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Sobre la mansedumbre

Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad (Mateo 5:5)

La mansedumbre

¿Cuál es la primera idea que viene a tu mente cuando escucha la palabra “mansedumbre”? ¿Tal vez “suavidad”, “humildad” o, quizá, “debilidad”?

En el día a día, la gente común asocia el concepto de “mansedumbre” con “debilidad”. Incluso una de las definiciones que el Diccionario Merriam Webster ofrece para la palabra “manso” es “deficiente en espíritu y valentía”1. En este contexto, la mansedumbre se asocia con la cobardía, así como con la falta de carácter y motivación. A tal punto, que la mansedumbre ha llegado a ser una virtud poco deseada, incluso en el cristianismo.

No obstante, ¿qué nos dice la Biblia al respecto?

Gálatas 5:22-23

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 22 En cambio, la clase de fruto que el Espíritu Santo produce en nuestra vida es: amor, alegría, paz, paciencia, gentileza, bondad, fidelidad,
23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. 23 humildad y control propio. ¡No existen leyes contra esas cosas!

¿Cuál es el significado etimológico de la palabra mansedumbre?

Pues bien, para responder a esta inquietante pregunta y abordar la relación que guarda con la vida cristiana, se necesita conocer la etimología de la palabra, en cuyo caso tenemos dos acepciones:

Mansedumbre del latín mansuetūdo, -ĭnis2:

La palabra manso viene del latín mansuetus “manso” o “domesticado”. Mansuetus a su vez está compuesto de man-“mano” y suetus-“acostumbrado”. Al ser el participio de suescere-“acostumbrarse”, etimológicamente mansuetus significa “acostumbrado a la mano”.

El problema está en que manso viene de un latín vulgar mansus, este cambio se supone que está influenciado por el participio mansus del verbo manere-“quedarse” o “permanecer”.

Como se vislumbra, el latín reconoce la mansedumbre como el acto de domesticar a “una bestia”. El ejemplo clásico es el caballo que anteriormente era salvaje, pero que ha llegado a ser obediente al freno y la brida3.

En conclusión, el uso que se le daba a esta palabra descarta cualquier relación entre la mansedumbre y la debilidad. Se domestica a un animal salvaje con el fin de producir control, no debilidad.

Mansedumbre del griego prautes4:

La palabra griega que se traduce como mansedumbre hace referencia principalmente a la actitud humilde, modesta y sumisa ante Dios.

Adicionalmente, del griego clásico procede otro significado para esta palabra, ya que praus se usaba como adjetivo para referirse a “una brisa o voz suave”.

Así pues, el griego reconoce la mansedumbre como una característica de aquellas personas que tienen acciones “refrescantes” y palabras “dulces”. Por medio de sus acciones benignas, los mansos “refrescan” al espíritu cansado y, por medio de sus palabras apacibles, “endulzan” al espíritu enfurecido.

¿Cuál es la correcta defición de mansedumbre para la vida cristiana?

La mansedumbre es una obra efectuada en el alma (se la ejerce, en primer lugar y ante todo, para con Dios). Por lo tanto, si se tuviera que dar una definición concreta, la más útil sería la siguiente:

La mansedumbre es aquella disposición de espíritu con la que aceptamos sus tratos con nosotros como buenos, y por ello sin discutirlos ni resistirlos5.

Solo cuando somos mansos y de corazón humilde no luchamos contra Dios ni nos enfrentamos o contendemos contra Él.

Descrita en términos negativos, la mansedumbre es lo opuesto a la afirmación propia y al interés propio (es una ecuanimidad de espí­ritu que ni se entusiasma ni se deprime, simplemente porque no se ocupa en absoluto del propio yo).

¿Qué es la mansedumbre?

A diferencia del punto de vista común, la mansedumbre no tiene nada que ver con la debilidad; todo lo contrario, “es resultado del poder”4.

Retomando la acepción latina, el caballo no pierde su fuerza debido al proceso de domesticación: su fuerza todavía es “intimidante”, “el soplido de su nariz es formidable” y “con ímpetu y furor escarba la tierra”. En contraste, llega a convertirse en un ser “manso”; es decir, aprende a controlar su fuerza de una manera útil y sublime.

Job 39:19-25

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
19 ¿Diste tú al caballo la fuerza? ¿Vestiste tú su cuello de crines ondulantes? 19 ¿Diste la fuerza al caballo o adornaste su cuello con largas crines?
20 ¿Le intimidarás tú como a langosta? El resoplido de su nariz es formidable. 20 ¿Le diste la capacidad de saltar como una langosta? ¡Su majestuoso resoplido es aterrador!
21 Escarba la tierra, se alegra en su fuerza, sale al encuentro de las armas; 21 Patea la tierra y se alegra de su fuerza cuando se lanza a la batalla.
22 Hace burla del espanto, y no teme, ni vuelve el rostro delante de la espada. 22 Se ríe del miedo y no tiene temor. No huye de la espada.
23 Contra él suenan la aljaba, el hierro de la lanza y de la jabalina; 23 Se oye el sonido de las flechas golpeándolo y brillan las lanzas y las jabalinas.
24 Y él con ímpetu y furor escarba la tierra, sin importarle el sonido de la trompeta; 24 Patea el suelo con furia y se lanza a la batalla cuando suena el cuerno de carnero.
25 Antes como que dice entre los clarines: ¡Ea! Y desde lejos huele la batalla, el grito de los capitanes, y el vocerío. 25 Resopla al sonido del cuerno. Percibe la batalla a lo lejos. Se estremece bajo las órdenes del capitán y el ruido de la batalla.

Jesús: Justo, victorioso y humilde

Jesús es el ejemplo supremo de mansedumbre para el cristiano. Él amonestó a sus seguidores, diciendo:

Mateo 11:29-30

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 29 Pónganse mi yugo. Déjenme enseñarles, porque yo soy humilde y tierno de corazón, y encontrarán descanso para el alma.
30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga. 30 Pues mi yugo es fácil de llevar y la carga que les doy es liviana.

De igual forma, su entrada “triunfal” a Jerusalén se caracterizó por su mansedumbre:

Mateo 21:5

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
5 Decid a la hija de Sion: He aquí, tu Rey viene a ti, manso, y sentado sobre una asna, sobre un pollino, hijo de animal de carga. 5 Dile a la gente de Jerusalén: “Mira, tu Rey viene hacia ti. Es humilde y llega montado en un burro: montado en la cría de una burra”.

Asimismo, Pablo hizo referencia a la “mansedumbre y ternura de Cristo”:

2 Corintios 10:1-2

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
1 Ahora yo, Pablo, les ruego con la ternura y bondad de Cristo, aunque me doy cuenta de que piensan que soy tímido en persona y valiente solo cuando escribo desde lejos. 1 Yo Pablo os ruego por la mansedumbre y ternura de Cristo, yo que estando presente ciertamente soy humilde entre vosotros, más ausente soy osado para con vosotros;
2 Pues bien, les suplico ahora, para que cuando vaya, no tenga que ser atrevido con los que piensan que actuamos con intenciones humanas. 2 ruego, pues, que cuando esté presente, no tenga que usar de aquella osadía con que estoy dispuesto a proceder resueltamente contra algunos que nos tienen como si anduviésemos según la carne.

Debido a la excelencia de su mansedumbre, Jesús pudo tener una vida carente de toda actitud arrogante y orgullosa:

Zacarías 9:9

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
9 Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna. 9 La venida del rey de Sión ¡Alégrate, oh pueblo de Sión! ¡Grita de triunfo, oh pueblo de Jerusalén! Mira, tu rey viene hacia ti. Él es justo y victorioso, pero es humilde, montado en un burro: montado en la cría de una burra.

En este mismo sentido, Cristo pudo someter obedientemente su destino a la voluntad del Padre:

Lucas 22:41-42

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
41 Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, 41 Se alejó a una distancia como de un tiro de piedra, se arrodilló y oró:
42 diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. 42 «Padre, si quieres, te pido que quites esta copa de sufrimiento de mí. Sin embargo, quiero que se haga tu voluntad, no la mía».

Así pues, Jesús era manso aún sabiendo que tení­a los infinitos recursos del Padre a su disposición:

Juan 10:17-18

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
17 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. 17 «El Padre me ama, porque sacrifico mi vida para poder tomarla de nuevo.
18 Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre. 18 Nadie puede quitarme la vida, sino que yo la entrego voluntariamente en sacrificio. Pues tengo la autoridad para entregarla cuando quiera y también para volver a tomarla. Esto es lo que ordenó mi Padre».

Cristo pudo resistir el oprobio cruel e inhumano:

Hebreos 12:1-2

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
1 Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, 1 Por lo tanto, ya que estamos rodeados por una enorme multitud de testigos de la vida de fe, quitémonos todo peso que nos impida correr, especialmente el pecado que tan fácilmente nos hace tropezar. Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante.
2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. 2 Esto lo hacemos al fijar la mirada en Jesús, el campeón que inicia y perfecciona nuestra fe. Debido al gozo que le esperaba, Jesús soportó la cruz, sin importarle la vergüenza que esta representaba. Ahora está sentado en el lugar de honor, junto al trono de Dios.

Pedro expresó claramente la mansedumbre a la que debemos de aspirar:

1 Pedro 2:21-23

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
21 Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; 21 Pues Dios los llamó a hacer lo bueno, aunque eso signifique que tengan que sufrir, tal como Cristo sufrió por ustedes. Él es su ejemplo, y deben seguir sus pasos.
22 el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; 22 Él nunca pecó y jamás engañó a nadie.
23 quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; 23 No respondía cuando lo insultaban ni amenazaba con vengarse cuando sufría. Dejaba su causa en manos de Dios, quien siempre juzga con justicia.

Finalmente, la vida de Jesús es prueba adicional de que la mansedumbre no se relaciona con la debilidad. Jesús, el Hijo de Dios, tuvo (tiene y tendrá) poder ilimitado:

Isaías 9:6

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
6 Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. 6 Pues nos ha nacido un niño, un hijo se nos ha dado; el gobierno descansará sobre sus hombros, y será llamado: Consejero Maravilloso, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

La mansedumbre durante el ministerio terrenal de Jesús

Demostró su poder sobre la enfermedad

Mateo 4:23

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
23 Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. 23 Jesús viajó por toda la región de Galilea enseñando en las sinagogas, anunciando la Buena Noticia del reino, y sanando a la gente de toda clase de enfermedades y dolencias.

Demostró su poder sobre la naturaleza

Mateo 8:27

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
27 Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es éste, que aun los vientos y el mar le obedecen? 27 Los discípulos quedaron asombrados y preguntaron: «¿Quién es este hombre? ¡Hasta el viento y las olas lo obedecen!».

Demostró su poder sobre la muerte

Juan 11:43-44

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
43 Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera! 43 Entonces Jesús gritó:
44 Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir. 44 Y el muerto salió de la tumba con las manos y los pies envueltos con vendas de entierro y la cabeza enrollada en un lienzo. Jesús les dijo:

Demostró su poder sobre el reino espiritual

Mateo 8:16

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
16 Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos; 16 Aquella noche, le llevaron a Jesús muchos endemoniados. Él expulsó a los espíritus malignos con una simple orden y sanó a todos los enfermos.

Jesús: El hombre “más fuerte”

Al ser una de las cualidades principales de Jesús, la mansedumbre no debe ser interpretada como una característica de los débiles, sino como una virtud de los fuertes.

Lucas 11:17-23

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
17 Mas él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado; y una casa dividida contra sí misma, cae. 17 Jesús conocía sus pensamientos, así que dijo:
18 Y si también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo permanecerá su reino? ya que decís que por Beelzebú echo yo fuera los demonios. 18 Ustedes dicen que mi poder proviene de Satanás, pero si Satanás está dividido y pelea contra sí mismo, ¿cómo puede sobrevivir su reino?
19 Pues si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, ¿vuestros hijos por quién los echan? Por tanto, ellos serán vuestros jueces. 19 Entonces, si mi poder proviene de Satanás, ¿qué me dicen de sus propios exorcistas quienes también expulsan demonios? Así que ellos los condenarán a ustedes por lo que acaban de decir.
20 Mas si por el poder de Dios echo yo fuera los demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a vosotros. 20 Sin embargo, si yo expulso a los demonios por el poder de Dios, entonces el reino de Dios ha llegado y está entre ustedes.
21 Cuando el hombre fuerte armado guarda su palacio, en paz está lo que posee. 21 Cuando un hombre fuerte, como Satanás, está armado y protege su palacio, sus posesiones están seguras,
22 Pero cuando viene otro más fuerte que él y le vence, le quita todas sus armas en que confiaba, y reparte el botín. 22 hasta que alguien aún más fuerte lo ataca y lo vence, le quita sus armas y se lleva sus pertenencias.
23 El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama. 23 El que no está conmigo a mí se opone, y el que no trabaja conmigo, en realidad, trabaja en mi contra.

El sermón del monte

Si la mansedumbre realmente es poder bajo control y una virtud de los fuertes; entonces:

Mateo 5:5

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
5 Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. 5 Dios bendice a los que son humildes, porque heredarán toda la tierra.

Sin embargo, aunque pareciera que la mansedumbre es una característica innata de algunas personas, realmente es una virtud que cada cristiano guiado por el Espíritu Santo puede y debe desarrollar:

Gálatas 5:22-23

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 22 En cambio, la clase de fruto que el Espíritu Santo produce en nuestra vida es: amor, alegría, paz, paciencia, gentileza, bondad, fidelidad,
23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. 23 humildad y control propio. ¡No existen leyes contra esas cosas!

Moisés: El hombre más manso que había sobre la Tierra

Así como un caballo salvaje que aprende a controlar su fortaleza por medio de la domesticación, el cristiano puede aprender a controlar su carácter irascible por medio de la “domesticación” divina.

Un ejemplo que coadyuva a ilustrar a profundidad este punto es el caso de Moisés. En el “Antiguo Testamento” destaca a Moisés como un hombre:

Números 12:3

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
3 Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra. 3 (Ahora bien, Moisés era muy humilde, más que cualquier otra persona en la tierra).

Moisés: La necedad como obstáculo

Lecciones de reverencia

En el caso de Moisés, Dios le dio algunas lecciones personales de reverencia:

Éxodo 3:5-6

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
5 Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es. 5 —No te acerques más —le advirtió el Señor —. Quítate las sandalias, porque estás pisando tierra santa.
6 Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios. 6 Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. Cuando Moisés oyó esto, se cubrió el rostro porque tenía miedo de mirar a Dios.

Lecciones de humildad

Asimismo, Dios le dio lecciones de humildad:

Éxodo 4:14-17

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
14 Entonces Jehová se enojó contra Moisés, y dijo: ¿No conozco yo a tu hermano Aarón, levita, y que él habla bien? Y he aquí que él saldrá a recibirte, y al verte se alegrará en su corazón. 14 Entonces el Señor se enojó con Moisés y le dijo: —De acuerdo, ¿qué te parece tu hermano Aarón, el levita? Sé que él habla muy bien. ¡Mira! Ya viene en camino para encontrarte y estará encantado de verte.
15 Tú hablarás a él, y pondrás en su boca las palabras, y yo estaré con tu boca y con la suya, y os enseñaré lo que hayáis de hacer. 15 Habla con él y pon las palabras en su boca. Yo estaré con los dos cuando hablen y les enseñaré lo que tienen que hacer.
16 Y él hablará por ti al pueblo; él te será a ti en lugar de boca, y tú serás para él en lugar de Dios. 16 Aarón será tu vocero ante el pueblo. Él será tu portavoz, y tú tomarás el lugar de Dios ante él al decirle lo que tiene que hablar.
17 Y tomarás en tu mano esta vara, con la cual harás las señales. 17 Lleva contigo tu vara de pastor y úsala para realizar las señales milagrosas que te mostré.

Lecciones de sumisión

Además, Dios le enseñó a ser sumiso:

Éxodo 4:23-26

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
23 Ya te he dicho que dejes ir a mi hijo, para que me sirva, mas no has querido dejarlo ir; he aquí yo voy a matar a tu hijo, tu primogénito. 23 Te ordené: deja salir a mi hijo para que pueda adorarme, pero como te has negado, ¡ahora mataré a tu primer hijo varón!
24 Y aconteció en el camino, que en una posada Jehová le salió al encuentro, y quiso matarlo. 24 Rumbo a Egipto, en un lugar donde Moisés se detuvo con su familia para pasar la noche, el SEÑOR enfrentó a Moisés y estuvo a punto de matarlo.
25 Entonces Séfora tomó un pedernal afilado y cortó el prepucio de su hijo, y lo echó a sus pies, diciendo: A la verdad tú me eres un esposo de sangre. 25 Pero Séfora, la esposa de Moisés, tomó un cuchillo de piedra y circuncidó a su hijo. Con el prepucio, tocó los pies* de Moisés y le dijo: «Ahora tú eres un esposo de sangre para mí».
26 Así le dejó luego ir. Y ella dijo: Esposo de sangre, a causa de la circuncisión. 26 (Cuando dijo «un esposo de sangre», se refirió a la circuncisión). Después de ese incidente, el Señor lo dejó en paz.

La mansedumbre como virtud: Ser útiles a Dios

Cuando Moisés recibió por completo la “domesticación” necesaria para producir mansedumbre, Dios pudo usarlo para dirigir a un “pueblo rebelde y contradictor”:

Romanos 10:21

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
21 Pero acerca de Israel dice: Todo el día extendí mis manos a un puebo rebelde y contradictor. 21 Pero, con respecto a Israel, Dios dijo: «Todo el día les abrí mis brazos, pero ellos fueron desobedientes y rebeldes».

Moisés: ¿Cómo aprender a ser manso?

Un buena descripción de cómo aprender a ser manso se encuentra en la tercera parte de la vida de este líder judío. Lo cual quiere decir que Moisés tuvo que aprender la mansedumbre. Destacan los años que apacentaba las ovejas de su suegro:

Éxodo 3:1-4

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
1 Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios. 1 Cierto día Moisés se encontraba apacentando el rebaño de su suegro, Jetro, quien era sacerdote de Madián. Llevó el rebaño al corazón del desierto y llegó al Sinaí, el monte de Dios.
2 Y se le apareció el Ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía. 2 Allí el ángel del Señor se le apareció en un fuego ardiente, en medio de una zarza. Moisés se quedó mirando lleno de asombro porque, aunque la zarza estaba envuelta en llamas, no se consumía.
3 Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema. 3 «Esto es increíble —se dijo a sí mismo—. ¿Por qué esa zarza no se consume? Tengo que ir a verla de cerca».
4 Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí. 4 Cuando el Señor vio que Moisés se acercaba para observar mejor, Dios lo llamó desde el medio de la zarza: —¡Moisés! ¡Moisés! —Aquí estoy —respondió él.

Pedro: El apostol que dominó sus impulsos

Otro buen ejemplo de la manera en que los cristianos debemos aprender a desarrollar la mansedumbre la da Pedro en el Nuevo Testamento. En un inicio, el apóstol recién escogido carecía de la mansedumbre necesaria y el control adecuado de sus impulsos.

Pedro: La soberbia como pecado fundamental

Se jactó de su fidelidad en Jesús

La soberbia de Pedro le guió a jactarse de su fidelidad en Jesús:

Marcos 14:27-31

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
27 Entonces Jesús les dijo: Todos os escandalizaréis de mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y las ovejas serán dispersadas. 27 En el camino, Jesús les dijo: «Todos ustedes me abandonarán, porque las Escrituras dicen: “Dios golpeará* al Pastor, y las ovejas se dispersarán”.
28 Pero después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea. 28 Pero, después de ser levantado de los muertos, iré delante de ustedes a Galilea y allí los veré».
29 Entonces Pedro le dijo: Aunque todos se escandalicen, yo no. 29 Pedro le dijo: —Aunque todos te abandonen, yo jamás lo haré.
30 Y le dijo Jesús: De cierto te digo que tú, hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces. 30 Jesús respondió: —Te digo la verdad, Pedro: esta misma noche, antes de que cante el gallo dos veces, negarás tres veces que me conoces.
31 Mas él con mayor insistencia decía: Si me fuere necesario morir contigo, no te negaré. También todos decían lo mismo. 31 —¡No! —exclamó Pedro enfáticamente —. Aunque tenga que morir contigo, ¡jamás te negaré! Y los demás juraron lo mismo.

Promovió la voluntad del enemigo

La soberbia de Pedro le guió a promover la voluntad del enemigo:

Mateo 16:22-23

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
22 Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. 22 Pero Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo* por decir semejantes cosas. —¡Dios nos libre, Señor! —dijo —. Eso jamás te sucederá a ti.
23 Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. 23 Jesús se dirigió a Pedro y le dijo: —¡Aléjate de mí, Satanás! Representas una trampa peligrosa para mí. Ves las cosas solamente desde el punto de vista humano, no desde el punto de vista de Dios.
24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. 24 Luego Jesús dijo a sus discípulos: «Si alguno de ustedes quiere ser mi seguidor, tiene que abandonar su manera egoísta de vivir, tomar su cruz y seguirme.
25 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. 25 Si tratas de aferrarte a la vida, la perderás, pero, si entregas tu vida por mi causa, la salvarás.
26 Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? 26 ¿Y qué beneficio obtienes si ganas el mundo entero pero pierdes tu propia alma?* ¿Hay algo que valga más que tu alma?
27 Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras. 27 Pues el Hijo del Hombre vendrá con sus ángeles en la gloria de su Padre y juzgará a cada persona de acuerdo con sus acciones.
28 De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino. 28 Y les digo la verdad, algunos de los que están aquí ahora no morirán antes de ver al Hijo del Hombre llegar en su reino».

Agredió físicamente a su prójimo

La soberbia de Pedro le guió a agredir físicamente a su prójimo:

Juan 18:10

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
10 Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la desenvainó, e hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. Y el siervo se llamaba Malco. 10 Entonces Simón Pedro sacó una espada y le cortó la oreja derecha a Malco, un esclavo del sumo sacerdote.
11 Jesús entonces dijo a Pedro: Mete tu espada en la vaina; la copa que el Padre me ha dado, ¿no la he de beber? 11 Pero Jesús le dijo a Pedro: «Mete tu espada en la vaina. ¿Acaso no voy a beber de la copa de sufrimiento que me ha dado el Padre?».

Jesús renovó su corazón y lo hizo un hombre nuevo

No osbtante, después de tres años de intensa “domesticación” a los pies del Buen Pastor, Pedro aprendió a obedecer firmemente:

Juan 10:11

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
11 Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. 11 Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida en sacrificio por las ovejas.

Pedro obedeció hasta sus últimos días los mandamientos del Señor:

Hechos 4:19

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
19 Mas Pedro y Juan respondieron diciéndoles: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios; 19 Pero Pedro y Juan respondieron: «¿Acaso piensan que Dios quiere que los obedezcamos a ustedes en lugar de a él?
20 porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído. 20 Nosotros no podemos dejar de hablar acerca de todo lo que hemos visto y oído».

Pedro: ¿Cómo aprender a ser manso?

Pedro aprendió a aceptar sumisamente la voluntad de Dios:

Hechos 11:17

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
17 Si Dios, pues, les concedió también el mismo don que a nosotros que hemos creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo que pudiese estorbar a Dios? 17 Y, como Dios les dio a esos gentiles el mismo don que nos dio a nosotros cuando creímos en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo para estorbar a Dios?

De igual forma, tuvo que aprender a recibir humildemente la corrección:

Gálatas 2:11-21

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
11 Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar. 11 Pero, cuando Pedro llegó a Antioquía, tuve que enfrentarlo cara a cara, porque él estaba muy equivocado en lo que hacía.
12 Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que vinieron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión. 12 Cuando llegó por primera vez, Pedro comía con los gentiles que son cristianos, quienes no estaban circuncidados. Pero después, cuando llegaron algunos amigos de Santiago, Pedro no quiso comer más con esos gentiles. Tenía miedo a la crítica de los que insistían en la necesidad de la circuncisión.
13 Y en su simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos. 13 Como resultado, otros cristianos judíos imitaron la hipocresía de Pedro, e incluso Bernabé se dejó llevar por esa hipocresía.
14 Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar? 14 Cuando vi que ellos no seguían la verdad del mensaje del evangelio, le dije a Pedro delante de todos los demás: «Si tú, que eres judío de nacimiento, dejaste a un lado las leyes judías y vives como un gentil, ¿por qué ahora tratas de obligar a estos gentiles a seguir las tradiciones judías?
15 Nosotros, judíos de nacimiento, y no pecadores de entre los gentiles, 15 «Tú y yo somos judíos de nacimiento, no somos “pecadores” como los gentiles.
16 sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado. 16 Sin embargo, sabemos que una persona es declarada justa ante Dios por la fe en Jesucristo y no por la obediencia a la ley. Y nosotros hemos creído en Cristo Jesús para poder ser declarados justos ante Dios por causa de nuestra fe en Cristo y no porque hayamos obedecido la ley. Pues nadie jamás será declarado justo ante Dios mediante la obediencia a la ley».
17 Y si buscando ser justificados en Cristo, también nosotros somos hallados pecadores, ¿es por eso Cristo ministro de pecado? En ninguna manera. 17 Pero supongamos que intentamos ser declarados justos ante Dios por medio de la fe en Cristo y luego se nos declara culpables por haber abandonado la ley. ¿Acaso esto quiere decir que Cristo nos ha llevado al pecado? ¡Por supuesto que no!
18 Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago. 18 Más bien, soy un pecador si vuelvo a construir el viejo sistema de la ley que ya eché abajo.
19 Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios. 19 Pues, cuando intenté obedecer la ley, la ley misma me condenó. Así que morí a la ley —es decir, dejé de intentar cumplir todas sus exigencias —a fin de vivir para Dios.
20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. 20 Mi antiguo yo ha sido crucificado con Cristo. Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Así que vivo en este cuerpo terrenal confiando en el Hijo de Dios, quien me amó y se entregó a sí mismo por mí.
21 No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo. 21 Yo no tomo la gracia de Dios como algo sin sentido. Pues, si cumplir la ley pudiera hacernos justos ante Dios, entonces no habría sido necesario que Cristo muriera.

El mandato de todo cristiano es desarrollar la mansedumbre

Retomando a los siervos de Dios en la antigüedad, los cristianos debemos aprender a desarrollar la mansedumbre.

Así como un animal salvaje puede ser útil para su amo después de haber sido domesticado, los cristianos seremos de gran utilidad espiritual si nos sometemos a la “domesticación” divina:

Hebreos 12:3-11

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
3 Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar. 3 Piensen en toda la hostilidad que soportó por parte de pecadores,* así no se cansarán ni se darán por vencidos.
4 Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado; 4 Después de todo, ustedes aún no han dado su vida en la lucha contra el pecado.
5 y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, Ni desmayes cuando eres reprendido por él; 5 ¿Acaso olvidaron las palabras de aliento con que Dios les habló a ustedes como a hijos? Él dijo: «Hijo mío, no tomes a la ligera la disciplina del Señor y no te des por vencido cuando te corrija.
6 Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo. 6 Pues el SEÑOR disciplina a los que ama y castiga a todo el que recibe como hijo».
7 Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? 7 Al soportar esta disciplina divina, recuerden que Dios los trata como a sus propios hijos. ¿Acaso alguien oyó hablar de un hijo que nunca fue disciplinado por su padre?
8 Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos. 8 Si Dios no los disciplina a ustedes como lo hace con todos sus hijos, quiere decir que ustedes no son verdaderamente sus hijos, sino ilegítimos.
9 Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? 9 Ya que respetábamos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, entonces, ¿acaso no deberíamos someternos aún más a la disciplina del Padre de nuestro espíritu, y así vivir para siempre?*
10 Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. 10 Pues nuestros padres terrenales nos disciplinaron durante algunos años e hicieron lo mejor que pudieron. Pero la disciplina de Dios siempre es buena para nosotros, a fin de que participemos de su santidad.
11 Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados. 11 Ninguna disciplina resulta agradable a la hora de recibirla. Al contrario, ¡es dolorosa! Pero después, produce la apacible cosecha de una vida recta para los que han sido entrenados por ella.

No debemos engañarnos, el proceso será doloroso y difícil:

Santiago 1:2-4

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
2 Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, 2 Amados hermanos, cuando tengan que enfrentar problemas, considérenlo como un tiempo para alegrarse mucho
3 sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. 3 porque ustedes saben que, siempre que se pone a prueba la fe, la constancia tiene una oportunidad para desarrollarse.
4 Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. 4 Así que dejen que crezca, pues una vez que su constancia se haya desarrollado plenamente, serán perfectos y completos, y no les faltará nada.

Pese a todo, si soportamos la disciplina, el Señor promete que “juzgará con justicia a los pobres, y argüirá con equidad por los mansos de la tierra”:

Isaías 11:4

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
4 sino que juzgará con justicia a los pobres, y argüirá con equidad por los mansos de la tierra; y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de sus labios matará al impío. 4 Hará justicia a los pobres y tomará decisiones imparciales con los que son explotados. La tierra temblará con la fuerza de su palabra, y bastará un soplo de su boca para destruir a los malvados.

Mansedumbre: Meta que edificará en nuestra vida

Debemos aspirar a ser mansos de la misma manera que Cristo vivió la mansedumbre:

Isaías 53:7

Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente
7 Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. 7 Fue oprimido y tratado con crueldad, sin embargo, no dijo ni una sola palabra. Como cordero fue llevado al matadero. Y como oveja en silencio ante sus trasquiladores, no abrió su boca.

A partir de la vida de Cristo, Moisés y Pedro se puede adquirir una visión mucho más profunda de la clase de mansedumbre que Dios requiere.


  1. “Manso” [“Meek”] (2009), Diccionario Merriam-Webster [Merriam-Webster Dictionary] (En-línea), URL: http://www.merriam-webster.com/dictionary/meek ↩︎

  2. http://etimologias.dechile.net/?mansedumbre ↩︎

  3. Barclay, William, (1974), Palabras del Nuevo Testamento [New Testament Words] (Louis-ville, KY: Westminster), p. 241. ↩︎

  4. Vine, W.E. (1999), Diccionario Expositivo de Palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento Exhaustivo (Colombia: Caribe), reimpresión de 2001, 2:530. ↩︎

  5. Ibid. ↩︎

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