Cerramos la primera semana del reto con dos capítulos que, sin decirlo nunca de forma explícita, nos enseñan a distinguir entre lo que se escoge y lo que se recibe.
En Génesis 13, dos hombres se reparten una tierra. Uno mira, calcula y elige lo mejor; el otro cede y se queda con lo que sobra. En Génesis 14, ese mismo hombre que cedió arriesga la vida por rescatar al que le ganó la partida, vence a cuatro ejércitos y después renuncia a todo el botín.
Y en medio de esas dos escenas aparece, sin previo aviso y sin genealogía, un sacerdote misterioso con pan y vino en las manos, cuya sombra llegará hasta la carta a los Hebreos.
Capítulo 13: Abram y Lot se separan
De vuelta al altar
El capítulo empieza con un movimiento que es puro evangelio: “subió, pues, Abram de Egipto” (13:1). Bajó a Egipto por miedo; ahora sube. Y no sube a cualquier sitio:
“volvió… hasta el lugar donde había estado antes su tienda… al lugar del altar que había hecho allí antes; e invocó allí Abram el nombre de Jehová” (13:3-4).
Después de un fracaso, la restauración no consiste en inventar algo nuevo, sino en volver al último lugar donde estuviste bien con Dios. Es lo mismo que el Señor le diría a la iglesia de Éfeso: “recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras” (Apocalipsis 2:5).
Génesis 13
Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente 1 Subió, pues, Abram de Egipto hacia el Neguev, él y su mujer, con todo lo que tenía, y con él Lot. 1 Entonces Abram salió de Egipto junto con su esposa, con Lot y con todo lo que poseían, y viajó hacia el norte, al Neguev. 2 Y Abram era riquísimo en ganado, en plata y en oro. 2 (Abram era muy rico en ganado, plata y oro). 3 Y volvió por sus jornadas desde el Neguev hacia Bet-el, hasta el lugar donde había estado antes su tienda entre Bet-el y Hai, 3 Desde el Neguev, continuaron viajando por tramos hacia Betel y armaron sus carpas entre Betel y Hai, donde habían acampado antes. 4 al lugar del altar que había hecho allí antes; e invocó allí Abram el nombre de Jehová. 4 Era el mismo lugar donde Abram había construido el altar, y allí volvió a adorar al Señor.
Cuando la bendición se vuelve un problema
Abram y Lot son ahora demasiado ricos para vivir juntos. La tierra “no los podía sostener” y estalla la pelea entre sus pastores. Es una de las paradojas más honestas de la Biblia: el conflicto no nació de la escasez, sino de la abundancia.
Y el narrador añade una frase aparentemente descriptiva que es en realidad una puñalada: “y el cananeo y el ferezeo habitaban entonces en la tierra” (13:7). Es decir: los vecinos estaban mirando. Las peleas entre los que dicen conocer a Dios nunca son un asunto privado.
Génesis 13
Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente 5 También Lot, que andaba con Abram, tenía ovejas, vacas y tiendas. 5 Lot, quien viajaba con Abram, también se había enriquecido mucho con rebaños de ovejas y de cabras, manadas de ganado y muchas carpas. 6 Y la tierra no era suficiente para que habitasen juntos, pues sus posesiones eran muchas, y no podían morar en un mismo lugar. 6 Pero la tierra no era suficiente para sustentar a Abram y a Lot si ambos vivían tan cerca el uno del otro con todos sus rebaños y manadas. 7 Y hubo contienda entre los pastores del ganado de Abram y los pastores del ganado de Lot; y el cananeo y el ferezeo habitaban entonces en la tierra. 7 Entonces surgieron disputas entre los que cuidaban los animales de Abram y los que cuidaban los de Lot. (En aquel tiempo, también vivían en la tierra los cananeos y los ferezeos).
El que tiene la promesa puede permitirse perder
La propuesta de Abram es asombrosa si se piensa en las costumbres de su tiempo. Él es el mayor, es el tío, es el que recibió la promesa, es el jefe del clan. Por derecho, le corresponde elegir. Y renuncia:
“Si fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha; y si tú a la derecha, yo iré a la izquierda” (13:9).
Antes dice algo todavía más grande: “no haya ahora altercado entre nosotros dos… porque somos hermanos”. Prefiere perder terreno que perder al sobrino. Quien sabe que su herencia está garantizada por Dios puede darse el lujo de no pelear por su parte. La avaricia, en el fondo, siempre es un problema de fe.
Génesis 13
Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente 8 Entonces Abram dijo a Lot: No haya ahora altercado entre nosotros dos, entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos. 8 Finalmente, Abram le dijo a Lot: «No permitamos que este conflicto se interponga entre nosotros o entre los que cuidan nuestros animales. Después de todo, ¡somos parientes cercanos! 9 ¿No está toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de mí. Si fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha; y si tú a la derecha, yo iré a la izquierda. 9 Toda la región está a tu disposición. Escoge la parte de la tierra que prefieres, y nos separaremos. Si tú quieres la tierra a la izquierda, entonces yo tomaré la tierra de la derecha. Si tú prefieres la tierra de la derecha, yo me iré a la izquierda».
Dos hombres alzan los ojos

Aquí el texto hace algo exquisito. La misma expresión —alzar los ojos— aparece dos veces en el capítulo, con quince versículos de distancia y con dos orígenes opuestos:
- “Y alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán” (13:10). Nadie se lo pidió. Miró, evaluó y escogió. Y el texto explica con qué comparó lo que veía: “como el huerto de Jehová, como la tierra de Egipto”. Ahí está el problema. El ojo de Lot se había educado en Egipto, y desde entonces medía el mundo con esa vara.
- “Alza ahora tus ojos” (13:14). Se lo dice Dios, y se lo dice “después que Lot se apartó de Abram”. La revelación llegó justo después de la pérdida.
Entre las dos miradas hay una advertencia terrible, colocada exactamente donde más incomoda: “mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera” (13:13). El narrador nos deja admirar el paisaje y a continuación nos dice quién vive allí.
Génesis 13
Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente 10 Y alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego, como el huerto de Jehová, como la tierra de Egipto en la dirección de Zoar, antes que destruyese Jehová a Sodoma y a Gomorra. 10 Lot miró con detenimiento las fértiles llanuras del valle del Jordán en dirección a Zoar. Toda esa región tenía abundancia de agua, como el jardín del Señor o la hermosa tierra de Egipto. (Esto ocurrió antes de que el Señor destruyera Sodoma y Gomorra). 11 Entonces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán; y se fue Lot hacia el oriente, y se apartaron el uno del otro. 11 Lot escogió para sí todo el valle del Jordán, que estaba situado al oriente. Se separó de su tío Abram y se mudó allí con sus rebaños y sus siervos. 12 Abram acampó en la tierra de Canaán, en tanto que Lot habitó en las ciudades de la llanura, y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma. 12 Entonces Abram se estableció en la tierra de Canaán, y Lot movió sus carpas a un lugar cerca de Sodoma y se estableció entre las ciudades de la llanura. 13 Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera. 13 Pero los habitantes de esa región eran sumamente perversos y no dejaban de pecar contra el Señor.

Después: los tres pasos de Lot hacia Sodoma
Vale la pena seguir el rastro de un solo verbo a lo largo del libro:
- “Fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma” (13:12): todavía está fuera; sólo se acerca.
- “Lot… que moraba en Sodoma” (14:12): ya vive dentro.
- “Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma” (19:1): la puerta era el lugar donde se administraba justicia; ahora ocupa un cargo en la ciudad.
Nadie decide arruinarse de golpe. Se acampa cerca, después se entra, después se pertenece. Y cuando llegó el juicio, Lot salió con lo puesto y perdió a su mujer en el camino (19:26). Lo que escogió con los ojos lo perdió entero.
Con todo, el Nuevo Testamento lo llama “el justo Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados” (2 Pedro 2:7). Un creyente auténtico puede pasarse la vida en el sitio equivocado.
“Toda la tierra que ves, la daré a ti”
Dios responde a la renuncia de Abram con una generosidad desproporcionada. Lot escogió una llanura; a Abram le ofrecen los cuatro puntos cardinales. Lot tomó posesión con la vista; a Abram le mandan caminarla: “levántate, ve por la tierra a lo largo de ella y a su ancho” (13:17).
Y Abram vuelve a hacer lo de siempre: se muda a Hebrón y edifica un altar. Es el tercero. Siquem, Bet-el, Hebrón: no compró un solo campo, pero dejó una hilera de altares por toda la tierra.
Génesis 13
Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente 14 Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. 14 Después de que Lot se fue, el Señor le dijo a Abram: «Mira lo más lejos que puedas en todas las direcciones: al norte y al sur, al oriente y al occidente. 15 Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre. 15 Yo te doy toda esta tierra, tan lejos como alcances a ver, a ti y a tu descendencia como posesión permanente. 16 Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; que si alguno puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia será contada. 16 ¡Y te daré tantos descendientes que, como el polvo de la tierra, será imposible contarlos! 17 Levántate, ve por la tierra a lo largo de ella y a su ancho; porque a ti la daré. 17 Recorre toda la tierra en cada dirección, pues yo te la entrego». 18 Abram, pues, removiendo su tienda, vino y moró en el encinar de Mamre, que está en Hebrón, y edificó allí altar a Jehová. 18 Entonces Abram mudó su campamento a Hebrón y se estableció cerca del robledo que pertenecía a Mamre, y allí construyó otro altar al Señor.
Capítulo 14: Abram liberta a Lot
La primera guerra de la Biblia
De pronto el Génesis cambia de registro y parece una crónica militar: nombres de reyes, alianzas, doce años de tributo, una rebelión al decimotercero, una campaña de castigo al decimocuarto. Cuatro reyes del oriente contra cinco de la llanura.
Génesis 14
Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente 1 Aconteció en los días de Amrafel rey de Sinar, Arioc rey de Elasar, Quedorlaomer rey de Elam, y Tidal rey de Goim, 1 En esos días, estalló la guerra en la región. Amrafel, rey de Babilonia; Arioc, rey de Elasar; Quedorlaomer, rey de Elam; y Tidal, rey de Goim, 2 que éstos hicieron guerra contra Bera rey de Sodoma, contra Birsa rey de Gomorra, contra Sinab rey de Adma, contra Semeber rey de Zeboim, y contra el rey de Bela, la cual es Zoar. 2 lucharon contra Bera, rey de Sodoma; Birsa, rey de Gomorra; Sinab, rey de Adma; Semeber, rey de Zeboim, y el rey de Bela (también llamada Zoar). 3 Todos éstos se juntaron en el valle de Sidim, que es el Mar Salado. 3 Este segundo grupo de reyes unieron sus ejércitos en el valle de Sidim (que es el valle del mar Muerto). 4 Doce años habían servido a Quedorlaomer, y en el decimotercero se rebelaron. 4 Durante doce años, habían estado sometidos al rey Quedorlaomer pero, en el año trece, se rebelaron contra él. 5 Y en el año decimocuarto vino Quedorlaomer, y los reyes que estaban de su parte, y derrotaron a los refaítas en Astarot Karnaim, a los zuzitas en Ham, a los emitas en Save-quiriataim, 5 Un año después, Quedorlaomer y sus aliados llegaron y derrotaron a los refaítas en Astarot Karnaim, a los zuzitas en Ham, a los emitas en Save-quiriataim 6 y a los horeos en el monte de Seir, hasta la llanura de Parán, que está junto al desierto. 6 y a los horeos en el monte Seir, hasta El-parán, al borde del desierto. 7 Y volvieron y vinieron a En-mispat, que es Cades, y devastaron todo el país de los amalecitas, y también al amorreo que habitaba en Hazezontamar. 7 Luego dieron la vuelta y llegaron a En-mispat (que ahora se llama Cades) y conquistaron todo el territorio de los amalecitas y también a los amorreos que vivían en Hazezon-tamar.

La campaña de los cuatro reyes no fue una escaramuza: bajaron por el este del Jordán arrasando pueblo tras pueblo, giraron por el desierto del sur hasta El-parán y volvieron subiendo, hasta encontrar a los reyes rebeldes en el valle de Sidim1. Ganaron. Saquearon Sodoma y Gomorra. Y entre el botín se llevaron a alguien:
“tomaron también a Lot, hijo del hermano de Abram, que moraba en Sodoma, y sus bienes, y se fueron” (14:12).
Lot no fue capturado por casualidad. Fue capturado porque vivía allí.
Génesis 14
Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente 8 Y salieron el rey de Sodoma, el rey de Gomorra, el rey de Adma, el rey de Zeboim y el rey de Bela, que es Zoar, y ordenaron contra ellos batalla en el valle de Sidim; 8 Entonces los reyes rebeldes de Sodoma, Gomorra, Adma, Zeboim y Bela (también llamada Zoar) se prepararon para la batalla en el valle del mar Muerto. 9 esto es, contra Quedorlaomer rey de Elam, Tidal rey de Goim, Amrafel rey de Sinar, y Arioc rey de Elasar; cuatro reyes contra cinco. 9 Lucharon contra Quedorlaomer, rey de Elam; Tidal, rey de Goim; Amrafel, rey de Babilonia; y Arioc, rey de Elasar. Eran cuatro reyes contra cinco. 10 Y el valle de Sidim estaba lleno de pozos de asfalto; y cuando huyeron el rey de Sodoma y el de Gomorra, algunos cayeron allí; y los demás huyeron al monte. 10 Resulta que el valle del mar Muerto estaba lleno de pozos de brea. Así que cuando el ejército de los reyes de Sodoma y Gomorra huía, algunos de ellos cayeron en los pozos de brea, mientras que el resto escapó a las montañas. 11 Y tomaron toda la riqueza de Sodoma y de Gomorra, y todas sus provisiones, y se fueron. 11 Entonces los invasores victoriosos saquearon Sodoma y Gomorra y emprendieron el regreso a su tierra con el botín de guerra y los alimentos. 12 Tomaron también a Lot, hijo del hermano de Abram, que moraba en Sodoma, y sus bienes, y se fueron. 12 También capturaron a Lot —el sobrino de Abram que vivía en Sodoma— y se llevaron todas sus pertenencias.

Trescientos dieciocho contra cuatro ejércitos
“Y oyó Abram que su pariente estaba prisionero” (14:14). Podía haberse quedado quieto —tenía todo el derecho: Lot se había ido por su propia decisión—. Armó a trescientos dieciocho criados nacidos en su casa y salió tras cuatro ejércitos victoriosos.
Los alcanzó cerca de Dan, atacó de noche, los persiguió hasta más allá de Damasco y lo recuperó todo: los bienes, las personas, y a Lot.
Génesis 14
Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente 13 Y vino uno de los que escaparon, y lo anunció a Abram el hebreo, que habitaba en el encinar de Mamre el amorreo, hermano de Escol y hermano de Aner, los cuales eran aliados de Abram. 13 Uno de los hombres de Lot escapó y le contó todo a Abram, el hebreo, que vivía cerca del robledo que pertenecía a Mamre, el amorreo. Mamre y sus parientes, Escol y Aner, eran aliados de Abram. 14 Oyó Abram que su pariente estaba prisionero, y armó a sus criados, los nacidos en su casa, trescientos dieciocho, y los siguió hasta Dan. 14 Cuando Abram se enteró de que su sobrino Lot había sido capturado, movilizó a los trescientos dieciocho hombres adiestrados que habían nacido en su casa. Entonces persiguió al ejército de Quedorlaomer hasta que lo alcanzó en Dan. 15 Y cayó sobre ellos de noche, él y sus siervos, y les atacó, y les fue siguiendo hasta Hoba al norte de Damasco. 15 Allí dividió a sus hombres en grupos y atacó durante la noche. El ejército de Quedorlaomer huyó, pero Abram lo persiguió hasta Hoba, al norte de Damasco. 16 Y recobró todos los bienes, y también a Lot su pariente y sus bienes, y a las mujeres y demás gente.
Hechos: “Abram el hebreo”
En el versículo 13 aparece por primera vez en la Biblia la palabra hebreo (עִבְרִי-ivrí), aplicada a Abram. Su raíz significa “el que pasa al otro lado”, “el que cruza”; se ha relacionado con Heber, el descendiente de Sem del capítulo 10, y con la idea de alguien que viene del otro lado del río.
Es una definición espléndida para el hombre que dejó Ur: un forastero, alguien que cruzó. La carta a los Hebreos lo dirá con todas las letras: “conforme a la fe murieron todos éstos… confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra” (Hebreos 11:13).
Melquisedec, rey de Salem
Y entonces, en tres versículos, aparece uno de los personajes más enigmáticos de la Escritura. No se dice de dónde viene, quiénes fueron sus padres ni qué fue de él. Sale al encuentro de Abram con pan y vino, lo bendice, y desaparece del relato para siempre.
Génesis 14
Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente 17 Cuando volvía de la derrota de Quedorlaomer y de los reyes que con él estaban, salió el rey de Sodoma a recibirlo al valle de Save, que es el Valle del Rey. 17 Después de que Abram regresó de su victoria sobre el rey Quedorlaomer y todos sus aliados, el rey de Sodoma salió a encontrarse con él en el valle de Save (que es el valle del Rey). 18 Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; 18 Y Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, le llevó pan y vino a Abram. 19 y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra; 19 Melquisedec bendijo a Abram con la siguiente bendición: «Bendito sea Abram por Dios Altísimo, Creador de los cielos y la tierra. 20 y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo. 20 Y bendito sea Dios Altísimo, que derrotó a tus enemigos por ti». Luego Abram dio a Melquisedec una décima parte de todos los bienes que había recuperado.

Cuatro cosas sorprenden en él:
- Es rey y sacerdote a la vez, algo que la ley de Moisés separaría después estrictamente: los reyes de la tribu de Judá, los sacerdotes de la de Leví. Aquí, siglos antes de la ley, los dos oficios están en una sola persona.
- Es sacerdote del Dios Altísimo —El Elyón— fuera de la familia escogida. Dios tenía adoradores verdaderos que Abram no conocía.
- Salem significa paz, y casi con certeza es la futura Jerusalén (Salmo 76:2). Su nombre, malki-tsédeq, significa “mi rey es justicia” o “rey de justicia”.
- Abram le da el diezmo. Es el primer diezmo de la Biblia, y es voluntario, anterior a cualquier ley que lo mandara, y entregado al que le había bendecido.
Personajes: Melquisedec en el resto de la Biblia
Vuelve a aparecer dos veces más, y las dos con enorme peso:
- Salmo 110:4, un salmo mesiánico: “Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec”. Es decir: el Mesías será sacerdote sin ser levita.
- Hebreos 5—7 desarrolla la idea a fondo. Conviene una precisión: cuando Hebreos 7:3 dice que Melquisedec es “sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida”, no está afirmando que fuera un ser eterno, sino razonando sobre el silencio del texto. En un libro donde absolutamente todos tienen genealogía y fecha de muerte, éste no tiene ninguna de las dos. Y ese silencio lo convierte en la figura perfecta de un sacerdocio que no se hereda y no termina.
Por eso Jesús no necesita ser de la tribu de Leví para ser nuestro sacerdote. Su sacerdocio es de otro orden: anterior, superior y permanente, “por cuanto permanece para siempre” (Hebreos 7:24).
Dos reyes, dos ofertas, un mismo día

Fíjate en el orden de la escena, porque en él está la enseñanza. El rey de Sodoma sale primero al encuentro de Abram (14:17), pero el narrador lo deja esperando y mete en medio a Melquisedec. Sólo cuando Abram ha sido bendecido y ha adorado, el rey de Sodoma hace su oferta:
“Dame las personas, y toma para ti los bienes” (14:21).
Es una oferta razonable, incluso generosa según las costumbres de guerra. Y Abram la rechaza de plano, con un juramento que revela exactamente su motivo:
“que desde un hilo hasta una correa de calzado, nada tomaré de todo lo que es tuyo, para que no digas: Yo enriquecí a Abram” (14:23).
No rechaza el dinero porque el dinero sea malo —acababa de recibir bienes de Faraón y volverá a ser riquísimo—. Lo rechaza porque quiere que su prosperidad no tenga otra explicación posible que Dios. Está protegiendo el crédito de Aquel que le había prometido bendecirle.
Y hay un último detalle de una madurez extraordinaria: Abram impone su voto a sí mismo, pero no a los demás. “Tomen su parte los varones que fueron conmigo, Aner, Escol y Mamre” (14:24). Sus convicciones personales no se convirtieron en una carga para otros.
Génesis 14
Biblia Reina Valera 1960 Nueva Traducción Viviente 21 Entonces el rey de Sodoma dijo a Abram: Dame las personas, y toma para ti los bienes. 21 El rey de Sodoma le dijo a Abram: —Devuélveme a mi pueblo, el cual fue capturado; pero puedes quedarte con todos los bienes que recuperaste. 22 Y respondió Abram al rey de Sodoma: He alzado mi mano a Jehová Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra, 22 Abram le respondió al rey de Sodoma: —Juro solemnemente ante el SEÑOR, Dios Altísimo, Creador de los cielos y la tierra, 23 que desde un hilo hasta una correa de calzado, nada tomaré de todo lo que es tuyo, para que no digas: Yo enriquecí a Abram; 23 que no tomaré nada de lo que a ti te pertenece, ni un simple hilo ni la correa de una sandalia. De otro modo, podrías decir: “Yo soy quien enriqueció a Abram”. 24 excepto solamente lo que comieron los jóvenes, y la parte de los varones que fueron conmigo, Aner, Escol y Mamre, los cuales tomarán su parte. 24 Aceptaré solamente lo que mis jóvenes guerreros ya han comido, y pido que tú entregues una porción justa de los bienes a mis aliados: Aner, Escol y Mamre.
Para vivir hoy
- Vuelve al altar. La restauración después de un fracaso pasa casi siempre por el mismo lugar donde estuviste bien con Dios la última vez.
- Puedes permitirte perder. Quien tiene una herencia garantizada no necesita ganar todas las discusiones. Ceder no es debilidad: es la libertad del que ya recibió.
- Cuidado con lo que se ve. Lot escogió con los ojos y perdió con la vida. No todo lo que parece “como el huerto de Jehová” lo es; a veces el narrador te está diciendo quién vive allí y tú sólo miras el paisaje.
- Rescata al que se equivocó. Abram tenía todas las razones del mundo para dejar a Lot con las consecuencias de su elección. Armó a sus criados y fue por él. Así es como se ama de verdad a un hermano que se fue.
- Deja que Dios se lleve el crédito. Hay ofertas que no conviene aceptar aunque sean legítimas, sólo para que nadie pueda decir “yo lo hice rico”.
- No impongas a otros tus votos. Las convicciones personales se viven; no se imponen.
Para orar hoy: Señor, enséñame a mirar como Abram y no como Lot: a esperar a que tú me digas dónde alzar los ojos. Dame libertad para ceder y valor para rescatar. Y guarda mi corazón de todo aquello que pueda hacer que alguien piense que me lo dio otro y no tú. Gracias por Melquisedec, que salió al camino con pan y vino, y por Jesús, mi rey de justicia y mi sacerdote para siempre.
Fin de la primera semana. Siete días, catorce capítulos: de la creación del mundo al hombre que salió sin saber a dónde iba. La Biblia ha pasado de contar la historia del universo a contar la historia de una familia, y lo ha hecho sin perder de vista ni por un momento a las setenta naciones. Mañana empieza la semana 2.
El valle de Sidim, escenario de la batalla, se identifica en el propio texto con “el Mar Salado” (14:3), es decir, la zona del Mar Muerto. El versículo 10 menciona que estaba “lleno de pozos de asfalto”, un dato geológico exacto: en esa región el betún aflora de forma natural, y era un producto de exportación en la Antigüedad. ↩︎
