no inventario.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>La paciencia de Dios tiene un propósito, no un límite infinito.&lt;/strong> Pedro une los dos diluvios —el de agua y el de fuego que vendrá— y saca la conclusión práctica: &amp;ldquo;¿cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir?&amp;rdquo; (2 Pedro 3:11).&lt;/li>
&lt;/ol>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;strong>Para orar hoy:&lt;/strong> Padre, gracias porque te acuerdas. Gracias porque cerraste la puerta y no la solté yo. Enséñame a esperar tu voz antes de moverme, y a construir un altar antes de construir mi casa. Y cuando el agua tarde en bajar, dame la paciencia de la paloma que vuelve, y vuelve, y vuelve a intentarlo.&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;section class="footnotes" role="doc-endnotes">
&lt;hr>
&lt;ol>
&lt;li id="fn:1" role="doc-endnote">
&lt;p>Los meses del relato se cuentan de treinta días, según el calendario que el texto supone: del día 17 del mes segundo del año 600 al día 27 del mes segundo del año 601 hay exactamente un año y diez días, es decir, unos 370 días desde que se rompieron las fuentes del abismo hasta que Noé pisó tierra seca.&amp;#160;&lt;a href="#fnref:1" class="footnote-backref" role="doc-backlink">&amp;#x21a9;&amp;#xfe0e;&lt;/a>&lt;/p>
&lt;/li>
&lt;/ol>
&lt;/section></description></item><item><title>Semana 1 - Enero 3</title><link>https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-3/</link><pubDate>Mon, 03 Jan 2022 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-3/</guid><description>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-3/portada.jpg" alt="Featured image of post Semana 1 - Enero 3" />&lt;p>El libro del Génesis está cosido con una fórmula que se repite once veces: &lt;em>&amp;ldquo;estas son las generaciones de…&amp;rdquo;&lt;/em> —en hebreo &lt;em>תּוֹלְדוֹת&lt;/em>-&lt;em>toledot&lt;/em>&lt;sup id="fnref:1">&lt;a href="#fn:1" class="footnote-ref" role="doc-noteref">1&lt;/a>&lt;/sup>—. Cada vez que aparece, el relato deja atrás una rama de la humanidad y sigue caminando por otra, más estrecha. Es la manera que tiene el autor de decirnos: &lt;em>no pierdas de vista esta línea, porque por aquí viene la promesa&lt;/em>.&lt;/p>
&lt;p>Ayer leímos la genealogía de Caín (Génesis 4:17-24): una lista de constructores de ciudades, músicos y herreros que termina en el canto vengativo de Lamec. Hoy leemos la otra lista. Y el contraste es deliberado: la descendencia de Caín produce cultura y violencia; la de Set produce hombres que &amp;ldquo;invocan el nombre de Jehová&amp;rdquo; (4:26) y que caminan con Dios.&lt;/p>
&lt;p>Los capítulos 5 y 6 son, en apariencia, lo más árido del libro: primero una tabla de edades, después una historia de destrucción. Pero entre las dos hay una frase que cambia el rumbo de la Biblia entera: &lt;strong>&amp;ldquo;Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová&amp;rdquo; (6:8)&lt;/strong>. Es la primera vez que aparece la palabra &lt;em>gracia&lt;/em> en las Escrituras, y aparece justo cuando todo lo demás se ha perdido.&lt;/p>
&lt;h2 id="capítulo-5-los-descendientes-de-adán">Capítulo 5: Los descendientes de Adán&lt;/h2>
&lt;p>Diez generaciones separan a Adán de Noé. El capítulo las recorre con una fórmula casi litúrgica: &lt;em>vivió X años, engendró a Y, vivió después Z años, y engendró hijos e hijas, y fueron todos sus días…, y murió&lt;/em>.&lt;/p>
&lt;p>Ese &amp;ldquo;y murió&amp;rdquo; final se repite ocho veces. Es el eco de la sentencia del Edén —&amp;ldquo;polvo eres, y al polvo volverás&amp;rdquo; (3:19)— resonando generación tras generación. La lista no es un archivo genealógico: es un acta de defunción de la humanidad, escrita con paciencia.&lt;/p>
&lt;h3 id="hechos-a-semejanza-de-dios-engendrados-a-semejanza-de-adán">Hechos a semejanza de Dios, engendrados a semejanza de Adán&lt;/h3>
&lt;p>El capítulo comienza recordando lo que se dijo en Génesis 1: el hombre fue hecho &lt;em>a semejanza de Dios&lt;/em>. Pero en el versículo 3 la fórmula cambia sutilmente: Adán engendró un hijo &lt;strong>&amp;ldquo;a su semejanza, conforme a su imagen&amp;rdquo;&lt;/strong>. La imagen de Dios no se borró con la caída —sigue ahí, y por ella la vida humana será declarada sagrada (9:6)—, pero ahora se transmite a través de un hombre caído. Recibimos de nuestros padres el parecido con Dios y también la herencia del pecado.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 5&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">1 Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">1 Este es el relato escrito de los descendientes de Adán. Cuando Dios creó a los seres humanos, los hizo para que fueran semejantes a él mismo.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">2 Varón y hembra los creó; y los bendijo, y llamó el nombre de ellos Adán, el día en que fueron creados.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">2 Los creó hombre y mujer, y los bendijo y los llamó «humanos».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">3 Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">3 Cuando Adán tenía ciento treinta años, fue padre de un hijo que era igual a él, su viva imagen, y lo llamó Set.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">4 Y fueron los días de Adán después que engendró a Set, ochocientos años, y engendró hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">4 Después del nacimiento de Set, Adán vivió ochocientos años más y tuvo otros hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">5 Y fueron todos los días que vivió Adán novecientos treinta años; y murió.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">5 Adán vivió novecientos treinta años y después murió.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-3/image_01.png"
width="1314"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-3/image_01_hu6efc5d8d1c6689c60e819dedae288207_183554_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-3/image_01_hu6efc5d8d1c6689c60e819dedae288207_183554_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="Las diez generaciones de Adán a Noé, con sus edades y sus fechas"
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>&lt;/p>
&lt;h3 id="ocho-veces-y-murió">Ocho veces &amp;ldquo;y murió&amp;rdquo;&lt;/h3>
&lt;p>Los nombres se suceden y las cifras impresionan: novecientos treinta, novecientos doce, novecientos cinco… Y sin embargo, ninguna de esas cifras alcanza los mil años. Una vida larguísima sigue siendo una vida que termina.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 5&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">6 Vivió Set ciento cinco años, y engendró a Enós.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">6 Cuando Set tenía ciento cinco años, fue padre de Enós.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">7 Y vivió Set, después que engendró a Enós, ochocientos siete años, y engendró hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">7 Después del nacimiento de Enós, Set vivió ochocientos siete años más y tuvo otros hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">8 Y fueron todos los días de Set novecientos doce años; y murió.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">8 Set vivió novecientos doce años y después murió.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">9 Vivió Enós noventa años, y engendró a Cainán.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">9 Cuando Enós tenía noventa años, fue padre de Cainán.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">10 Y vivió Enós, después que engendró a Cainán, ochocientos quince años, y engendró hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">10 Después del nacimiento de Cainán, Enós vivió ochocientos quince años más y tuvo otros hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">11 Y fueron todos los días de Enós novecientos cinco años; y murió.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">11 Enós vivió novecientos cinco años y después murió.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">12 Vivió Cainán setenta años, y engendró a Mahalaleel.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">12 Cuando Cainán tenía setenta años, fue padre de Mahalaleel.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">13 Y vivió Cainán, después que engendró a Mahalaleel, ochocientos cuarenta años, y engendró hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">13 Después del nacimiento de Mahalaleel, Cainán vivió ochocientos cuarenta años más y tuvo otros hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">14 Y fueron todos los días de Cainán novecientos diez años; y murió.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">14 Cainán vivió novecientos diez años y después murió.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">15 Vivió Mahalaleel sesenta y cinco años, y engendró a Jared.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">15 Cuando Mahalaleel tenía sesenta y cinco años, fue padre de Jared.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">16 Y vivió Mahalaleel, después que engendró a Jared, ochocientos treinta años, y engendró hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">16 Después del nacimiento de Jared, Mahalaleel vivió ochocientos treinta años más y tuvo otros hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">17 Y fueron todos los días de Mahalaleel ochocientos noventa y cinco años; y murió.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">17 Mahalaleel vivió ochocientos noventa y cinco años y después murió.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">18 Vivió Jared ciento sesenta y dos años, y engendró a Enoc.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">18 Cuando Jared tenía ciento sesenta y dos años, fue padre de Enoc.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">19 Y vivió Jared, después que engendró a Enoc, ochocientos años, y engendró hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">19 Después del nacimiento de Enoc, Jared vivió ochocientos años más y tuvo otros hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">20 Y fueron todos los días de Jared novecientos sesenta y dos años; y murió.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">20 Jared vivió novecientos sesenta y dos años y después murió.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-3/image_02.png"
width="1314"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-3/image_02_hu919bf71aa65be031a2160a7545c37536_84213_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-3/image_02_hu919bf71aa65be031a2160a7545c37536_84213_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="Comparación de los años que vivió cada patriarca de Génesis 5"
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>&lt;/p>
&lt;h3 id="enoc-el-hombre-que-rompió-el-estribillo">Enoc: el hombre que rompió el estribillo&lt;/h3>
&lt;p>Y de pronto, en el versículo 21, la fórmula se quiebra. De Enoc no se dice &amp;ldquo;y murió&amp;rdquo;. Se dice algo distinto y sorprendente: &lt;strong>&amp;ldquo;caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios&amp;rdquo;&lt;/strong>.&lt;/p>
&lt;p>Es la vida más corta de toda la lista —trescientos sesenta y cinco años, apenas un año de días— y es la única que no termina en una tumba. La Biblia no nos dice qué hizo Enoc de espectacular. Nos dice con qué caminó: &lt;em>con Dios&lt;/em>, y durante trescientos años seguidos, después de que le naciera Matusalén. Su santidad no fue un arrebato místico en el desierto, sino una vida entera de paternidad, de trabajo y de familia, hecha en compañía de Dios.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 5&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">21 Vivió Enoc sesenta y cinco años, y engendró a Matusalén.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">21 Cuando Enoc tenía sesenta y cinco años, fue padre de Matusalén.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">22 Y caminó Enoc con Dios, después que engendró a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">22 Después del nacimiento de Matusalén, Enoc vivió en íntima comunión con Dios trescientos años más y tuvo otros hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">23 Y fueron todos los días de Enoc trescientos sesenta y cinco años.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">23 Enoc vivió trescientos sesenta y cinco años&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">24 Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">24 andando en íntima comunión con Dios. Y un día desapareció, porque Dios se lo llevó.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h4 id="personajes-enoc-en-el-resto-de-la-biblia">Personajes: Enoc en el resto de la Biblia&lt;/h4>
&lt;p>Enoc aparece dos veces más en las Escrituras, y las dos veces con un peso enorme:&lt;/p>
&lt;ul>
&lt;li>&lt;strong>Hebreos 11:5&lt;/strong> lo pone en la galería de la fe: &amp;ldquo;Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte… y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios&amp;rdquo;. Y añade la explicación que necesitábamos: &amp;ldquo;pero sin fe es imposible agradar a Dios&amp;rdquo; (11:6). Caminar con Dios es, antes que nada, creerle.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Judas 14-15&lt;/strong> lo presenta como profeta: &amp;ldquo;de éstos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares&amp;rdquo;. El primer hombre de quien se dice que fue arrebatado fue también uno de los primeros en anunciar que el Señor vendría a juzgar.&lt;/li>
&lt;/ul>
&lt;p>Dos personas en toda la Biblia no pasaron por la muerte: Enoc y Elías (2 Reyes 2:11). Ambas son señales anticipadas de lo que Pablo prometería a la iglesia: &amp;ldquo;no todos dormiremos; pero todos seremos transformados&amp;rdquo; (1 Corintios 15:51).&lt;/p>
&lt;h3 id="matusalén-lamec-y-el-consuelo-que-se-llamó-noé">Matusalén, Lamec y el consuelo que se llamó Noé&lt;/h3>
&lt;p>Matusalén ostenta el récord de longevidad de las Escrituras: novecientos sesenta y nueve años. Si se suman las cifras del capítulo, su muerte cae exactamente en el año del diluvio. La tradición judía leyó su nombre como un anuncio —&lt;em>cuando él muera, vendrá&lt;/em>—, y aunque esa etimología es discutida, el dato cronológico permanece: la vida más larga de la historia fue, al mismo tiempo, la cuenta atrás más larga de la paciencia de Dios.&lt;/p>
&lt;p>Lamec —no el Lamec vengativo de la línea de Caín, sino otro, de la línea de Set— le pone a su hijo el nombre de &lt;strong>Noé&lt;/strong> y explica por qué: &lt;em>&amp;ldquo;éste nos aliviará de nuestras obras y del trabajo de nuestras manos, a causa de la tierra que Jehová maldijo&amp;rdquo;&lt;/em>. Es un juego de palabras hebreo entre &lt;em>Nóaj&lt;/em> (&amp;ldquo;descanso&amp;rdquo;) y &lt;em>najam&lt;/em> (&amp;ldquo;consolar&amp;rdquo;). Un padre, agotado por la maldición del suelo, mira a su hijo recién nacido y se atreve a esperar que con él llegue el descanso.&lt;/p>
&lt;p>Se equivocaba en el plazo, no en el anhelo. El descanso definitivo llegaría mucho después, y de labios de otro descendiente suyo: &amp;ldquo;Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar&amp;rdquo; (Mateo 11:28).&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 5&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">25 Vivió Matusalén ciento ochenta y siete años, y engendró a Lamec.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">25 Cuando Matusalén tenía ciento ochenta y siete años, fue padre de Lamec.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">26 Y vivió Matusalén, después que engendró a Lamec, setecientos ochenta y dos años, y engendró hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">26 Después del nacimiento de Lamec, Matusalén vivió setecientos ochenta y dos años más y tuvo otros hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">27 Fueron, pues, todos los días de Matusalén novecientos sesenta y nueve años; y murió.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">27 Matusalén vivió novecientos sesenta y nueve años y después murió.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">28 Vivió Lamec ciento ochenta y dos años, y engendró un hijo;&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">28 Cuando Lamec tenía ciento ochenta y dos años, fue padre de un hijo varón.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">29 y llamó su nombre Noé, diciendo: Este nos aliviará de nuestras obras y del trabajo de nuestras manos, a causa de la tierra que Jehová maldijo.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">29 Lamec le puso por nombre a su hijo Noé, porque dijo: «Que él nos traiga alivio de nuestro trabajo y de la penosa labor de cultivar esta tierra que el Señor ha maldecido».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">30 Y vivió Lamec, después que engendró a Noé, quinientos noventa y cinco años, y engendró hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">30 Después del nacimiento de Noé, Lamec vivió quinientos noventa y cinco años más y tuvo otros hijos e hijas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">31 Y fueron todos los días de Lamec setecientos setenta y siete años; y murió.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">31 Lamec vivió setecientos setenta y siete años y después murió.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">32 Y siendo Noé de quinientos años, engendró a Sem, a Cam y a Jafet.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">32 Cuando Noé tenía quinientos años, fue padre de Sem, Cam y Jafet.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-3/image_03.png"
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alt="Línea de tiempo de las vidas superpuestas desde la creación hasta el diluvio"
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>&lt;/p>
&lt;h4 id="hechos-cómo-entender-las-edades-de-los-patriarcas">Hechos: ¿cómo entender las edades de los patriarcas?&lt;/h4>
&lt;p>Los números de Génesis 5 han sido leídos de tres maneras principales, y conviene conocerlas sin perder la paz:&lt;/p>
&lt;ol>
&lt;li>&lt;strong>Lectura literal.&lt;/strong> Antes del diluvio las condiciones del mundo eran distintas y la vida humana era mucho más larga; el deterioro comenzó después (compárese Génesis 5 con 11:10-26 y con el Salmo 90:10). Es la lectura más sencilla y la que el propio texto parece asumir.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Lectura simbólica.&lt;/strong> Los números serían una convención literaria del Antiguo Oriente —donde las listas reales sumerias atribuyen a sus reyes decenas de miles de años— y el autor bíblico los usaría, ya rebajados, para señalar dignidad y orden.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Lectura dinástica.&lt;/strong> Cada nombre representaría una casa o linaje, y no sólo a un individuo.&lt;/li>
&lt;/ol>
&lt;p>Ninguna de las tres toca lo esencial del capítulo: que la muerte reina desde Adán, que hay una línea escogida que atraviesa la historia, y que un hombre caminó con Dios de tal manera que Dios se lo llevó.&lt;/p>
&lt;h2 id="capítulo-6-el-gran-diluvio-y-la-maldad-de-los-hombres">Capítulo 6: El gran diluvio y la maldad de los hombres&lt;/h2>
&lt;p>La desobediencia humana llevó a Dios a actuar para restaurar su creación. Envió un diluvio como castigo por el pecado, que casi acabó con la humanidad. El futuro de la Tierra fue salvaguardado a través de la obediencia de un hombre, Noé, y su familia.&lt;/p>
&lt;h3 id="los-hijos-de-dios-y-las-hijas-de-los-hombres">Los hijos de Dios y las hijas de los hombres&lt;/h3>
&lt;p>El capítulo abre con cuatro versículos que están entre los más discutidos de toda la Biblia. La humanidad se multiplica, &amp;ldquo;los hijos de Dios&amp;rdquo; toman por mujeres a &amp;ldquo;las hijas de los hombres&amp;rdquo;, y en la tierra hay &lt;em>nefilim&lt;/em>, &amp;ldquo;los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre&amp;rdquo;.&lt;/p>
&lt;p>En medio de esa oscuridad, Dios pone un límite: &lt;strong>&amp;ldquo;serán sus días ciento veinte años&amp;rdquo;&lt;/strong>. Puede entenderse como el nuevo tope de la vida humana o —más probablemente, por el contexto— como el plazo de gracia que Dios se concede a sí mismo antes de enviar el diluvio. Ciento veinte años de advertencia, con un hombre construyendo un barco enorme lejos del mar y predicando mientras clavaba las tablas (2 Pedro 2:5).&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 6&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">1 Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">1 Luego los seres humanos comenzaron a multiplicarse sobre la tierra, y les nacieron hijas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">2 que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">2 Los hijos de Dios vieron a las hermosas mujeres y tomaron como esposas a todas las que quisieron.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">3 Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">3 Entonces el Señor dijo: «Mi Espíritu no tolerará a los humanos durante mucho tiempo, porque sólo son carne mortal. En el futuro, la duración de la vida no pasará de ciento veinte años».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">4 Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">4 En esos días y durante algún tiempo después, vivían en la tierra gigantes nefilitas, pues siempre que los hijos de Dios tenían relaciones sexuales con las mujeres, ellas daban a luz hijos que luego se convirtieron en los héroes y en los famosos guerreros de la antigüedad.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-3/image_05.png"
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srcset="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-3/image_05_hu677d10be01a81a1fd68689dbb99efbce_153206_480x0_resize_box_3.png 480w, https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-3/image_05_hu677d10be01a81a1fd68689dbb99efbce_153206_1024x0_resize_box_3.png 1024w"
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alt="Las tres lecturas clásicas de «los hijos de Dios y las hijas de los hombres»"
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>&lt;/p>
&lt;h4 id="personajes-los-nefilim">Personajes: los nefilim&lt;/h4>
&lt;p>La palabra hebrea &lt;em>nefilim&lt;/em> aparece sólo dos veces en el Antiguo Testamento: aquí y en Números 13:33, cuando los espías vuelven de Canaán aterrados. Se ha traducido como &amp;ldquo;gigantes&amp;rdquo;, y de ahí procede toda una literatura extrabíblica —el libro de Enoc, sobre todo— que amplió el relato hasta convertirlo en mitología.&lt;/p>
&lt;p>El texto bíblico es mucho más sobrio: no los describe, no los explica y no se detiene en ellos. Su interés está en otra parte, y lo dice en el versículo siguiente.&lt;/p>
&lt;h3 id="el-corazón-del-hombre-y-el-dolor-de-dios">El corazón del hombre y el dolor de Dios&lt;/h3>
&lt;p>Aquí está el diagnóstico, y es demoledor: &lt;strong>&amp;ldquo;todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal&amp;rdquo;&lt;/strong>. Cuatro palabras que no dejan resquicio: &lt;em>todo&lt;/em>, &lt;em>designio&lt;/em>, &lt;em>de continuo&lt;/em>, &lt;em>solamente&lt;/em>. No se trata de malas acciones ocasionales, sino de una fábrica de intenciones torcidas funcionando sin descanso.&lt;/p>
&lt;p>Y entonces viene una de las frases más conmovedoras de las Escrituras: &lt;strong>&amp;ldquo;y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón&amp;rdquo;&lt;/strong>. Dios no es el motor inmóvil de los filósofos. El pecado del mundo no le resbala: le duele. La palabra hebrea traducida &amp;ldquo;se arrepintió&amp;rdquo; (&lt;em>najam&lt;/em>, la misma raíz del nombre de Noé) no significa que Dios se equivocara, sino que cambió su modo de obrar con dolor, como quien tiene que amputar lo que ama.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 6&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">5 Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">5 El Señor vio la magnitud de la maldad humana en la tierra y que todo lo que la gente pensaba o imaginaba era siempre y totalmente malo.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">6 Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">6 Entonces el Señor lamentó haber creado al ser humano y haberlo puesto sobre la tierra. Se le partió el corazón.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">7 Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">7 Entonces el Señor dijo: «Borraré de la faz de la tierra a esta raza humana que he creado. Así es, y destruiré a todo ser viviente: a todos los seres humanos, a los animales grandes, a los animales pequeños que corren por el suelo y aun a las aves del cielo. Lamento haberlos creado».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">8 Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">8 Pero Noé encontró favor delante del SEÑOR.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="pero-noé-halló-gracia">&amp;ldquo;Pero Noé halló gracia&amp;rdquo;&lt;/h3>
&lt;p>El versículo 8 empieza con la conjunción más importante del capítulo: &lt;strong>pero&lt;/strong>. Todo estaba perdido; &lt;em>pero&lt;/em>. Y aparece por primera vez en la Biblia la palabra &lt;em>gracia&lt;/em> (en hebreo &lt;em>חֵן&lt;/em>-&lt;em>jen&lt;/em>): favor inmerecido, regalo sin causa.&lt;/p>
&lt;p>Nótese el orden de los versículos, porque en él está el evangelio entero:&lt;/p>
&lt;ul>
&lt;li>&lt;strong>Primero (6:8):&lt;/strong> &amp;ldquo;Noé halló gracia ante los ojos de Jehová&amp;rdquo;.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Después (6:9):&lt;/strong> &amp;ldquo;Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé&amp;rdquo;.&lt;/li>
&lt;/ul>
&lt;p>Noé no fue salvado porque era justo; fue declarado justo porque encontró gracia. Si el orden fuera el inverso, tendríamos religión. Como está escrito, tenemos evangelio: &amp;ldquo;porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios&amp;rdquo; (Efesios 2:8).&lt;/p>
&lt;h3 id="noé-construye-el-arca">Noé construye el arca&lt;/h3>
&lt;p>Dios le comunica a Noé su decisión y le da un encargo desmedido: construir una embarcación de ciento treinta y cinco metros de largo, en tierra firme, sin un puerto cerca y sin una sola gota de lluvia en el horizonte.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 6&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">9 Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">9 Este es el relato de Noé y su familia. Noé era un hombre justo, la única persona intachable que vivía en la tierra en ese tiempo, y anduvo en íntima comunión con Dios.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">10 Y engendró Noé tres hijos: a Sem, a Cam y a Jafet.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">10 Noé fue padre de tres hijos: Sem, Cam y Jafet.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">11 Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">11 Ahora bien, Dios vio que la tierra se había corrompido y estaba llena de violencia.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">12 Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">12 Dios observó toda la corrupción que había en el mundo, porque todos en la tierra eran corruptos.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">13 Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">13 Entonces Dios dijo a Noé: «He decidido destruir a todas las criaturas vivientes, porque han llenado la tierra de violencia. Así es, ¡los borraré a todos y también destruiré la tierra!&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">14 Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">14 »Construye una gran barca de madera de ciprés y recúbrela con brea por dentro y por fuera para que no le entre agua. Luego construye pisos y establos por todo su interior.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">15 Y de esta manera la harás: de trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">15 Haz la barca de ciento treinta y ocho metros de longitud, veintitrés metros de anchura y catorce metros de altura.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">16 Una ventana harás al arca, y la acabarás a un codo de elevación por la parte de arriba; y pondrás la puerta del arca a su lado; y le harás piso bajo, segundo y tercero.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">16 Deja una abertura de cuarenta y seis centímetros por debajo del techo, alrededor de toda la barca. Pon la puerta en uno de los costados y construye tres pisos dentro de la barca: inferior, medio y superior.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">17 Y he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">17 »¡Mira! Estoy a punto de cubrir la tierra con un diluvio que destruirá a todo ser vivo que respira. Todo lo que hay en la tierra morirá,&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">18 Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, tus hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">18 pero confirmaré mi pacto contigo. Así que entren en la barca tú y tu mujer, y tus hijos y sus esposas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">19 Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada especie meterás en el arca, para que tengan vida contigo; macho y hembra serán.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">19 Mete en la barca junto contigo a una pareja —macho y hembra— de cada especie animal a fin de mantenerlos vivos durante el diluvio.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">20 De las aves según su especie, y de las bestias según su especie, de todo reptil de la tierra según su especie, dos de cada especie entrarán contigo, para que tengan vida.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">20 Una pareja de cada especie de ave, de animal, y de animal pequeño que corre por el suelo vendrán a ti para mantenerse con vida.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">21 Y toma contigo de todo alimento que se come, y almacénalo, y servirá de sustento para ti y para ellos.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">21 Y asegúrate de llevar a bordo suficiente alimento para tu familia y para todos los animales».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">22 Y lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le mandó.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">22 Entonces Noé hizo todo exactamente como Dios se lo había ordenado.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-3/image_04.png"
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alt="Dimensiones y proporciones del arca de Noé"
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>&lt;/p>
&lt;h4 id="símbolos-la-brea-que-cubre">Símbolos: la brea que cubre&lt;/h4>
&lt;p>&amp;ldquo;La calafatearás con brea por dentro y por fuera&amp;rdquo; (6:14). El detalle parece meramente técnico, pero el hebreo guarda una sorpresa: la palabra para &lt;em>brea&lt;/em> es &lt;em>כֹּפֶר&lt;/em>-&lt;em>kófer&lt;/em>, y el verbo &amp;ldquo;calafatear&amp;rdquo; es &lt;em>כָּפַר&lt;/em>-&lt;em>kafar&lt;/em>, la misma raíz de la que vienen &lt;em>expiación&lt;/em> y &lt;em>Yom Kippur&lt;/em>, el día del perdón.&lt;/p>
&lt;p>Lo que mantiene el agua del juicio fuera del arca lleva, en el idioma original, el nombre de aquello que mantendría el juicio lejos del pueblo de Dios: una cubierta, algo que se interpone. Siglos después, Pablo dirá de Cristo que Dios &amp;ldquo;puso como propiciación por medio de la fe en su sangre&amp;rdquo; (Romanos 3:25). La madera sola no habría bastado; hizo falta algo que cubriera.&lt;/p>
&lt;h4 id="hechos-un-solo-versículo-para-décadas-de-trabajo">Hechos: un solo versículo para décadas de trabajo&lt;/h4>
&lt;p>&amp;ldquo;Y lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le mandó&amp;rdquo; (6:22).&lt;/p>
&lt;p>Ese versículo resume una obra que ocupó buena parte de su vida. No hay registro de que Noé discutiera, negociara el diseño o pidiera una señal. Tampoco hay registro de un solo converso: cuando la puerta se cerró, dentro estaban ocho personas, todas de su familia (1 Pedro 3:20). Décadas de fidelidad y ningún resultado visible. Y sin embargo Hebreos 11:7 lo pone entre los grandes: &amp;ldquo;por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca&amp;rdquo;.&lt;/p>
&lt;p>Obedecer sin ver todavía el resultado tiene un nombre en la Biblia, y es &lt;em>fe&lt;/em>.&lt;/p>
&lt;h3 id="el-arca-y-la-cruz">El arca y la cruz&lt;/h3>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-3/image_06.png"
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alt="El arca como figura de la salvación en Cristo"
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>&lt;/p>
&lt;p>Los apóstoles no leyeron esta historia como una fábula ecológica ni como un cuento infantil. La leyeron como una figura de lo que Dios haría en Cristo:&lt;/p>
&lt;ul>
&lt;li>&lt;strong>Jesús&lt;/strong> la usó para hablar de su regreso: &amp;ldquo;como en los días de Noé… comían, bebían… y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre&amp;rdquo; (Mateo 24:37-39). El problema de aquella generación no fue el escándalo, sino la normalidad: siguieron comiendo y casándose hasta el último día.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Pedro&lt;/strong> la usó para hablar del bautismo: &amp;ldquo;ocho personas fueron salvadas por agua. El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva… por la resurrección de Jesucristo&amp;rdquo; (1 Pedro 3:20-21). El agua que juzgó al mundo fue la misma que levantó el arca.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Hebreos&lt;/strong> la usó para hablar de la fe que actúa antes de ver (11:7).&lt;/li>
&lt;/ul>
&lt;p>Y sobre todo: hubo &lt;strong>una sola puerta&lt;/strong>, y &lt;strong>Dios mismo la cerró&lt;/strong> (7:16). Nadie se salvó por ser mejor que los demás, sino por estar dentro. &amp;ldquo;Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo&amp;rdquo; (Juan 10:9).&lt;/p>
&lt;h3 id="para-vivir-hoy">Para vivir hoy&lt;/h3>
&lt;ol>
&lt;li>&lt;strong>La gracia siempre llega antes que la obediencia.&lt;/strong> Noé halló gracia y después caminó con Dios. Si inviertes el orden, terminarás agotado tratando de merecer lo que sólo se recibe.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Caminar con Dios se hace en años, no en momentos.&lt;/strong> Enoc caminó trescientos años; Noé trabajó décadas sin ver fruto. La fidelidad rara vez es espectacular; casi siempre es larga.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Dios se duele del pecado antes de juzgarlo.&lt;/strong> Antes de que caiga una gota de lluvia, el texto nos dice que a Dios &amp;ldquo;le dolió en su corazón&amp;rdquo;. El juicio no es frialdad: es amor herido tomando una decisión.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>La obediencia se mide en lo concreto.&lt;/strong> &amp;ldquo;Hizo conforme a todo lo que Dios le mandó&amp;rdquo;. No conforme a lo que le parecía razonable, ni a lo que la gente aplaudía: conforme a todo.&lt;/li>
&lt;/ol>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;strong>Para orar hoy:&lt;/strong> Señor, dame los ojos de Noé, que vio el arca antes que la lluvia. Enséñame a caminar contigo el tiempo largo, cuando nadie mira y nada se ve. Y que nunca olvide que llegué aquí porque hallé gracia delante de ti, no porque la mereciera.&lt;/p>
&lt;/blockquote>
&lt;section class="footnotes" role="doc-endnotes">
&lt;hr>
&lt;ol>
&lt;li id="fn:1" role="doc-endnote">
&lt;p>&lt;em>Toledot&lt;/em> (תּוֹלְדוֹת) significa &amp;ldquo;generaciones&amp;rdquo;, &amp;ldquo;orígenes&amp;rdquo; o &amp;ldquo;esta es la historia de&amp;rdquo;. La fórmula aparece once veces en Génesis (2:4; 5:1; 6:9; 10:1; 11:10; 11:27; 25:12; 25:19; 36:1; 36:9; 37:2) y funciona como el índice interno del libro: cada una abre una sección nueva y estrecha el foco sobre la línea por la que avanza la promesa.&amp;#160;&lt;a href="#fnref:1" class="footnote-backref" role="doc-backlink">&amp;#x21a9;&amp;#xfe0e;&lt;/a>&lt;/p>
&lt;/li>
&lt;/ol>
&lt;/section></description></item><item><title>Semana 1 - Enero 2</title><link>https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-2/</link><pubDate>Sun, 02 Jan 2022 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-2/</guid><description>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-2/portada.jpg" alt="Featured image of post Semana 1 - Enero 2" />&lt;h2 id="capítulo-3-tentado-por-la-serpiente">Capítulo 3: Tentado por la serpiente&lt;/h2>
&lt;p>El puro deleite del Edén se rompió cuando Satanás, representado por la serpiente, cuestionó el mandato de Dios. Adán y Eva comieron tontamente del árbol prohibido, lo que resultó en la pérdida de la inocencia que una vez habían disfrutado.&lt;/p>
&lt;p>La Biblia no sugiere de dónde vino, pero de repente una serpiente se deslizó hacia Eva y le susurró una pregunta al oído que iba a tener consecuencias duraderas. La serpiente a menudo se entiende como un símbolo del mal, o de Satanás (en hebreo para &amp;ldquo;acusador&amp;rdquo;), cuya ambición era destruir lo que Dios había creado. Su mismo movimiento ha llegado a personificar una naturaleza astuta.&lt;/p>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-2/image_01.png"
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>&lt;/p>
&lt;h3 id="tentación">Tentación&lt;/h3>
&lt;p>Al principio, la serpiente no atacó directamente a Dios. En contraste, las primeras palabras de Satanás a Eva tenían la intención de plantar una semilla de duda en su oído. &amp;ldquo;¿Dios realmente dijo: &amp;lsquo;No debes comer de ningún árbol en el jardín&amp;rsquo;?&amp;rdquo; (Génesis 3:1).&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 3&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">1 Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">1 La serpiente era el más astuto de todos los animales salvajes que el Señor Dios había hecho. Cierto día le preguntó a la mujer: —¿De veras Dios les dijo que no deben comer del fruto de ninguno de los árboles del huerto?&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>Satanás sabía que había captado la atención de Eva cuando ella respondió con una versión ambigua del mandato de Dios: &amp;ldquo;Podemos comer del fruto del jardín, pero Dios dijo: &amp;lsquo;No debes comer del fruto del árbol que está en medio del jardín&amp;rsquo;&amp;rdquo; (Génesis 3:3).&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 3&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer;&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">2 —Claro que podemos comer del fruto de los árboles del huerto —contestó la mujer—.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">3 Es sólo del fruto del árbol que está en medio del huerto del que no se nos permite comer. Dios dijo: &amp;ldquo;No deben comerlo, ni siquiera tocarlo; si lo hacen, morirán&amp;rdquo;.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>La serpiente se volvió más audaz, afirmando que Dios solo había ordenado a Adán y Eva que no comieran del árbol en el centro del jardín para poder mantener a los humanos en su lugar, como seres inferiores dependientes de él. Satanás dijo que comer el fruto prohibido no conduciría a la muerte, como Dios había afirmado, sino que simplemente los pondría al mismo nivel que Dios.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 3&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis;&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">4 —¡No morirán! —respondió la serpiente a la mujer—.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">5 Dios sabe que, en cuanto coman del fruto, se les abrirán los ojos y serán como Dios, con el conocimiento del bien y del mal.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>La combinación de las palabras persuasivas, la fruta de aspecto delicioso y la perspectiva de ser tan sabio como Dios resultó demasiado, y Eva le dio un mordisco. Aunque la serpiente le habló primero a Eva, Adán también fue cómplice. No se enfrentó a la serpiente ni impidió que Eva comiera la fruta, sino que desobedeció a Dios al darle un mordisco.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 3&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">6 La mujer quedó convencida. Vio que el árbol era hermoso y su fruto parecía delicioso, y quiso la sabiduría que le daría. Así que tomó del fruto y lo comió. Después le dio un poco a su esposo que estaba con ella, y él también comió.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>La catástrofe les seguiría en todos los niveles, en su relación con Dios y entre ellos. Adán y Eva perdieron la inocencia desnuda de su relación, cubriéndose con hojas de higuera para ocultar su vergüenza. Esta vestimenta primitiva colocó una barrera pequeña pero significativa entre ellos.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 3&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">7 En ese momento, se les abrieron los ojos, y de pronto sintieron vergüenza por su desnudez. Entonces cosieron hojas de higuera para cubrirse.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-2/image_03.png"
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>&lt;/p>
&lt;h3 id="la-caída">La caída&lt;/h3>
&lt;p>Cuando Dios estaba caminando en el jardín más tarde ese día, Adán y Eva no se atrevieron a enfrentarlo. El miedo desplazó la amistad confiada que habían disfrutado con Dios.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 3&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">8 Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">8 Cuando soplaba la brisa fresca de la tarde, el hombre y su esposa oyeron al Señor Dios caminando por el huerto. Así que se escondieron del Señor Dios entre los árboles.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">9 Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">9 Entonces el Señor Dios llamó al hombre: —¿Dónde estás?&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>Cuando finalmente respondieron a su llamado, trataron de echarse la culpa por lo que había sucedido, primero unos a otros, luego a la serpiente, pero Dios repartió la culpa donde correspondía.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 3&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">10 Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">10 El hombre contestó: —Te oí caminando por el huerto, así que me escondí. Tuve miedo porque estaba desnudo.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">11 Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses?&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">11 —¿Quién te dijo que estabas desnudo? —le preguntó el Señor Dios—. ¿Acaso has comido del fruto del árbol que te ordené que no comieras?&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">12 Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">12 El hombre contestó: —La mujer que tú me diste fue quien me dio del fruto, y yo lo comí.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">13 Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">13 Entonces el Señor Dios le preguntó a la mujer: —¿Qué has hecho? —La serpiente me engañó —contestó ella—. Por eso comí.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>La serpiente fue maldecida y advertida de que los seres humanos le guardarían hostilidad a partir de ese momento. Dios dijo que aunque la serpiente -Satanás- causaría mucho daño en el mundo, en el futuro la descendencia de una mujer, quien los cristianos creen que es Jesús, lo aplastaría.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 3&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">14 Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">14 Entonces el Señor Dios dijo a la serpiente: «Por lo que has hecho, eres maldita más que todos los animales, tanto domésticos como salvajes. Andarás sobre tu vientre, arrastrándote por el polvo durante toda tu vida.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">15 Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">15 Y pondré hostilidad entre tú y la mujer, y entre tu descendencia y la descendencia de ella. Su descendiente te golpeará la cabeza, y tú le golpearás el talón».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>Adán y Eva también fueron castigados por su desobediencia. Dios declaró que la mujer sufriría dolores en el parto, y que &amp;ldquo;Tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti&amp;rdquo; (Génesis 3:16).&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 3&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">16 A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">16 Luego le dijo a la mujer: «Haré más agudo el dolor de tu embarazo, y con dolor darás a luz. Y desearás controlar a tu marido, pero él gobernará sobre ti».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>Entonces le dijo a Adán que encontraría la tierra maldita, produciendo espinas y cardos, y el trabajo que una vez había sido un deleite se convertiría en una tarea agotadora.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 3&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">17 Y al hombre le dijo: «Dado que hiciste caso a tu esposa y comiste del fruto del árbol del que te ordené que no comieras, la tierra es maldita por tu culpa. Toda tu vida lucharás para poder vivir de ella.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">18 Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">18 Te producirá espinos y cardos, aunque comerás de sus granos.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">19 Con el sudor de tu frente obtendrás alimento para comer hasta que vuelvas a la tierra de la que fuiste formado. Pues fuiste hecho del polvo, y al polvo volverás».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">20 Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">20 Después, el hombre —Adán— le puso a su esposa el nombre Eva, porque ella sería la madre de todos los que viven.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>Génesis nos dice que Adán y Eva no murieron físicamente cuando comieron el fruto, como Dios les había advertido que lo harían. En cambio, murieron interiormente y ya no eran aptos para el paraíso del Edén. Fueron exiliados del jardín: extraños a Dios, unos a otros y al mundo sobre el cual habían sido creados para gobernar.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 3&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">21 Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">21 Y el Señor Dios hizo ropa de pieles de animales para Adán y su esposa.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">22 Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">22 Luego el Señor Dios dijo: «Miren, los seres humanos se han vuelto como nosotros, con conocimiento del bien y del mal. ¿Y qué ocurrirá si toman el fruto del árbol de la vida y lo comen? ¡Entonces vivirán para siempre!».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">23 Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">23 Así que el Señor Dios los expulsó del jardín de Edén y envió a Adán a cultivar la tierra de la cual él había sido formado.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">24 Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">24 Después de expulsarlos, el Señor Dios puso querubines poderosos al oriente del jardín de Edén; y colocó una espada de fuego ardiente —que destellaba al moverse de un lado a otro— a fin de custodiar el camino hacia el árbol de la vida.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-2/image_06.jpg"
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>&lt;/p>
&lt;h4 id="hechos-el-árbol-de-la-vida">Hechos: El árbol de la vida&lt;/h4>
&lt;p>La desobediencia de Adán y Eva a Dios al comer del fruto prohibido los llevó a ser desterrados del Edén, antes de que probaran el fruto de otro árbol, el Árbol de la Vida, que les ofrecería la vida eterna.&lt;/p>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-2/image_07.png"
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>&lt;/p>
&lt;h4 id="símbolos-la-fruta-prohibida">Símbolos: La fruta prohibida&lt;/h4>
&lt;p>La descripción del fruto prohibido como una manzana no viene del Génesis. La historia de la creación tiene similitudes con ejemplos de la mitología mesopotámica, por lo que la fruta podría haber sido una de las deliciosas variedades del Medio Oriente, como la granada.&lt;/p>
&lt;p>Los artistas han pintado la fruta como una manzana a lo largo de los siglos, tal vez porque el latín malus significa tanto &amp;ldquo;manzana&amp;rdquo; como &amp;ldquo;maldad&amp;rdquo;, de donde se derivan las palabras en español &amp;ldquo;malicioso&amp;rdquo;, &amp;ldquo;maligno&amp;rdquo; y &amp;ldquo;malévolo&amp;rdquo;.&lt;/p>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-2/image_05.png"
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>&lt;/p>
&lt;h4 id="personajes-criaturas-celestiales">Personajes: Criaturas celestiales&lt;/h4>
&lt;p>Después del destierro de Adán y Eva, los querubines montaron una guardia a las puertas del Edén para evitar que regresaran. Estas misteriosas criaturas celestiales no son los bebés angelicales retratados en el arte, sino los soldados de Dios. El Arca de la Alianza estaba adornada con querubines de oro (Éxodo 25:18-22).&lt;/p>
&lt;p>El profeta Ezequiel los describió como los servidores de Dios, cada uno con cuatro alas y cuatro caras: la de un hombre, un toro, un águila y un león (Ezequiel 1:4-24; 10-3-22). En la Biblia se mencionan otros seres celestiales, como los serafines alados (Isaías 6:1-7), y los ángeles que actúan como mensajeros de Dios, que se presentan de diversas formas.&lt;/p>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-2/image_08.png"
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>&lt;/p>
&lt;h4 id="antes-orígenes-de-satanás">Antes: Orígenes de satanás&lt;/h4>
&lt;p>En Génesis, Satanás aparece como una serpiente sin presentación, aunque se dan algunas pistas en otras partes de la Biblia.&lt;/p>
&lt;p>El origen de Satanás no se explica claramente. No obstante, en Job se describe como un miembro caído de la corte celestial de Dios, quien trató de socavar a Dios (resulta importante mencionar que Job data del período en que se escribió Génesis). Otros versículos que apoyan esta visión se encuentran en Isaías 14:12-15 y Ezequiel 28:12-17.&lt;/p>
&lt;p>Asimismo, Jesús dice que &amp;ldquo;vio a Satanás caer del cielo como un rayo&amp;rdquo; (Lucas 10:18). Una opinión minoritaria es que él era uno de los Nephilim, conocidos como &amp;ldquo;gigantes de la antigüedad&amp;rdquo; (Génesis 6: 4)&lt;sup id="fnref:1">&lt;a href="#fn:1" class="footnote-ref" role="doc-noteref">1&lt;/a>&lt;/sup>.&lt;/p>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-2/image_04.jpg"
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>&lt;/p>
&lt;h4 id="después-la-humanidad-caída">Después: La humanidad caída&lt;/h4>
&lt;p>Excluido del Edén, que ahora estaba custodiado por los querubines, el estatus de Adán y el de toda la humanidad había cambiado para siempre.&lt;/p>
&lt;p>La imagen de Dios en Adán y sus descendientes fue estropeada por el pecado. La raza humana ahora estaba caída, como Pablo escribió en el Nuevo Testamento, &amp;ldquo;el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte&amp;rdquo; (Romanos 5:12).&lt;/p>
&lt;p>El remedio para el fracaso de Adán residía en un segundo Adán, que no había pecado y en quien la imagen de Dios no se había manchado. Este Adán, que el Nuevo Testamento llama &amp;ldquo;el primogénito de toda creación&amp;rdquo; (Colosenses 1,15) sería Jesús, que puso a disposición de todos la gracia de Dios y ofreció a la humanidad un nuevo comienzo a través de su perfecta obediencia, tanto en la vida como en la muerte.&lt;/p>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-2/image_09.jpg"
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>&lt;/p>
&lt;h3 id="la-caída-y-restauración">La caída y restauración&lt;/h3>
&lt;p>La decisión de Adán y Eva de desafiar el mandato de Dios no solo los afectó a ellos, sino a toda la humanidad. El resto de la Biblia ilustra las consecuencias de este primer pecado, conocido como &amp;ldquo;la Caída&amp;rdquo;, y el Nuevo Testamento explica el plan de Dios para redimir el pecado de la humanidad a través de su hijo Jesús, con el objetivo de restaurar su creación e imagen en el ser humano.&lt;/p>
&lt;p>Adán y Eva fueron creados como seres humanos responsables, libres para tomar decisiones. Dios no los creó para seguir órdenes mecánicamente, lo que los habría hecho menos que humanos. Pero su libertad para elegir conllevaba un riesgo inherente, a saber, que pudieran tomar decisiones equivocadas.&lt;/p>
&lt;p>El resultado de la acción de Adán y Eva no sería trivial ni temporal. Después que hubieron comido del árbol del conocimiento del bien y del mal, el juicio de Dios cayó sobre ellos, Adán y Eva fueron desterrados del Jardín de Edén.&lt;/p>
&lt;p>Debido a las acciones de Adán y Eva, toda la humanidad cayó del estado de gracia -o perfección- en el que fueron creados. Su bondad original fue corrompida y la imagen de Dios fue estropeada. La &amp;ldquo;vida&amp;rdquo; de intimidad y amistad con Dios dio paso a la &amp;ldquo;muerte&amp;rdquo; del pecado y al temor y sospecha de Dios; incluso el medio ambiente de la tierra sufrió a causa del pecado de Adán.&lt;/p>
&lt;p>Más tarde, las personas nacieron para pecar, y la historia bíblica brinda abundante evidencia de la propensión de la humanidad a pecar. Incluso el más piadoso y noble de los personajes -como Abraham, Moisés, David y Raúl- hicieron mal.&lt;/p>
&lt;p>Sin embargo, Dios no dejó el pecado sin control, sino que proporcionó la Torá (&amp;ldquo;instrucciones&amp;rdquo; en hebreo) al pueblo de Israel. La Torá les brindó una forma de manejar el pecado en su comunidad, para que no los destruyera.&lt;/p>
&lt;p>No obstante, a Dios también le preocupaba la restauración de la humanidad, no solo la restricción del pecado. Finalmente, la Ley resultaría insuficiente para cualquiera de los propósitos, por lo que Dios proporcionó otra respuesta a través de su hijo, Jesús.&lt;/p>
&lt;p>Adán y Eva tuvieron que vivir con las consecuencias de sus acciones, y el pecado continuó plagando a su familia. Sin embargo, en el Nuevo Testamento, Pablo escribió que aunque toda la humanidad cayó por el pecado de Adán, un segundo Adán podría ser el medio para la restauración de la humanidad (Romanos 5:12-19).&lt;/p>
&lt;p>Este segundo hombre necesitaba, como los primeros, ser hecho a la imagen de Dios y enfrentar la tentación, pero, a diferencia del primero, vivir una vida sin pecado. Jesús vivió sin pecado y no mereció morir, pero pagó la deuda de la humanidad muriendo como sacrificio. Los que habían caído en él podrían ser restaurados al favor de Dios, y podría comenzar una nueva humanidad.&lt;/p>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-2/image_10.webp"
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>&lt;/p>
&lt;h2 id="capítulo-4-caín-y-abel">Capítulo 4: Caín y Abel&lt;/h2>
&lt;p>El pecado continuó en la generación posterior a Adán y Eva, cuando Caín asesinó a su hermano Abel e invocó el juicio de Dios. Pero Dios no se había retirado de la creación y todavía era responsable de dar y preservar la vida.&lt;/p>
&lt;p>Después de su expulsión ​​del Jardín del Edén, Adán y Eva formaron una familia. Eva reconoció la ayuda de Dios en esto &amp;ldquo;Por voluntad de Jehová he adquirido varón.&amp;rdquo; (Génesis 4:1).&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 4&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">1 Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín, y dijo: Por voluntad de Jehová he adquirido varón.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">1 Ahora bien, Adán tuvo relaciones sexuales con su esposa, Eva, y ella quedó embarazada. Cuando dio a luz a Caín, dijo: «¡Con la ayuda del Señor, he tenido un varón!».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="de-tal-palo-tal-astilla">De tal palo tal astilla&lt;/h3>
&lt;p>Adán y Eva llamaron a su primer hijo Caín, una palabra similar al hebreo para &amp;ldquo;dar a luz&amp;rdquo; o &amp;ldquo;adquirido&amp;rdquo;, haciéndose eco de la declaración anterior de Eva. Caín sembró cultivos, mientras que su próximo hijo, Abel, cuidó animales. Los dos también eran diferentes entre sí en carácter.&lt;/p>
&lt;p>Los hermanos trajeron ofrendas a Dios de sus trabajos. Caín trajo algunos &amp;ldquo;frutos de la tierra&amp;rdquo; (Génesis 4:3) y Abel trajo &amp;ldquo;porciones gordas&amp;rdquo; (la parte más selecta) de los primogénitos de su rebaño. Dios aceptó la ofrenda de Abel, pero rechazó la de Caín.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 4&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">2 Después dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas, y Caín fue labrador de la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">2 Tiempo después, dio a luz al hermano de Caín y le puso por nombre Abel. Cuando crecieron, Abel se hizo pastor de ovejas, mientras que Caín se dedicó a cultivar la tierra.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">3 Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">3 Al llegar el tiempo de la cosecha, Caín presentó algunos de sus cultivos como ofrenda para el Señor.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">4 Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda;&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">4 Abel también presentó una ofrenda: lo mejor de las primeras crías de los corderos de su rebaño. El Señor aceptó a Abel y a su ofrenda,&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">5 pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">5 pero no aceptó a Caín ni a su ofrenda. Esto hizo que Caín se enojara mucho, y se veía decaído.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>Caín caviló sobre esto y se enojó y se deprimió. Dios le advirtió que a menos que dominara sus emociones, resultarían destructivas y pecaminosas. Al igual que con sus padres, el deseo indisciplinado de Caín resultó tener consecuencias catastróficas. Ignorando la advertencia de Dios, Caín conspiró contra su hermano, lo atrajo a un campo y lo asesinó allí.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 4&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">6 Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante?&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">6 «¿Por qué estás tan enojado? —preguntó el Señor a Caín—. ¿Por qué te ves tan decaído?&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">7 Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">7 Serás aceptado si haces lo correcto, pero si te niegas a hacer lo correcto, entonces, ¡ten cuidado! El pecado está a la puerta, al acecho y ansioso por controlarte; pero tú debes dominarlo y ser su amo».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">8 Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">8 Cierto día Caín dijo a su hermano: «Salgamos al campo».* Mientras estaban en el campo, Caín atacó a su hermano Abel y lo mató.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="caín-maldito">Caín maldito&lt;/h3>
&lt;p>Cuando Dios le preguntó a Caín sobre el paradero de su hermano, respondió enojado: &amp;ldquo;No sé&amp;hellip; ¿soy yo el guardián de mi hermano?&amp;rdquo; (Génesis 4:9). Dios sabía lo que había hecho Caín, y le dijo a Caín que podía oír la sangre de Abel clamándole desde el suelo. Puso a Caín bajo una maldición: ya que la tierra había recibido la sangre de Abel de las manos de Caín, ya no daría sus cosechas a esas mismas manos.
En cambio, Caín se convertiría en un nómada, &amp;ldquo;un vagabundo inquieto sobre la tierra&amp;rdquo; (Génesis 4:12).&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 4&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">9 Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">9 Luego el Señor le preguntó a Caín: —¿Dónde está tu hermano? ¿Dónde está Abel? —No lo sé —contestó Caín—. ¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano?&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">10 Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">10 Pero el Señor le dijo: —¿Qué has hecho? ¡Escucha! ¡La sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra!&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">11 Ahora, pues, maldito seas tú de la tierra, que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">11 Ahora eres maldito y serás expulsado de la tierra que se ha tragado la sangre de tu hermano.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">12 Cuando labres la tierra, no te volverá a dar su fuerza; errante y extranjero serás en la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">12 La tierra ya no te dará buenas cosechas, ¡por mucho que la trabajes! De ahora en adelante, serás un vagabundo sin hogar sobre la tierra.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>Dios se dio cuenta de que otros podrían tomar la ley en sus propias manos y matar a Caín, por lo que prometió vengarse siete veces de cualquiera que lo matara, y le puso una marca. Caín luego partió hacia la tierra de Nod, &amp;ldquo;al este del Edén&amp;rdquo; (Génesis 4: 16).&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 4&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">13 Y dijo Caín a Jehová: Grande es mi castigo para ser soportado.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">13 Caín respondió al Señor: —¡Mi castigo es demasiado grande para soportarlo!&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">14 He aquí me echas hoy de la tierra, y de tu presencia me esconderé, y seré errante y extranjero en la tierra; y sucederá que cualquiera que me hallare, me matará.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">14 Me has expulsado de la tierra y de tu presencia; me has hecho un vagabundo sin hogar. ¡Cualquiera que me encuentre me matará!&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">15 Y le respondió Jehová: Ciertamente cualquiera que matare a Caín, siete veces será castigado. Entonces Jehová puso señal en Caín, para que no lo matase cualquiera que le hallara.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">15 El Señor respondió: —No, porque yo castigaré siete veces a cualquiera que te mate. Entonces el Señor le puso una marca a Caín como advertencia para cualquiera que intentara matarlo.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">16 Salió, pues, Caín de delante de Jehová, y habitó en tierra de Nod, al oriente de Edén.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">16 Luego, Caín salió de la presencia del Señor y se estableció en la tierra de Nod, al oriente de Edén.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>Después de esto, Caín se casó y tuvo un hijo, Enoc. Luego comenzó a &amp;ldquo;construir una ciudad&amp;rdquo; (Génesis 4: 17) -la primera mención de una ciudad en la Biblia- una comunidad organizada de viviendas permanentes en lugar de los arreglos menos formales de la vida nómada.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 4&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">17 Y conoció Caín a su mujer, la cual concibió y dio a luz a Enoc; y edificó una ciudad, y llamó el nombre de la ciudad del nombre de su hijo, Enoc.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">17 Caín tuvo relaciones sexuales con su esposa, y ella quedó embarazada y dio a luz a Enoc. Luego Caín fundó una ciudad, que llevaba el nombre de su hijo Enoc.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">18 Y a Enoc le nació Irad, e Irad engendró a Mehujael, y Mehujael engendró a Metusael, y Metusael engendró a Lamec.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">18 Enoc tuvo un hijo llamado Irad, Irad fue el padre de* Mehujael. Mehujael fue el padre de Metusael, Metusael fue el padre de Lamec.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">19 Y Lamec tomó para sí dos mujeres; el nombre de la una fue Ada, y el nombre de la otra, Zila.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">19 Lamec se casó con dos mujeres. La primera se llamaba Ada y la segunda, Zila.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>La Biblia dice que la sexta generación de la familia de Caín fue responsable del progreso en varios campos:&lt;/p>
&lt;ul>
&lt;li>Jabal fue el fundador de los habitantes de las tiendas y los pastores.&lt;/li>
&lt;li>Jubal (hermano de Jabal) &amp;ldquo;fue el padre de todos los que tocan instrumentos de cuerda y flautas&amp;rdquo; (Génesis 4: 21).&lt;/li>
&lt;li>Tubal-Cain (hermanastro de Jabal y Jubal) &amp;ldquo;forjó todo tipo de herramientas de bronce y hierro&amp;rdquo; (Génesis 4: 22).&lt;/li>
&lt;/ul>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 4&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">20 Y Ada dio a luz a Jabal, el cual fue padre de los que habitan en tiendas y crían ganados.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">20 Ada dio a luz a Jabal, quien fue el primero de los que crían animales y viven en carpas de campaña.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">21 Y el nombre de su hermano fue Jubal, el cual fue padre de todos los que tocan arpa y flauta.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">21 El nombre de su hermano fue Jubal, el primero de todos los que tocan el arpa y la flauta.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">22 Y Zila también dio a luz a Tubal-caín, artífice de toda obra de bronce y de hierro; y la hermana de Tubal-caín fue Naama.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">22 La otra esposa de Lamec, Zila, dio a luz un hijo llamado Tubal-caín, el cual se hizo experto en forjar herramientas de bronce y de hierro. Tubal-caín tuvo una hermana llamada Naama.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">23 Y dijo Lamec a sus mujeres: Ada y Zila, oíd mi voz; Mujeres de Lamec, escuchad mi dicho: Que un varón mataré por mi herida, y un joven por mi golpe.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">23 Cierto día Lamec dijo a sus esposas: «Ada y Zila, oigan mi voz; escúchenme, esposas de Lamec. Maté a un hombre que me atacó, a un joven que me hirió.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">24 Si siete veces será vengado Caín, Lamec en verdad setenta veces siete lo será.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">24 Si se castiga siete veces a quien mate a Caín, ¡el que me mate a mí será castigado setenta y siete veces!».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">25 Y conoció de nuevo Adán a su mujer, la cual dio a luz un hijo, y llamó su nombre Set: Porque Dios (dijo ella) me ha sustituido otro hijo en lugar de Abel, a quien mató Caín.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">25 Adán volvió a tener relaciones sexuales con su esposa, y ella dio a luz otro hijo, al cual llamó Set, porque dijo: «Dios me ha concedido otro hijo en lugar de Abel, a quien Caín mató».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">26 Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">26 Cuando Set creció, tuvo un hijo y lo llamó Enós. Fue en aquel tiempo que la gente por primera vez comenzó a adorar al Señor usando su nombre.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h4 id="análisis-la-santidad-de-la-vida">Análisis: La santidad de la vida&lt;/h4>
&lt;p>El asesinato es quitar la vida humana y, en términos bíblicos, un asesino usurpa la autoridad de Dios para otorgar y acabar con la vida. El castigo de Caín por este crimen fue severo. Dios lo puso bajo una maldición, pero fue templada con misericordia porque Caín también experimentó la protección de Dios. De esta manera, Dios procuró evitar un ciclo de violencia y represalias.&lt;/p>
&lt;p>En Israel, &amp;ldquo;cualquiera que quitare la vida a un ser humano, será condenado a muerte&amp;rdquo; (Levítico 24:17), aunque se designaron lugares de refugio para cualquiera &amp;ldquo;que matara por accidente y sin intención&amp;rdquo; (Josué 20-3).&lt;/p>
&lt;h4 id="antes-ropa-y-niños">Antes: Ropa y niños&lt;/h4>
&lt;p>Después de expulsar a Adán y Eva del Jardín del Edén, Dios continuó cuidándolos.&lt;/p>
&lt;p>A pesar de su juicio sobre ellos, obligando a Adán a trabajar la tierra, Dios continuó proveyendo tanto a Adán como a Eva, como se ve en el reemplazo de sus hojas de higuera con &amp;ldquo;vestiduras de piel&amp;rdquo; (Génesis 3:21).&lt;/p>
&lt;p>El papel de Eva como &amp;ldquo;madre de todos los vivientes&amp;rdquo; (Génesis 3:20) no había cambiado. Ella tuvo varios hijos.&lt;/p>
&lt;h4 id="después-el-comienzo-de-la-oración-y-el-regreso-del-pecado">Después: El comienzo de la oración y el regreso del pecado&lt;/h4>
&lt;p>Después del destierro de Caín de la presencia de Dios, la humanidad se desvió de la fidelidad a la desobediencia pecaminosa.&lt;/p>
&lt;p>Otro hijo, Set (que significa &amp;ldquo;concedido&amp;rdquo;), nació de Adán y Eva. Las bendiciones y las luchas experimentadas en la vida hicieron que la humanidad comenzara a orar y buscar la ayuda de Dios: “En ese momento la gente comenzó a invocar el nombre del SEÑOR” (Génesis 4:23).&lt;/p>
&lt;p>A pesar de los logros de los descendientes de Caín, el pecado persistió. Cinco generaciones después, Lamec cometió el segundo asesinato (Génesis 4:26), aunque la Biblia no revela la identidad de la víctima.&lt;/p>
&lt;section class="footnotes" role="doc-endnotes">
&lt;hr>
&lt;ol>
&lt;li id="fn:1" role="doc-endnote">
&lt;p>Una legendaria raza de gigantes híbridos surgidos como resultado de la unión antinatural entre ángeles malvados (demonios) y mujeres humanas, los cuales habrían existido en la época de los patriarcas Enoc y Noé (Génesis 6:1-4). Posteriormente, dichos gigantes se habrían extinguido durante el diluvio universal.&amp;#160;&lt;a href="#fnref:1" class="footnote-backref" role="doc-backlink">&amp;#x21a9;&amp;#xfe0e;&lt;/a>&lt;/p>
&lt;/li>
&lt;/ol>
&lt;/section></description></item><item><title>Semana 1 - Enero 1</title><link>https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-1/</link><pubDate>Sat, 01 Jan 2022 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-1/</guid><description>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-1/portada.PNG" alt="Featured image of post Semana 1 - Enero 1" />&lt;p>La Biblia comienza con el libro del Génesis, cuyo nombre deriva del griego &lt;em>γένεσις&lt;/em> (&amp;ldquo;origen&amp;rdquo;), del hebreo &lt;em>בְּרֵאשִׁית&lt;/em>-&lt;em>Bereshit&lt;/em> (&amp;ldquo;en el principio&amp;rdquo;)&lt;sup id="fnref:1">&lt;a href="#fn:1" class="footnote-ref" role="doc-noteref">1&lt;/a>&lt;/sup>, preparando el escenario en el que se representará la historia de Dios y su pueblo.&lt;/p>
&lt;p>En este libro se introducen las grandes preguntas de la vida —el origen de la creación, de la humanidad y del pecado— así como el deseo de Dios de hacer que el mundo vuelva a ser bueno una vez que el mundo perfecto fue arruinado. La historia comienza no con los seres humanos, sino con Dios. Su existencia se da por sentada; él trae toda la creación a la existencia simplemente pronunciando una orden.&lt;/p>
&lt;p>El libro está dividido en 50 capítulos. Los primeros 11 capítulos combinan la historia primitiva con el relato de la creación del mundo y de los primeros seres humanos, así como la caída y expulsión de Adán y Eva del Jardín del Edén, el asesinato de su hermano Abel por parte de Caín, el Arca de Noé y la Torre de Babel.&lt;/p>
&lt;p>Los últimos 39 capítulos contienen las historias de los tres patriarcas: Abraham, Isaac y Jacob. Relatan, entre otras cosas:&lt;/p>
&lt;ul>
&lt;li>La elección por parte de Dios de Abram, que pasó a llamarse Abraham, y la promesa de Dios a Abraham de que todos los pueblos de la tierra serían bendecidos a través de su descendencia.&lt;/li>
&lt;li>La destrucción de Sodoma y Gomorra.&lt;/li>
&lt;li>La disposición de Abraham a sacrificar a su propio hijo Isaac y la lucha de Jacob con el ángel.&lt;/li>
&lt;li>Ofrece una descripción general de la prehistoria del pueblo de Israel.&lt;/li>
&lt;/ul>
&lt;p>El libro termina con los descendientes de Jacob (también llamados Israelitas) viajando a Egipto, donde establecen una buena relación con el Faraón.&lt;/p>
&lt;p>El texto se atribuía tradicionalmente a Moisés, ya que entre los estudiosos medievales se sostenía que Moisés escribió el Pentateuco. No obstante, con la llegada de la Ilustración, dicha hipótesis fue duramente cuestionada.&lt;/p>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-1/image_01.png"
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>&lt;/p>
&lt;h2 id="capítulo-1-la-creación">Capítulo 1: La creación&lt;/h2>
&lt;p>El majestuoso capítulo inicial de la Biblia cuenta la historia de la creación del mundo por parte de Dios en seis días, que culmina con la creación del primer hombre y la primera mujer. En el séptimo día Dios descansó, satisfecho de que todo lo que había hecho era bueno.&lt;/p>
&lt;p>La Biblia comienza con una narración de la creación que establece la autoría de Dios de un mundo ordenado y coherente, pero también insinúa la naturaleza misteriosa del creador. No hay manera de ir más atrás que &amp;ldquo;En el principio Dios&amp;hellip;&amp;rdquo; (Génesis 1:1). No se hace referencia a que tenga un origen: simplemente &amp;ldquo;es&amp;rdquo;. Todo lo demás comenzó con él, Dios es un creador por naturaleza, por lo que no eligió una existencia solitaria, y él le dio vida al mundo.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 1&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">1 En el principio, Dios creó los cielos y la tierra.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-1/image_03.jpg"
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>&lt;/p>
&lt;h3 id="el-primer-acto-la-existencia">El primer acto: La existencia&lt;/h3>
&lt;p>El primer acto de creación de Dios fue traer a la existencia el cosmos y la Tierra, pero era un lugar oscuro, acuoso, desordenado y deshabitado: &amp;ldquo;La tierra estaba desordenada y vacía, las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se cernía sobre las aguas&amp;rdquo; (1:2). El Espíritu de Dios agitó, poniendo en movimiento los eventos por los cuales la creación que reconocemos surgiría.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 1&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas &lt;strong>estaban&lt;/strong> sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">2 La tierra no tenía forma y estaba vacía, y la oscuridad &lt;strong>cubría&lt;/strong> las aguas profundas; y el Espíritu de Dios se movía en el aire sobre la superficie de las aguas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">3 Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">3 Entonces Dios dijo: «Que haya luz»; y hubo luz.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">4 Y vio Dios que la luz &lt;strong>era&lt;/strong> buena; y separó Dios la luz de las tinieblas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">4 Y Dios vio que la luz &lt;strong>era&lt;/strong> buena. Luego separó la luz de la oscuridad.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="el-primer-día">El primer día&lt;/h3>
&lt;p>Dios completó la creación en 7 días, lo que constituyó una semana completa. Un &amp;ldquo;día&amp;rdquo; puede interpretarse como:&lt;/p>
&lt;ol>
&lt;li>La parte de luz y oscuridad de un período de 24 horas (1:5-14).&lt;/li>
&lt;li>Un período prolongado de tiempo (2:4).&lt;/li>
&lt;li>El período completo de 24 horas, mientras la tierra completa una rotación completa sobre su eje.&lt;/li>
&lt;/ol>
&lt;p>Pues bien, cada &amp;ldquo;día&amp;rdquo; en Génesis se refiere a un período de 24 horas. El ciclo de luz y oscuridad significa que la tierra giraba sobre su eje, recibiendo luz de una fuente en un lado de la tierra, aunque el sol aún no había sido creado (1:16).&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 1&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">5 Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">5 Dios llamó a la luz «día» y a la oscuridad «noche». Y pasó la tarde y llegó la mañana, así se cumplió el primer día.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">6 Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">6 Entonces Dios dijo: «Que haya un espacio entre las aguas, para separar las aguas de los cielos de las aguas de la tierra»;&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">7 E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que &lt;strong>estaban&lt;/strong> debajo de la expansión, de las aguas que &lt;strong>estaban&lt;/strong> sobre la expansión. Y fue así.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">7 y eso fue lo que sucedió. Dios formó ese espacio para separar las aguas de la tierra de las aguas de los cielos&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">8 Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">8 y Dios llamó al espacio «cielo». Y pasó la tarde y llegó la mañana, así se cumplió el segundo día.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">9 Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">9 Entonces Dios dijo: «Que las aguas debajo del cielo se junten en un solo lugar, para que aparezca la tierra seca»; y eso fue lo que sucedió.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">10 Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que &lt;strong>era&lt;/strong> bueno.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">10 Dios llamó a lo seco «tierra» y a las aguas «mares». Y Dios vio que esto era bueno.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">11 Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">11 Después Dios dijo: «Que de la tierra brote vegetación: toda clase de plantas con semillas y árboles que den frutos con semillas. Estas semillas producirán, a su vez, las mismas clases de plantas y árboles de los que provinieron»; y eso fue lo que sucedió.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">12 Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">12 La tierra produjo vegetación: toda clase de plantas con semillas y árboles que dan frutos con semillas. Las semillas produjeron plantas y árboles de la misma clase. Y Dios vio que esto era bueno.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">13 Y fue la tarde y la mañana el día tercero.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">13 Y pasó la tarde y llegó la mañana, así se cumplió el tercer día.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">14 Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">14 Entonces Dios dijo: «Que aparezcan luces en el cielo para separar el día de la noche; que sean señales para que marquen las estaciones, los días y los años.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">15 y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">15 Que esas luces en el cielo brillen sobre la tierra»; y eso fue lo que sucedió.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">16 E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">16 Dios hizo dos grandes luces: la más grande para que gobernara el día, y la más pequeña para que gobernara la noche. También hizo las estrellas.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">17 Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">17 Dios puso esas luces en el cielo para iluminar la tierra,&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">18 y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">18 para que gobernaran el día y la noche, y para separar la luz de la oscuridad. Y Dios vio que esto era bueno.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">19 Y fue la tarde y la mañana el día cuarto.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">19 Y pasó la tarde y llegó la mañana, así se cumplió el cuarto día.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">20 Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">20 Entonces Dios dijo: «Que las aguas se colmen de peces y de otras formas de vida. Que los cielos se llenen de aves de toda clase».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">21 Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">21 Así que Dios creó grandes criaturas marinas y todos los seres vivientes que se mueven y se agitan en el agua y aves de todo tipo, cada uno produciendo crías de la misma especie. Y Dios vio que esto era bueno.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">22 Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">22 Entonces Dios los bendijo con las siguientes palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense. Que los peces llenen los mares y las aves se multipliquen sobre la tierra».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">23 Y fue la tarde y la mañana el día quinto.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">23 Y pasó la tarde y llegó la mañana, así se cumplió el quinto día.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">24 Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">24 Entonces Dios dijo: «Que la tierra produzca toda clase de animales, que cada uno produzca crías de la misma especie: animales domésticos, animales pequeños que corran por el suelo y animales salvajes»; y eso fue lo que sucedió.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">25 E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">25 Dios hizo toda clase de animales salvajes, animales domésticos y animales pequeños; cada uno con la capacidad de producir crías de la misma especie. Y Dios vio que esto era bueno.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="nosotros-nuestro">Nosotros&amp;hellip; Nuestro&lt;/h3>
&lt;p>En Génesis se da la primera referencia clara a la naturaleza tripartita de Dios (como Padre, Hijo y Espíritu Santo). Esta relación única se llama la triunidad de Dios. Incluso el mismo nombre de Dios: &lt;em>Elohim&lt;/em> (1:1), es una forma plural de &lt;em>El&lt;/em>.&lt;/p>
&lt;p>Ahora bien, el hombre es la obra maestra de la creación, un ser humano, fue hecho a la imagen de Dios para gobernar la creación. A partir de la frase &lt;strong>nuestra imagen&lt;/strong>, se definió la relación única del hombre con Dios y lo separó de los animales. Era como Dios en que podía razonar y tenía intelecto, voluntad y emoción. Cuando fue creado, era como Dios porque era bueno y sin pecado.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 1&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">26 Entonces Dios dijo: «Hagamos a los seres humanos a nuestra imagen, para que sean como nosotros. Ellos reinarán sobre los peces del mar, las aves del cielo, los animales domésticos, todos los animales salvajes de la tierra y los animales pequeños que corren por el suelo».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">27 Así que Dios creó a los seres humanos a su propia imagen. A imagen de Dios los creó; hombre y mujer los creó.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">28 Luego Dios los bendijo con las siguientes palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense. Llenen la tierra y gobiernen sobre ella. Reinen sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que corren por el suelo».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">29 Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">29 Entonces Dios dijo: «¡Miren! Les he dado todas las plantas con semilla que hay sobre la tierra y todos los árboles frutales para que les sirvan de alimento.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">30 Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">30 Y he dado toda planta verde como alimento para todos los animales salvajes, para las aves del cielo y para los animales pequeños que corren por el suelo, es decir, para todo lo que tiene vida»; y eso fue lo que sucedió.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">31 Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">31 Entonces Dios miró todo lo que había hecho, ¡y vio que era muy bueno! Y pasó la tarde y llegó la mañana, así se cumplió el sexto día.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="una-buena-creacion-el-cielo-y-la-tierra">Una buena creacion: El cielo y la tierra&lt;/h3>
&lt;p>Génesis nos dice que el acto de creación de Dios ocurrió de manera ordenada (una buena creación):&lt;/p>
&lt;ul>
&lt;li>El primer día pronunció las palabras &amp;ldquo;Hágase la luz&amp;rdquo; (1:3), que separaron la luz de las tinieblas para formar el día y la noche. Luego, los eventos del día llegaron a su fin con una frase que se repite a lo largo de la historia de la creación: &amp;ldquo;Y fue la tarde y la mañana el primer día&amp;rdquo; (1:5).&lt;/li>
&lt;li>En el segundo día, Dios separó las aguas sobre la faz de la tierra de la aguas por encima de ella. Pronunció la orden: &amp;ldquo;Que haya una bóveda entre las aguas para separar el agua del agua&amp;rdquo; (1:6), creando una expansión que llamó &amp;ldquo;cielo&amp;rdquo;.&lt;/li>
&lt;li>Al tercer día, Dios dijo: &amp;ldquo;Que las aguas que están debajo del cielo se reúnan en un lugar, y que aparezca la tierra seca&amp;rdquo; (1:9). Separó la tierra seca del agua para formar continentes y océanos, y también plantó árboles, frutas, verduras y otras plantas. La tierra vacía se transformó en un mundo vibrante y floreciente. Solo las palabras de Dios fueron suficientes para que la creación existiera. Todo lo que tenía que hacer era decir: &amp;ldquo;Que haya&amp;hellip;&amp;rdquo;, y sucedió. Al final del tercer día, Dios declaró que lo que había hecho era &amp;ldquo;bueno&amp;rdquo;.&lt;/li>
&lt;li>En el cuarto día, Dios fijó las estrellas en el cielo y creó el Sol y la Luna, &amp;ldquo;para que señoreen en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas&amp;rdquo; (1:18).&lt;/li>
&lt;li>Al quinto día, volvió al mar y al cielo y los pobló de peces y pájaros, ordenando: &amp;ldquo;Que las aguas se llenen de seres vivientes, y que las aves vuelen sobre la tierra a través de la bóveda del cielo&amp;rdquo; (1:20). Dios los bendijo, diciendo: &amp;ldquo;Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves sobre la tierra&amp;rdquo; (1:22).&lt;/li>
&lt;li>En el sexto día, Dios creó animales para vivir en la Tierra. De su imaginación creó una gran variedad de animales diferentes, pero lo mejor de todo quedó para el final. Ninguno de estos animales lo refleja adecuadamente, &amp;ldquo;Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó&amp;rdquo; (1:26). Aquí, finalmente, estaba una criatura capaz de disfrutar de un encuentro cercano, una relación especial con el creador, y dignos de la responsabilidad que Dios les confirió: &amp;ldquo;Gobiernen los peces del mar, las aves del cielo y todo ser viviente que se mueve sobre la tierra&amp;rdquo; (1:28). Dios también impartió fertilidad a su creación, implantando en ella el poder de regenerarse.&lt;/li>
&lt;li>Cuando Dios revisó su creación, se declaró satisfecho: &amp;ldquo;Y vio Dios todo lo que había hecho, y era muy bueno&amp;rdquo; (1:31). El séptimo día descansó y &amp;ldquo;bendijo el séptimo día y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra de creación que había hecho&amp;rdquo; (2:3).&lt;/li>
&lt;/ul>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-1/image_04.jpg"
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>&lt;/p>
&lt;h2 id="capítulo-2-el-hombre-en-el-huerto-del-edén">Capítulo 2: El hombre en el huerto del Edén&lt;/h2>
&lt;p>Después de crear y poblar la Tierra, Dios estableció un jardín fértil y encargó al primer hombre, Adán, que lo cuidara. En este contexto, no se pudo encontrar una ayuda adecuada para Adán, por lo que Dios creó a la mujer, Eva, que se convirtió en su esposa.&lt;/p>
&lt;p>Mientras que el primer capítulo de Génesis establece los temas generales y la secuencia de eventos de la creación, incluida la creación de hombres y mujeres, el segundo capítulo se enfoca en un lugar específico, el Jardín del Edén, y una especie específica, los seres humanos.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 2&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">1 Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">1 Así quedó terminada la creación de los cielos y de la tierra, y de todo lo que hay en ellos.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-1/image_05.png"
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>&lt;/p>
&lt;h3 id="un-día-de-descanso">Un día de descanso&lt;/h3>
&lt;p>La creación del mundo había sido el trabajo de menos de una semana para Dios: la Tierra sin forma se había transformado en un planeta fructífero.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 2&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">2 Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">2 Cuando llegó el séptimo día, Dios ya había terminado su obra de creación, y descansó de toda su labor.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">3 Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">3 Dios bendijo el séptimo día y lo declaró santo, porque ése fue el día en que descansó de toda su obra de creación.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">4 Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, el día que Jehová Dios hizo la tierra y los cielos,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">4 Este es el relato de la creación de los cielos y la tierra. Cuando el SEÑOR Dios hizo la tierra y los cielos,&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="todo-es-potencia-hasta-que-dios-lo-decide">Todo es potencia hasta que Dios lo decide&lt;/h3>
&lt;p>El libro de Génesis da a entender que la nueva creación de Dios había tomado tiempo para desarrollarse: &amp;ldquo;todavía no había aparecido ningún arbusto en la tierra ni ninguna planta había brotado todavía, porque el Señor Dios no había hecho llover sobre la tierra y no había nadie para trabajar la tierra&amp;rdquo; (Génesis 2:5). Aunque llenas de potencial, las raíces y semillas en el suelo yacían dormidas hasta que Dios proveyó agua, después de lo cual la vegetación cobró vida.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 2&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">5 y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese; porque Jehová Dios aún no había hecho llover sobre la tierra, ni había hombre para que labrase la tierra,&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">5 no crecían en ella plantas salvajes ni grano porque el SEÑOR Dios aún no había enviado lluvia para regar la tierra, ni había personas que la cultivaran.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">6 sino que subía de la tierra un vapor, el cual regaba toda la faz de la tierra.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">6 En cambio, del suelo brotaban manantiales que regaban toda la tierra.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="sopló-en-su-nariz-aliento-de-vida">Sopló en su nariz aliento de vida&lt;/h3>
&lt;p>Dios iba a designar al hombre para cuidar el jardín. El hombre —nombrado en el libro del Génesis como Adán, después de haber dado nombre a los animales y a las aves— era la corona de la creación de Dios, aunque había sido hecho del polvo, lo que indica tanto su naturaleza frágil como su continuidad con el Tierra. Dios sopló su propio aliento en este cascarón polvoriento, y el hombre cobró vida: &amp;ldquo;Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra y sopló en su nariz aliento de vida, y el hombre se convirtió en un ser viviente&amp;rdquo; (2: 7). Esta criatura viviente, a diferencia de todas las demás, portaba de manera única la imagen de Dios.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 2&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">7 Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">7 Luego el SEÑOR Dios formó al hombre del polvo de la tierra. Sopló aliento de vida en la nariz del hombre, y el hombre se convirtió en un ser viviente.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="la-geografía-de-edén">La geografía de Edén&lt;/h3>
&lt;p>Los eruditos han propuesto varias teorías para la ubicación de Edén, pero la historia de Génesis implica que se encuentra en algún lugar al este de Israel en la Península Arábiga. Un río que abastecía de agua al jardín se dividió en cuatro al salir de Edén, formando los ríos Pisón, Gihón, Tigris y Éufrates. Esto habría convertido al jardín en un exuberante oasis en medio de un paisaje seco.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 2&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">8 Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">8 Después, el SEÑOR Dios plantó un huerto en Edén, en el oriente, y allí puso al hombre que había formado.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">9 Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">9 El SEÑOR Dios hizo que crecieran del suelo toda clase de árboles: árboles hermosos y que daban frutos deliciosos. En medio del huerto puso el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">10 Y salía de Edén un río para regar el huerto, y de allí se repartía en cuatro brazos.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">10 Un río salía de la tierra del Edén que regaba el huerto y después se dividía en cuatro ramales.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">11 El nombre del uno era Pisón; éste es el que rodea toda la tierra de Havila, donde hay oro;&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">11 El primero, llamado Pisón, rodeaba toda la tierra de Havila, donde hay oro.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">12 y el oro de aquella tierra es bueno; hay allí también bedelio y ónice.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">12 El oro de esa tierra es excepcionalmente puro; también se encuentran allí resinas aromáticas y piedras de ónice.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">13 El nombre del segundo río es Gihón; éste es el que rodea toda la tierra de Cus.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">13 El segundo, llamado Gihón, rodeaba toda la tierra de Cus.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">14 Y el nombre del tercer río es Hidekel; éste es el que va al oriente de Asiria. Y el cuarto río es el Eufrates.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">14 El tercero, llamado Tigris, corría al oriente de la tierra de Asiria. El cuarto se llama Éufrates.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="la-responsabilidad-del-hombre">La responsabilidad del hombre&lt;/h3>
&lt;p>La responsabilidad principal del primer hombre era cuidar el jardín que Dios había plantado en Edén, un lugar que comparte mucho con la noción del paraíso en el mundo antiguo.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 2&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">15 El SEÑOR Dios puso al hombre en el jardín de Edén para que se ocupara de él y lo custodiara;&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="frutos-prohibidos">Frutos prohibidos&lt;/h3>
&lt;p>Dios había creado todo tipo de árboles en el Edén; algunos eran simplemente hermosos, mientras que otros proporcionaban frutos deliciosos para comer. Le dio a Adán la libertad de recoger fruta de cualquiera de los árboles frondosos, excepto uno. En el centro había dos árboles: uno de la vida y otro del conocimiento del bien y del mal. Se le dijo al hombre que dejara a este último solo: &amp;ldquo;Eres libre de comer de cualquier árbol en el jardín; pero del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que comas de él, ciertamente morirás&amp;rdquo; (2:16-17).&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 2&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer;&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">16 pero el SEÑOR Dios le advirtió: «Puedes comer libremente del fruto de cualquier árbol del huerto,&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">17 mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">17 excepto del árbol del conocimiento del bien y del mal. Si comes de su fruto, sin duda morirás».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">18 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">18 Después, el SEÑOR Dios dijo: «No es bueno que el hombre esté solo. Haré una ayuda ideal para él».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">19 Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">19 Entonces el SEÑOR Dios formó de la tierra todos los animales salvajes y todas las aves del cielo. Los puso frente al hombre para ver cómo los llamaría, y el hombre escogió un nombre para cada uno de ellos.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">20 Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; mas para Adán no se halló ayuda idónea para él.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">20 Puso nombre a todos los animales domésticos, a todas las aves del cielo y a todos los animales salvajes; pero aún no había una ayuda ideal para él.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="ayuda-idónea-para-adán">Ayuda idónea para Adán&lt;/h3>
&lt;p>Solo un problema empañaba la existencia idílica de Adán. Como corona de la creación, y sin igual con quien pudiera relacionarse, estaba solo. Dios superó esto creando un compañero para él: &amp;ldquo;Y Jehová Dios hizo que el hombre cayera en un sueño profundo; y mientras dormía, tomó una de las costillas del hombre y luego cerró el lugar con carne&amp;rdquo; (2:21).&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 2&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">21 Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">21 Entonces el SEÑOR Dios hizo que el hombre cayera en un profundo sueño. Mientras el hombre dormía, el SEÑOR Dios le sacó una de sus costillas y cerró la abertura.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="tomada-de-su-costado-para-ser-su-igual-bajo-sus-brazos-para-ser-protegida-y-cerca-de-su-corazón-para-ser-amada">Tomada de su costado para ser su igual, bajo sus brazos para ser protegida y cerca de su corazón para ser amada&lt;/h3>
&lt;p>Dios usó parte del propio cuerpo del hombre: &amp;ldquo;Y de la costilla que había sacado del hombre, Jehová Dios hizo una mujer, y la trajo al hombre&amp;rdquo; (2:22). Matthew Henry, reconocido expositor de la Biblia, dijo que Eva fue: &amp;ldquo;hecha de una costilla tomada del costado de Adán; no fue tomada de una parte de su cabeza para gobernarlo, ni de sus pies para ser pisoteada por él; fue tomada de su costado para ser su igual, bajo sus brazos para ser protegida, y cerca de su corazón para ser amada&amp;rdquo;&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 2&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">22 Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">22 Entonces el SEÑOR Dios hizo de la costilla a una mujer, y la presentó al hombre.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;h3 id="el-matrimonio-como-institución-divina">El matrimonio como institución divina&lt;/h3>
&lt;p>Cuando el hombre vio la creación de Dios, inmediatamente reconoció su parecido con él y compuso un poema para celebrar que ella estaba hecha de la misma materia que él. Él dijo: &amp;ldquo;Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ella será llamada &amp;ldquo;mujer&amp;rdquo;, porque del hombre fue tomada&amp;rdquo; (2:23). La idea cristiana del matrimonio tiene sus raíces en este ejemplo temprano de relación.&lt;/p>
&lt;blockquote>
&lt;p>&lt;em>Génesis 2&lt;/em>&lt;/p>
&lt;table>
&lt;thead>
&lt;tr>
&lt;th style="text-align:center">Biblia Reina Valera 1960&lt;/th>
&lt;th style="text-align:center">Nueva Traducción Viviente&lt;/th>
&lt;/tr>
&lt;/thead>
&lt;tbody>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">23 Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">23 «¡Al fin! —exclamó el hombre— ¡Esta es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Ella será llamada &amp;ldquo;mujer&amp;rdquo; porque fue tomada del hombre».&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">24 Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">24 Esto explica por qué el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su esposa, y los dos se convierten en uno solo.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;tr>
&lt;td style="text-align:center">25 Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban.&lt;/td>
&lt;td style="text-align:center">25 Ahora bien, el hombre y su esposa estaban desnudos, pero no sentían vergüenza.&lt;/td>
&lt;/tr>
&lt;/tbody>
&lt;/table>
&lt;/blockquote>
&lt;p>En el idílico Edén, el hombre y la mujer gozaban de una completa inocencia, simbolizada por su desnudez, de la que no sentían vergüenza. Esta intimidad se perdería a causa de su desobediencia a Dios.&lt;/p>
&lt;p>&lt;img src="https://perseverar-en-la-gracia-de-dios.com/p/semana-1-enero-1/image_06.jpg"
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>&lt;/p>
&lt;h2 id="cómo-concuerdan-o-desafían-las-teorías-científicas-actuales-a-la-biblia">¿Cómo concuerdan o desafían las teorías científicas actuales a la Biblia?&lt;/h2>
&lt;p>Las teorías científicas, por su propia definición, están sujetas a cambios y ajustes. Las Escrituras permanecen como la declaración inmutable de la verdad revelada por Dios. La Biblia no fue escrita como un desafío a ninguna teoría científica en particular, pero las teorías científicas a menudo han sido diseñadas para desafiar y socavar las declaraciones bíblicas. O están de acuerdo con las Escrituras o están equivocados.&lt;/p>
&lt;p>La descripción en Génesis 1:1 de que &amp;ldquo;Dios creó los cielos y la tierra&amp;rdquo; arroja tres conclusiones básicas:&lt;/p>
&lt;ol>
&lt;li>La creación fue un evento reciente medido en miles, no en millones de años.&lt;/li>
&lt;li>La creación fue &lt;em>ex nihilo&lt;/em>, lo que significa que Dios creó de la nada.&lt;/li>
&lt;li>La creación fue especial, siendo la luz y el tiempo los primeros actos creadores de Dios, ya que la cuenta de los días (Génesis 1:5) comenzó antes de la creación del sol y la luna (Génesis 1:16).&lt;/li>
&lt;/ol>
&lt;p>Una clave para evaluar las teorías científicas depende de nuestra comprensión de la palabra bíblica &amp;ldquo;creado&amp;rdquo;. Aunque la palabra hebrea usada en Génesis 1:1 puede usarse para describir el acto de moldear o alterar la materia existente (Is. 65:18), ese no es el caso con las primeras palabras de la Biblia. Dios habló los cielos y la tierra a la existencia. Tanto el contexto como el resto de las Escrituras dan testimonio de la creatividad de Dios sin el uso de ningún material preexistente (Is. 40:28, 45:8-18, 48:13; Jer. 10:16; Hechos 17:24).&lt;/p>
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>&lt;/p>
&lt;section class="footnotes" role="doc-endnotes">
&lt;hr>
&lt;ol>
&lt;li id="fn:1" role="doc-endnote">
&lt;p>En hebreo los libros del Pentateuco se conocen por su primera palabra, así que para los hebreos este libro es Bereshit (&amp;ldquo;En el principio&amp;rdquo;).&amp;#160;&lt;a href="#fnref:1" class="footnote-backref" role="doc-backlink">&amp;#x21a9;&amp;#xfe0e;&lt;/a>&lt;/p>
&lt;/li>
&lt;/ol>
&lt;/section></description></item></channel></rss>